El Cronista Comercial

Los grandes 'deals' se secaron y podrían no volver por un rato

Las aspas de los rumores están empezando a moler de nuevo. Pero, en medio de la pandemia, las fusiones y adquisiciones quedarán limitadas a la mesa de negociación. Por qué es poco probable que Apache avance sobre los activos de la británica Premier Oil

Los grandes 'deals' se secaron y podrían no volver por un rato

Fue un año podrido para rumores de ofertas y un año podrido para las ofertas. El volumen global de deals de M&A casi se redujo a la mitad en los primeros seis meses de 2020, a u$s 1,1 billón, según datos de Dealogic. Es el registro más bajo en, al menos 15 años.

Las razones de la depresión son bastante obvias. El Covid borró los ingresos y causó estragos en las proyecciones de ganancias, mientras que la volatilidad del mercado superó, incluso, a los compradores más depredadores. Las cuarentenas también tuvieron un efecto escalofriante en el libre flujo de la especulación. Con los bares cerrados y los viajes internacionales racionados, los tipos peripatéticos que intercambiaban ideas sobre el mercado de valores no encontraron a dónde ir. Y, aunque el chat continuó a través de los servicios de mensajería cifrados, de repente, había mucho menos de qué hablar.

Sin embargo, la vida siempre encuentra un camino. Y el segundo semestre ya lanzó su primer rumor improbable: que Apache, la productora de petróleo y gas con sede en Houston, había estado trabajando con asesores para hacer una oferta por su par británico Premier Oil.

¿Por qué improbable? Deuda, principalmente. Apache finalió 2019 cargado con u$s 8500 millones de préstamos a largo plazo y pasó los últimos meses trabajando en formas de reducir su apalancamiento, en caso de que los precios internacionales del petróleo no se recuperen.

Premier arrastra un estimado de u$s 2400 millones de deuda, después de dos refinanciaciones en tres años. En un mundo donde los inversores fueron forzados a apreciar los beneficios de un balance sólido, la combinación de las compañías no parece resolver ninguno de ambos mayores problemas.

Entonces, ¿de dónde provino el rumor? Probablemente, no sea coincidencia que Premier esté a mitad de camión de comprar campos petroleros de BP en el Mar del Norte, un acuerdo que requerirá una emisión de acciones. Premier también necesita pacificar a un inversor activista, Asia Resarch & Capital Management, un hedge fund de Hong Kong, que el mes pasado inició una acción legal para bloquear la compra. La tregua llegó luego de que Premier y BP enmendaran los términos de la adquisición para reducir el precio y separar los pagos a lo largo de varios años.

La semana pasada, los acreedores de Premier aprobaron estos términos revisados y tienen hasta este miércoles (8 de julio) plazo para firmar las exenciones acordadas de la deuda. Es certero que habrán explorado otras opciones. En circunstancias similares, los acreedores frecuentemente elegirán un consultor que averigüe si vale la pena blandir alternativas, como la venta de participaciones, como también sondear a potenciales compradores por una adquisición total.

Para ese fin, Apache sería uno de los primeros nombres en la lista de cualquier consultor. El Mar del Norte contribuye en cerca del 15% de la producción anual de Apache y, mientras los campos ya pasaron largamente su pico, todavía entregan efectivo constante con relativamente bajos costos de operación y un despreciable riesgo político adjunto. Comprar Premier duplicará la producción de Apache en el Mar del Norte, según los analistas de la consultora Jefferies.

El solapamiento operativo podría arrojar un ahorro de costos, como también algún importante y potencial beneficio fiscal, con Premier cargando pérdidas impositivas bien por encima de los u$s 4000 millones, contra una capitalización de mercado de menos de u$s 600 millones.

El compromiso de Apache hacia el Mar del Norte estuvo bajo duda por años. Una fusión local, que recorte costos y reduzca la factura impositiva de la compañía, podría ayudar a convencer a dar una vuelta. Sería una propuesta que valdría la pena considerar, particularmente, si sabe que los tenedores de la deuda estarían dentro del juego. El apoyo de los accionistas sería un obstáculo mayor para remover.

Tan incompleta como es, la combinación Apache/Premier probablemente no sea el último rumor que los inversores escucharán antes de 2021. Después de todo, es un ritual para los analistas del mercado de fusiones y adquisiciones mencionar a los candidatos a una compra para el año que comienza.

La lógica actual es que, con una libra débil y crédito barato, los predadores aprovecharán el momento para hacer deals transformacionales.

Pero, al final, la realidad nunca está a la altura de esas expectativas. Comprar alguna de estas empresas podría representar una marquesina rutilante para un CEO ambicioso. Sin embargo, incluso en momentos de mucho trabajo, las fusiones y adquisiciones se refieren más comúnmente a encontrar formas de arreglar los problemas de compañías sobreapalancadas o mal administradas, divididas por intereses en pugna dentro de su directorio o paquete accionario.

Este no es momento para hacer tratos frenéticos. Hasta el momento, sólo dos empresas del Reino Unido han acordado ofertas, y a principios de año: Anglo American compró Sirius Minerals, el propietario del proyecto minero de Yorkshire que tenía problemas de liquidez, y el accionista mayoritario sacó de oferta pública al grupo inmobiliario Daejan. No hubo nada igual desde febrero. Aunque las acciones se recuperaron con el apoyo del Banco Central, las perspectivas para las ganancias corporativas siguen siendo turbias. Pero, si bien el crédito se vuelve cada vez más barato para las empresas que no lo necesitan, todavía, hay algunas opciones fáciles para los compradores entre las que sí lo requieren. Las pocas fusiones y adquisiciones que haya, probablemente, se limitarán a la papelera de negociación.

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