El Cronista Comercial

Paz entre Renault y Nissan empieza a sacar de punto muerto a su ‘pick-up’ cordobesa

Este año, debía iniciarse la producción de la ‘Alaskan’, de la francesa, y la ‘Clase X’, de Mercedes-Benz. El escándalo de Ghosn lo demoró. La japonesa ya estrenó la ‘Frontier’

En tiempos de crisis, Mondelez invierte u$s 32 millones y apuesta a marcas nacionales

La foto se emitió desde Yokohama, Japón. Allí, Jean-Dominique Senard, presidente de Renault, y su CEO, Thierry Bolleré, estrecharon manos, sonrientes, junto a sus pares de Nissan, Hiroto Saikawa, y de Mitsubishi, Osamu Masuko.

Finalmente, después de las discusiones -y recriminaciones varias- que produjo la salida de Carlos Ghosn al frente de ambas, Renault y Nissan hicieron las paces y relanzaron su alianza. Una señal esperada, en especial, en los distintos puntos del planeta en los que tienen emprendimientos conjuntos. Por ejemplo, la Argentina: el renacer del entendimiento entre franceses y nipones, también, resucita la pick-up que las automotrices planearon fabricar en el país. Hasta ahora, se presentó sólo uno de los tres modelos que el proyecto estrenaría: la Frontier, de Nissan. Pero la destitución del brasileño Ghosn, quien fue CEO de Renault y de Nissan hasta su encarcelamiento en Japón, había introducido en terreno pantanoso a las otras dos: la Alaskan, de Renault, y la Clase X, de Mercedes-Benz, cuyo inicio de producción en serie estaba previsto para este año.

En mayo de 2015, la alianza Renault-Nissan había anunciado el proyecto, de u$s 600 millones, para fabricar en Santa Isabel, Córdoba, en una planta nueva, a construir lindera a la de Renault, un nuevo vehículo.

El tercer socio de ese proyecto fue Mercedes-Benz, que, al igual que la automotriz del rombo, incursionaría con este producto por primera vez en su historia en la fabricación de pick-ups. El proyecto contemplaba un potencial de producción de 70.000 unidades por año, entre los tres modelos. El año pasado, Nissan presentó la Frontier fabricada en la Argentina. En ese momento, la japonesa informó que produciría 16.000 unidades en un año fiscal, de los cuales 50% se destinarían a la exportación (básicamente, a Brasil).

Estaba previsto que Alaskan y Clase X iniciaran su producción este año. Sin embargo, los plazos se prolongaron por causas no deseadas. El encarcelamiento -y destitución- de Ghosn, que había sido el principal impulsor del proyecto, provocó que las otras dos pick-ups -en especial, la de Mercedes-Benz- ingresara en punto muerto.

“Está todo atrasado por los problemas entre Renault y Nissan. Todavía quedaban contratos por firmar entre la alianza y Daimler (Mercedes-Benz). Por ejemplo, de suministros y otras cuestiones logísticas, industriales y de comercialización. Es algo sobre lo que,acá, no podíamos hacer mucho. Se manejaba a nivel de casas matrices. El episodio de Ghosn hizo que todo quedara en suspenso”, comentaba días atrás una calificada fuente directamente vinculada con el proyecto.

De hecho, cuando hicieron el anuncio para Córdoba, Nissan, Renault y Mercedes-Benz también informaron que fabricarían sus pick-ups en Barcelona. Esa instalación española, propiedad de Nissan, ya inició la producción en serie de los modelos. De hecho, Mercedes-Benz decidió lanzar la versión catalana en el mercado chileno.

La hipótesis de trabajo de las tres filiales era que, durante este mes, se definiera una nueva fecha para el inicio de producción. El relanzamiento de la alianza anunciado ayer alimenta esa expectativa.

Comentarios0
No hay comentarios. Se el primero en comentar

Recomendado para tí


Seguí leyendo