El Cronista Comercial

Por el boom de la cocina casera en cuarentena, Morixe consigue créditos por $ 260 millones

Además, su titular le prestará otro u$s 1,6 millón. La empresa, que tuvo el papel que más subió en lo que va del año, aumentó sus operaciones un 137% durante abril.

Por el boom de la cocina casera en cuarentena, Morixe consigue créditos por $ 260 millones

El incremento en la demanda de harinas -superior al 100% en algunos productos- hizo que, para potenciar su capacidad de trabajo, Morixe Hermanos obtuviera créditos por casi $ 260 millones en pleno parate económico por la pandemia.

"Adicionalmente al préstamo de u$s 1.608.695 otorgado por Ignacio Noel, la sociedad ha obtenido nuevas líneas de financiamiento por parte de bancos públicos y privados, por la suma total de $ 259,5 millones", informó la empresa, en una nota enviada a la Comisión Nacional de Valores (CNV). "En todos los casos, se trata de préstamos a tasas de entre el 19% y el 24% (TNA) por plazos de entre seis y 18 meses", agregó.

"El financiamiento fue aplicado, principalmente, al aumento de los stocks de trigo, cuyos niveles triplican en la actualidad a los existentes al 30 de noviembre pasado, el último balance trimestral informado", destacó Noel, presidente y principal accionista de la empresa.

"En marzo, aumentó un 60% el volumen de ventas en comparación con febrero y un 124% contra marzo de 2019", señaló el empresario, también titular de Sociedad Comercial del Plata, en diálogo con El Cronista.

En abril, la facturación de Morixe -a la que Noel compró, en forma personal, en 2017- creció 137% interanual, medida en pesos corrientes, según informó la empresa en la nota a la CNV.

"Durante la vigencia de las medidas de aislamiento preventivo y obligatorio, el volumen de operaciones de la sociedad incrementó de modo considerable, teniendo un impacto directo en las necesidades de capital de trabajo", indicó.

La empresa mencionó los siguientes ejemplos: los volúmenes de ventas de harinas en paquetes de un kilogramos subieron 135% en abril; 576% los de polenta y un 49%, los de pan rallado y rebozador.

En términos generales, como consecuencia de la cuarentena obligatoria por el coronavirus, se disparó el consumo de harina en los hogares: la demanda doméstica aumentó alrededor de un 70% en comparación a las mismas semanas de 2019, según la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM).

La pandemia aceleró la actividad de los molinos, que, por fuera de esta situación extraordinaria, destinan apenas el 10% de su producción total a las ventas hogareñas. En la industria, cuentan que lo habitual es que la gente compre entre uno y dos paquetes de harina en una visita diaria a supermercados o almacenes. Hoy, en cambio, los consumidores se llevan hasta seis o siete paquetes en algunos casos.

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El objetivo de Morixe con estos nuevos préstamos fue encontrar "condiciones competitivas" y "evitar el eventual impacto negativo de las diferencias de cambio sobre los resultados", explicó la empresa.

"La necesidad de contar con un mayor reserva de materia prima hizo que fuera necesario financiarnos. Para dar respuesta al aumento de la producción, por el incremento de las ventas, necesitábamos trigo. Sin financiamiento, hubiese sido difícil mantener los niveles", amplió Noel.

De esta manera, Morixe aumentó la proporción de financiamiento bancario en pesos, que representa el 78% del total de su deuda financiera al 30 de abril, en comparación al 37% de los meses anteriores.

Según relata Noel, la última inyección de capital que hizo la alimenticia fue por $ 150 millones en enero de 2019. "La inversión comprendió la adquisición de una maquinaria para la elaboración de harina fraccionada. Desde que se tomó la decisión hasta que se materializaron los resultados, pasó un año. El equipamiento se fabrica de forma personalizada, a pedido, y demanda aproximadamente seis meses. Importarlo también implicó un mes, al igual que hacer las modificaciones necesarias en el molino para el almacenaje", describió el empresario. 

En el último balance, correspondiente al semestre finalizado el 30 de noviembre, los ingresos por ventas de Morixe alcanzaron los $ 1856 millones. La compañía obtuvo ganancias operativas por $ 114 millones. Sin embargo, registró una pérdida final de $ 21 millones debido al impacto de los resultados financieros (por $ 101 millones) y el Impuesto a las Ganancias (por $ 23 millones, impuesto diferido). 

En 2019, la compañía registró ganancias por primera vez en ocho años y revirtió la tendencia. La alimenticia pretende terminar el año con ventas por $ 6000 millones, una cifra considerablemente superior a la alcanzada el año pasado.  

La compañía elabora desde 1901 harinas de trigo para la producción de panificados, repostería y pastas. El 80% de las ventas tienen como destino el mercado interno, mientras que el 20% restante está dirigido a exportaciones. 

Morixe cuenta con un molino en Benito Juárez, provincia de Buenos Aires, con una capacidad de molienda de 120.000 toneladas por año. "Desde su fundación, cinco generaciones familiares pasaron por la firma ininterrumpidamente con la vocación de llevarles la mejor harina del mercado a lo largo y a lo ancho del todo el país", señala el sitio web de la compañía.

Sus acciones cotizan en la Bolsa porteña desde 1961. En un año, el valor de la acción se catapultó más de 750%: pasó de $ 1,80 y  $ 16 (cierre de hoy). Es el papel local que más se apreció desde inicios de año: 255%. En el último mes, tuvo una carrera alcista con un tope de $ 17,30. "Cuando compré la compañía, en 2017, había casi 400 accionistas y ahora, al 30 de abril, hay 3574", detalla Noel. 

En 2018, la firma diversificó su negocio e incorporó a su portfolio productos como papas congeladas, aceitunas, aceite de oliva, aceto balsámico y pan rallado, formando así una nueva línea de alimentos.

Noel se mostró optimista de cara a los próximos meses. "Estos días son los más complicados por las restricciones que impone la cuarentena. En la medida en que se flexibilicen las condiciones, todo se reacomodará de a poco. En nuestro caso, pensamos seguir produciendo con el mismo nivel de actividad actual, dado que nuestros alimentos son elementos básicos para la población", concluye, y anticipa que "hay proyectos previstos y el lanzamiento de nuevos productos para seguir creciendo".