El Cronista Comercial

María Tettamanti, de Camuzzi: “Si se congela la tarifa, repetiremos los errores de la década anterior”

María Tettamanti está al frente de Camuzzi, la distribuidora que más extensión cubre en el país, desde mayo de 2017. Licenciada en Economía en la Universidad de La Plata, con un master en la Universidad del CEMA, recorrió todo el sector del gas en puestos en empresas como Total, Albanesi y MetroGas. Hoy lidera la firma de la cual Alejandro Macfarlane es el accionista principal

María Tettamanti, de Camuzzi: “Si se congela la tarifa, repetiremos los errores de la década anterior”

Tiene años de trayectoria en la industria del gas. Y hoy su gran desafío es transformar y modernizar una empresa que estuvo 15 años sin poder ajustar sus tarifas. Los retos “tranqueras adentro”, como ella los define se suman a la gestión de una empresa de servicios públicos en tiempos en que la macroeconomía juega en contra.

- El sector energético siempre está en agenda. Luego del ajuste de tarifas siguen los desafíos...

- Lo que es importante entender es que el sector energético, sobre todo la parte residencial, tuvo las tarifas congeladas durante 15 años. Eso hizo que la empresa haya tenido que cambiar la forma de gestionar porque no es lo mismo una empresa que tiene recursos que una que no los tiene. Cuando se hace la Revisión Tarifaria Integral, y se hace con una perspectiva de que el país en lo macroeconómico se iba a ir ordenando, ya era un desafío muy grande porque teníamos que ordenar tranqueras adentro, porque durante 15 años se minimizaron las inversiones solo a seguridad y confiabilidad, cero expansión. Entonces, el plan de inversiones obligatorias implicaba no solamente una exigencia financiera, porque requería salir a tomar recursos para financiar ese Capex, sino también una técnica. Físicamente, hacer semejante cantidad de obras era un gran desafío. Por otro lado, había que modernizar la empresa, porque mientras pasaron 15 años todos fuimos testigos de la velocidad con la que cambió todo sobre todo la forma de atención al público. Y las distribuidoras se habían quedado en la prehistoria. Y si ya era un desafío en la gestión con una macroeconomía ordenada encima se nos vino el tsunami de la devaluación.

- ¿Cómo les pegó esa nueva situación macroeconómica?

- Nos pegó en dos aspectos: nos impidió salir a tomar todo el crédito, con lo cual manejar la caja es algo muy delicado hoy porque las inversiones las tenemos que hacer, son obligatorias,con un cronograma anual que Enargas audita y si no cumplís te penaliza.

Además, la crisis también tiene impacto en nuestros clientes, en la posibilidad de pagar la factura. Con lo cual tenemos que estar de nuevo mirando cómo nos acomodamos a esta nueva realidad macroeconómica que no esperábamos.

- ¿Ustedes son los malos de la película?

- Lamentablemente las empresas de servicios públicos somos los malos de la película porque somos lo que ponemos la cara. Si bien Camuzzi en 2018 facturó $ 24.500 millones, de ese total $ 17.700 es costo de gas, o sea un 70% es para el productor. Un 15% para la transportista y el 25% que resta es lo que se queda la distribuidora para pagar los sueldos, impuestos y los gastos de operación y mantenimiento. Y hacer las inversiones.

Otro punto a tener en cuenta es que a diferencia de lo que pasaba en energía eléctrica a la gente no se le cortaba el gas. Quienes sufrían las faltas de inversiones eran las industrias. Y la gente común no se enteraba de esto. Tampoco sabe mucha gente es que hay personas que siguen teniendo garrafa o GLP, que es mucho más caro, porque la empresa no podía hacer inversiones en redes.

- ¿Cuánta gente incorporaron ustedes?

- El año pasado 32.000 usuarios y este año apuntamos a 46.000 pero si lo miras en el total de las distribuidoras sobre 5 millones de hogares que no tienen gas las expansiones de este quinquenio apuntan a incorporar 1 millón de hogares.

- ¿Y eso no se frena con la crisis?

- Ha habido notas que dicen que como no nos dieron tarifas no estamos incorporando clientes. Eso no es cierto. Lo que pasa es que las estadísticas que se ven en el Enargas te dan la in-formación de la cantidad de clientes que hay en un momen-to dado y hay momentos en que momentáneamente se corta el servicio por morosidad o por seguridad.
Si el ritmo de incorporación no es el que esperábamos no es porque la distribuidora no está haciendo las inversiones en red. Sino porque la gente tienen que pagar la instalación interna que implica un costo alto.

- ¿Y cómo se financian?

- Nos hemos endeudado pero menos de lo que nos hubiera gustado y tenemos menos disponibilidad de caja para pagar dividendos.

- ¿Cree que el congelamiento actual es momentáneo?

- Lo único que te puedo decir que se es lo que se anunció. Según el marco son dos aumentos por año. Nos quedaba uno adicional en octubre. Esperamos que se normalice. Además, hay que tener en cuenta otra cosa: en lo que respecta a la tarifa de distribución hoy se está ajustando por inflación. No estamos recuperando tarifa. La tarifa ya se definió en 2017 y ahora si no la cambiás en términos reales vuelve a caer.

Si se congela la tarifa vamos a repetir los errores de la de década anterior. Espero que eso no pase. A veces los argentinos tenemos poca paciencia para dejar que los mercados actúen y logar que, en el mediano y largo plazo, los costos sean más bajos. Si ahora frenamos la inversión de Vaca Muerta y volvemos a controlar precios vamos a volver al precio de importación. Yo soy optimista de que si se deja que el proceso se desarrolle normalmente y se le da señales a los productores para que inviertan, a la larga el gas va a llegar a las 5 millones de personas que hoy pagan energía mas cara. Las reservas están.

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