El Cronista Comercial

El grupo Las Pelotas ya brinda con vino propio

La banda lidereada por Germán Daffunchio lanzó dos etiquetas junto a Viña Las Perdices, 'Víctimas del Cielo' y 'Brindando por nada', en alusión a su último disco. Planes para el Cosquín Rock.

Gentileza Las Pelotas

Gentileza Las Pelotas

"Uva, uva, uva... hacete vino para mí". Dos décadas después, Las Pelotas logró materializar ese deseo incluido en el disco "Para Qué?" en dos etiquetas propias. La banda liderada por Germán Daffunchio acaba de lanzar a la venta una partida limitada de 4000 botellas de dos marcas, junto a la bodega Viña Las Perdices.

Así, se sumó a la tendencia de los músicos que cuentan con vinos propios, en la que se incluyen figuras tan diversas como Gustavo Santaolalla, Pedro Aznar, Fernando Ruíz Díaz (Catupecu Machu), Felipe Staiti (Enanitos Verdes), Gilespi, Juanchi Baleirón (Los Pericos), Ciro Martínez (Ciro y los Persas/Los Piojos), Rano Sarbach o Coti Sorokin, entre otros.

Pero el proyecto de Las Pelotas difiere de los anteriores. Mientras que Santaolalla tiene su propia bodega y la mayoría de los demás músicos elaboran sus exponentes de la mano de Marcelo Pelleriti, de la bodega Monteviejo, ya conocido por eso como el "enólogo del rock", Las Pelotas se unió a Viña Las Perdices, una bodega familiar centrada en alta gama y ajena al mundo de la música, para elaborar dos etiquetas que incluyen los nombres de la banda y bodega en la etiqueta. Es un vino conjunto, que surgió por el encanto que el grupo siente por el vino.

Las dos marcas salieron a la venta en diciembre: el malbec 2017 "Brindando por Nada", como el nombre de su último disco, a $ 270 al público, y el cabernet franc 2015 "Víctimas del Cielo", tema de ese CD, de 2016, a $ 500.

Las Pelotas vino

El proyecto surgió de modo casi casual, por la larga amistad que une a Pablo Silvestre, gerente de Comercio Exterior de Viña Las Perdices, con Alberto Moles, director de Popart Discos y Tocka Discos, que edita Las Pelotas, entre otras bandas.

"Con Pablo somos amigos de toda la vida, desde la Primaria. Él se dedicó al vino, yo a la música, pero nos seguimos viendo. Nunca pensé que íbamos a hacer esto juntos, menos con Las Pelotas, una banda a la que no le gusta mucho el marketing ni este tipo de cosas", cuenta Moles. "Viajo mucho con la banda por el interior y otros países. Germán (Daffunchio) y Sebastián (Schachtel) son fanáticos del vino, les gusta mucho. Soy mendocino y a veces me preguntan sobre vinos. Hace unos años, cuando grababan un nuevo disco en su estudio en Nono (Córdoba), me pidieron que les llevara vinos. Después, charlando, surgió la idea de hacer vinos con la banda", comenta.

Pero el tiempo pasó y años después, en 2017, cuando fueron a tocar a Mendoza, Pablo Silvestre los invitó a la bodega a comer un asado y probar vinos de Viña Las Perdices. "Uno de los dueños (Carlos Muñoz) les hizo un paseo por la bodega y la viña, explicando con pasión todo el proceso de elaboración. Germán se interesó mucho, nos ofrecieron algunos para degustar. Es una familia muy agradable y Carlos tuvo mucha química con Germán. Nunca habían hecho nada con músicos pero surgió la idea de hacerlo juntos", comenta Moles. Tras ese encuentro, Moles y Silvestre se pusieron manos a la obra para concretar el proyecto.

Entre los vinos catados, Daffunchio se interesó sobre todo por un cabernet franc y un malbec. Muñoz le explicó el proceso para elaborar el vino y cómo afectan a las vides las inclemencias del tiempo, las heladas o el granizo. "Por eso, al hablar sobre los nombres de los vinos, Germán dijo que debía llamarse 'Víctimas del Cielo', como uno de los temas del último disco. Y casi naturalmente llamó al otro 'Brindando por nada' (como el CD)", relata.

De hecho, en la contra etiqueta ambos tienen frases escritas por Daffunchio, que aluden a los vinos y a los temas que le dan el nombre. "Soportó piedra, helada, viento y lluvia, fue también Víctima del Cielo. Sin embargo, dió nacimiento a este único Cabernet Franc para compartir el aire que nos queda", reza una de ellas. 

Por ahora, se venden sólo en tres lugares: La Trastienda (Buenos Aires), Mercado Alberdi (Córdoba Capital) y Nuevo Almacén (Mendoza).

Para la bodega es su primera experiencia en el mundo de la música. Pero no la última. "Hicimos una partida de 4000 botellas de dos productos diferentes; el malbec es más joven, con paso por madera; el cabernet franc es un vino ícono. Si se agotan, después veremos cómo seguimos. Tres grandes distribuidores me llamaron para venderlo, pero es una partida limitada", dice Silvestre, quien, según su amigo Moles, es fanático además de Las Pelotas.

"A partir de este proyecto, Carlos (Muñoz) pensó en incursionar en un nuevo rubro. Pensamos en algún proyecto junto a Alberto (Moles) para otras bandas y para el Cosquín Rock", agrega.

"Si se agotan, veremos si se hacen más vinos o etiquetas nuevas, de otros varietales, aún tenemos que evaluarlo. A Germán le gustan los ricos vinos, así que creo que podrá darse", dice Moles. "El proyecto no surgió por el afán de un nuevo negocio en sí. Pero, claro, los músicos recibieron cajas de vino", aclara, entre risas.

Pero a partir de Las Pelotas surgieron otros interesados. "Otras bandas me consultaron para hacer vino. Con José Palazzo estamos viendo de hacer uno especial para el Cosquín de Guadalajara, México, que es en junio y fue el primero internacional; un blanco y un tinto, con el nombre del festival. José quiere hacerlo para el Cosquín Rock de Córdoba, pero ya no llegamos para este año; quizás lo hagamos para el de 2020", anticipa Moles. En el evento cordobés pesan fuerte el fernet y la cerveza, que son además sponsors, con lo cual un vino propio sería, cuanto menos, innovador.

A Viña las Perdices, figurar en la etiqueta con Las Pelotas le sirve de gran vidriera. "El consumo de vino cae, quizás la música sirva para captar a un consumidor nuevo, que lo compró por la banda y así lo prueba", opina Silvestre. "De ahora en más, podemos ser un referente más de vinos de músicos", destaca.

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