El Cronista Comercial

La venta de maquinaria agrícola cerró 2018 con una caída del 50%

Fue uno de los sectores del agro más golpeados. Los fabricantes piden que se amplíe el acceso al crédito y se incentive la producción nacional. El repunte llegaría en unos meses

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La peor sequía de los últimos 50 años y la debacle económica repercutieron en la venta de maquinaria agrícola, que cerró 2018 con una caída en las ventas del orden del 50%. La Cámara Argentina de Fabricantes de Maquinaria Agrícola (CAFMA) lo describió como “un año para el olvido”.

“El 2017 trajo crecimiento y se suponía que la tendencia se mantendría en 2018. Pero la pérdida de 28 millones de toneladas de la cosecha gruesa (soja y maíz) impactó en el bolsillo. Simultáneamente, comenzó a darse la ‘tormenta económica’, que terminó por deprimir las expectativas favorables. En consecuencia, se produjo una caída acentuada y el año finalizó con niveles muy inferiores a los conseguidos anteriormente”, analiza por su parte Ignacio Armendariz, gerente de Ventas, Marketing y Postventa de Agrale Argentina. “Dentro de este panorama, ajustamos permanentemente la producción a la realidad que verificábamos mes a mes”, señala.

Según Gastón Trajtenberg, presidente de John Deere Argentina, “la retracción se sintió más en la maquinaria estacional (cosechadoras, pulverizadoras y sembradoras) que en los tractores”. “La primera categoría sufrió una merma del 38% y el segundo segmento registró una disminución del 46%”, indica el directivo de la empresa estadounidense con 60 años de presencia en la Argentina.

La multinacional concretó en 2018 dos grandes adquisiciones: en marzo, sumó a su cartera a King Agro, fabricante de barrales de fibra de carbono de pulverización con sede en Campana (provincia de Buenos Aires), y en julio compró Pla, compañía que manejó hasta entonces el 30% del mercado local de pulverizadoras y se convirtió en la primera en elaborar equipos autopropulsados en la región. 

Marcus Cheistwer, presidente de CNH Industrial; dueño de las marcas agrícolas Case IH y New Holland, y de las líneas de camiones Iveco y motores FPT Industrial; aclara que el grupo preveía para 2018 un crecimiento de las ventas en torno al 20%. “No solo no se alcanzó el 20%, sino que enfrentamos una baja del 50%, en línea con la caída que reporta el rubro”, dice Cheistwer, y añade que la contracción se profundizó en el segundo semestre: “Tuvimos un buen primer trimestre, pero los últimos nueve meses de 2018 destruyeron las estadísticas”. 

“La financiación mínima de entre tres y cinco años, a tasas dolarizadas del 12% y en pesos argentinos de entre el 60% y el 80%, posterga la decisión de compra, salvo que exista una real necesidad o haya una estimulación por parte de los comerciantes, mediante promociones y descuentos”, detalla el directivo de CNH Industrial.

Para él, la sequía fue el factor que más incidencia tuvo en la baja de los números: “Hicimos esfuerzos para reducir los márgenes y fomentar las compras. Pero si hay sequía, no hay ingresos. En 2018, ésta primó por sobre las tasas”. 

Los pronósticos de recuperación son alentadores. “El rinde de la campaña 2018-2019 se presenta mucho mejor que el de la campaña pasada. Posiblemente, empecemos a ver su impacto a partir del segundo trimestre de este año”, afirma Gustavo Meyer, gerente Comercial de Agco, al tiempo que explica que “hay que seguir de cerca la evolución de la lechería, la ganadería, la fruticultura, la horticultura y otras economías regionales, porque son segmentos que inciden en el volumen total del mercado”.

En 2018, las ventas del fabricante de tractores, cosechadoras, máquinas forrajeras, fertilizadoras y ahora pulverizadoras se desplomaron un 50% en comparación a 2017. 

Los volúmenes del mercado estarán disponibles entre marzo y abril, cuando se levante la cosecha. Por esas fechas, sabremos cómo se proyecta el negocio”, adelanta el presidente de CNH Industrial, que lanzará tractores y pulverizadoras de última tecnología este año en el mercado local.

Asimismo, el grupo planea inversiones destinadas a tres ejes: conectividad, energía renovable y servicio al cliente postventa. “Estimamos un repunte de entre el 10% y el 15%. Salvo que cambien sustancialmente las condiciones climáticas y de financiamiento, con bancos que incentiven la fabricación nacional y provoquen la baja de tasas, tendremos un leve recupero”, asegura.

El número uno de la filial local de John Deere concuerda con su par y mantiene un “optimismo con cautela”: “Es un momento para acompañar al productor, pero hay que ser paciente. Faltan varias semanas para que se levante la cosecha”. 

En tanto, Agrale se prepara para recuperar los volúmenes perdidos. “Tenemos puestas las esperanzas en los resultados de los cultivos, que parecen estar desarrollándose sin sobresaltos”, comenta el ejecutivo de la firma de origen brasileño, que produce tractores, vehículos y motores.

El buen clima no basta para superar la crisis

La recuperación de la cosecha no será suficiente por sí sola para la adquisición de maquinaria nueva. Los fabricantes coinciden en que debe haber, además de un clima benévolo, financiación bancaria a tasas razonables que acompañen el desarrollo del sector.

Si el agro se repone en 2019, las tasas serán las que más impacto tendrán en las ventas, y el clima pasará así a un segundo plano”, opina el presidente de CNH Industrial, mientras que el vocero de Agrale añade: “Confiamos en que el Gobierno encontrará mecanismos que permitirán la financiación para el crecimiento productivo del país”. 

La mayor parte de nuestro negocio se canaliza a través de herramientas de financiación”, concluye el directivo de Agco, que prevé la producción de dos series de tractores para sus líneas Massey Ferguson y Valtra, y nuevos motores electrónicos pensados para optimizar el consumo de combustibles y mejorar la sustentabilidad del complejo agroindustrial.

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