El Cronista Comercial

Longvie, en default: negocia con acreedores para reestructurar su deuda

La empresa informó que inició gestiones con los tenedores de sus obligaciones negociables porque no puede cumplir con los vencimientos por la crisis económica. Las había emitido hace un año. Su deuda financiera es de más de $ 400 millones y el 77% se concentra a corto plazo

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Longvie anunció que reestructurará las obligaciones negociables (ONs) que emitió hace un año porque no puede afrontar los vencimientos por la crisis económica. Es el segundo default que la crisis provocó en el mercado local, después del de Carsa, uno de los dueños de Megatone, declarado en junio.

El presidente de Longvie, Raúl Zimmermann, informó que la empresa iniciará conversaciones con entidades bancarias y tenedores de sus ONs para "redefinir el perfil de vencimientos". Pedirá "readecuarlos" a la capacidad de generación de fondos de la compañía, que está siendo afectada por una baja en sus ventas producto de la recesión.

Fundada en 1918, Longvie produce y comercializa artefactos para el hogar. Tiene más de 800 empleados entres plantas (Villa Martelli, Paraná y San Fernando de Catamarca). Produce lavarropas, lavasecarropas, cocinas, hornos, anafes, calefones, termotanques y calefactores. En 2017, facturó $ 1236,7 millones, con un resultado operativo de $ 65,37 millones aunque el ejercicio finalizó con una pérdida neta de $ 973.000.

En nueve meses de 2018, sus ingresos fueron de $ 1007,96 millones (2,6% superiores a los de igual período del año previo) y registró un rojo de $ 6,3 millones. Entre enero y septiembre de 2017, había ganado $ 14,79 millones. Produjo 163.681 unidades, 25% menos que un año antes. Aunque registró una mejora de exportaciones -2435 versus 1107-, sintió la retracción en su mercado doméstico. Las ventas de producción propia cayeron de 240.341 a 181.981 unidades y las de productos de reventa, de 4942 a 3444, según su último balance trimestral.

En ese documento, la empresa había advertido que, en el tercer trimestre, la facturación, en pesos nominales, había subido 6,8% y las unidades facturadas cayeron 24 puntos. "Estas cifras no son suficientes para cubrir el nivel de inflación, generando una fuerte caída de márgenes", puntualizó. Precisó la suba de costos en más de 40% y en por encima del 75% el nivel de tasa de interés, "repercutiendo fuertemente en el costo de las diversas fuentes de financiación para capital de trabajo".

"La incidencia negativa del resultado financiero es muy importante y se encuentra en niveles preocupantes", había alertado la compañía, controlada por la familia Zimmermann.

La calificadora de riesgo Fix (afiliada de Fitch Ratings) ya le había asignado la perspectiva "negativa" a las ONs de la compañía, emitidas en noviembre del año pasado, por el aumento del riesgo de refinanciación de pasivos que debe enfrentar ante la persistencia de elevadas tasas de interés y la pesada carga financiera. Según el análisis, al último cierre anual, Longvie presentaba un alto nivel de apalancamiento, con indicadores financieros deteriorados, como consecuencia de una débil generación de ebitda.

Fix consignó que Longvie sumaba, al 30 de junio último, activos por $ 1006,3 millones y una deuda financiera de $ 408,67 millones, de la cual 77% se concentraba a corto plazo.

Al 30 de septiembre, la compañía registraba $ 947,74 millones en activos y $ 650,42 millones en pasivos.

Además del default, desde el lunes, suspenderá las actividades de su planta de Paraná. Abonará el 75% de los haberes de los operarios. Ya en octubre, había desvinculado a 26 personas.

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