El Cronista Comercial
SÁBADO 25/05/2019

No sube la espumita: el mercado de la cerveza inició el año en baja

El consumo alcanzó los 45 litros per cápita, cerca del pico histórico de 45,5. Sin embargo, la crisis y el alza de la alícuota de impuestos internos impidieron que la industria crezca.

No sube la espumita: el mercado de la cerveza inició el año en baja

A pesar de su popularidad, la cerveza no logró torcerle el brazo a la crisis económica argentina y cerró el 2018 sin crecimiento. La buena performance del sector durante el primer trimestre del año pasado logró compensar el magro rendimiento restante para evitar números en rojo. A pesar de las perspectivas optimistas de los principales jugadores de la industria, los primeros tres meses del 2019 continuaron con la tendencia a la baja con una caída interanual cercana a los dos dígitos. La presión impositiva, los costos logísticos y un potencial acuerdo Mercosur-Unión Europea figuran entre las principales preocupaciones de los cerveceros.

"Tenemos potencial de desarrollo y de seguir creciendo, pero necesitamos que el contexto macro colabore", afirmó Alejandro Berlingeri, director ejecutivo de Cerveceros Argentinos, que nuclea a las compañías elaboradoras de cerveza como así también a los traders de cebada y los productores de malta. La cámara presentó un estudio realizado por la consultora Abeceb en la que celebró el crecimiento del sector como complejo agroexportador, aunque detalló que el consumo continúa siendo bajo en comparación con el resto de los países de la región.

De acuerdo al reporte, los argentinos consumieron 45 litros per cápita de cerveza industrial durante el 2018, cercano al pico histórico de 45,5 litros de 2011. Si bien esta cifra representa un crecimiento con respecto a años anteriores en los que se ubicó cerca de los 42 litros per cápita, sigue lejana del promedio de países latinoamericanos en donde es de 58 litros per cápita. A su vez, Berlingeri destacó el protagonismo que las categorías premium ganaron en la última década, cuyo share actual es cercano al 20%. En tanto, las cervezas low price cayeron del 12% al 5% entre 2008 y 2018.

La última reforma impositiva aumentó la alícuota del sector del 8 al 14% y esto, sumado a la crisis económica, esgrimen, ocasionó el enfriamiento de la industria, que venía de crecer entre un 10 y un 12% en 2017. "Parte de ese aumento se trasladó a precios a partir de abril cuando entró en vigor. Hay una desproporción terrible dentro de la categoría de bebidas alcohólicas y no se cumple lo que marca la OMS (Organización Mundial de la Salud) que dice que tiene que los impuestos tienen que obedecer a la graduación alcohólica", expresó el ejecutivo.  La carga tributaria asciende al 52,4%, según el informe de la consultora, y estiman que, en 2017, el sector aportó en materia de impuestos lo mismo que todo el monotributo -$ 10.500 millones-.

En materia de inversiones, Cerveceros Argentinos confirmó que ya llevan desembolsado el 50% de los u$s 1855 millones prometidos para el período 2016-2020. En agosto del año pasado, apuntaban que se había concretado el 40% del total de este monto.

Entre los principales desafíos para tratar de revertir la situación actual, Juan Mitjans, gerente de Asuntos Corporativos de Cervecería y Maltería Quilmes, subrayó la desestacionalización del consumo. "Sigue estando muy arraigada a los meses de verano y los fines de semana, por eso, últimamente, hay lanzamientos de latas y porrones para romper con esa lógica y poder acompañar otras ocasiones de consumo", aseveró.

Por otro lado, Berlingeri puso el foco en dos aspectos a tener en cuenta. "El acuerdo entre Mercosur y Unión Europea tiene que darse de manera inteligente para que no sea perjudicial para el sector porque allá la cebada está subsidiada. Entonces, esperamos que no nos reemplacen por algún importador con subsidios". Y agregó: "Los costos logísticos también son importantes, el puerto de Buenos Aires sigue siendo uno de los más caros".

La pata exportadora no es menor, ya que, si bien la cerveza terminada no tiene un gran peso, explican, debido a lo afianzadas que están las marcas locales, la cebada y la malta sí configuran una parte importante del negocio. En los últimos 15 años, la industria se convirtió en el segundo complejo exportador con mayor dinamismo con un crecimiento del 561%, solo por debajo del oro y superando a la uva que aumentó un 285%. De las 4100 millones de toneladas de cebada producidas en 2018, solo 1 millón fueron a parar al mercado interno, mientras que el resto, gran parte se despachó al exterior para el sector cervecero. 

Comentarios1
Juan Manuel Romero
Juan Manuel Romero 09/04/2019 03:11:15

En este an�lisis falta el aumento del consumo de cerveza artesanal

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