El Cronista Comercial
MARTES 23/04/2019

Para ganarle a la devaluación, Café Martínez saca una franquicia low cost

Con la intención de no perder aperturas a partir de la devaluación, Café Martínez desarrolló un nuevo modelo adaptado a la coyuntura.

Para ganarle a la devaluación, Café Martínez saca una franquicia low cost

El aumento del dólar abrió la grieta entre las franquicias top y las opciones low cost para los emprendedores que analizan dónde colocar sus inversiones. Con la intención de no perder aperturas a partir de la devaluación, Café Martínez desarrolló un nuevo modelo adaptado a la coyuntura. Este formato de tiendas más chicas, un concepto express y, por lo tanto, con menos empleados, llamado Café Martínez A la Barra se traduce en menores costos fijos y una inversión inicial que se reduce a la mitad, u$s 80.000. En una tienda promedio, la cafetería factura $ 1,2 millón por mes, mientras que A la Barra estima facturar entre $ 600.000 y $ 800.000.

Una franquicia tradicional de la cadena fundada en 1933 por la familia Martínez requiere de una inversión de u$s 160.000, con un fee de ingreso de $ 200.000 por cinco años de contrato para un punto de venta de 200 metros cuadrados en promedio. Con esa estructura, la compañía que cuenta con 168 puntos de venta espera abrir 20 locales. En tanto, para las express la meta es inaugurar entre siete y 10 tiendas durante 2019. Gracias a esta innovación, la compañía espera abrir el primer local en mayo y asociarse con otros puntos de alto tránsito de gente, como pueden ser universidades y clínicas. Las tiendas tendrán entre 70 y 120 m2 y entre cuatro y cinco empleados, versus los ocho a 12 que tienen los locales más grandes.

Con menos consumo, las cafeterías todavía resisten. “La cafetería es un rubro que en la crisis se defiende, porque son tickets más bajos que los de un restaurante. Sentimos la baja de la economía general, pero no es tan abrupta”, consideró Julián Agli, gerente de Desarrollo de Franquicias de la cafetería y afirmó que el impacto más fuerte se sintió desde el segundo semestre del año pasado.

En un contexto de recesión, falta de financiamiento y dólar en alza, los franquiciantes replantean sus estrategias para expandirse horizontalmente. Según Mario Comi, gerente Comercial de Francorp, el problema más crítico se halla en los costos operativos, ya que en la inversión inicial hay flexibilidades. “La problemática fuerte a resolver está en los costos locativos, los servicios que crecieron mucho y los recursos humanos”, analizó y agregó que por esto, más que nunca, las marcas apuntan a franquiciados activos que no tengan que contratar a tanta gente para la atención en el punto de venta. “También empiezan a aparecer modelos más acotados, locales más chicos o express dentro de las marcas”, sumó el especialista sobre esta opción que Café Martínez ya puso en marcha.

“Más allá de este nuevo concepto para los formatos tradicionales mantenemos los mismos canones, no llegamos a aumentar los montos de ingreso como quisiéramos, ya que lo subimos en pesos pero no al ritmo del dólar”, destacó Agli. Además del fee de ingreso, la cadena cobra un 3% de royalty, que corresponden un 2% a regalías y un 1% a canones de publicidad.

Esta imposibilidad de hacer el pass through es una realidad para la mayoría de los franquiciantes según Carlos Canudas, director del estudio que lleva su nombre y que asesora a compañías en este sistema. “Desde la devaluación la mayoría de los costos para abrir una franquicia siguieron al valor del dólar, pero no los fee o el canon de ingreso, que no pudieron subir lo mismo en pesos”, sostuvo.

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