La falta de insumos enciende señales de alerta entre las automotrices

La semana pasada, varias terminales tuvieron que interrumpir su producción al no recibir piezas. "El sector tuvo una recuperación mayor a la velocidad a la que son capaces de responder los proveedores", explicó un ejecutivo del sector

La escasez de insumos es una de las principales trabas en la rueda de las automotrices para consolidar la recuperación que, en los últimos meses, registraron en sus niveles de producción. Toyota suspendió los turnos adicionales del último fin de semana largo, por un embarque que no llegó a tiempo. Algo similar a lo que le pasó a fines de octubre, con piezas provenientes de Tailandia. Ford también debió reprogramar tareas en los últimos días por falta de partes.

Otra terminal que sigue el tema con mucha atención es FCA Automóbiles, la dueña de Fiat y de Chrysler. "La demanda, hoy, es superior a lo que podemos producir", explicó su director general, Martín Zuppi. "Ya estamos trabajando cuatro días por semana, todas las semanas, a un ritmo de 330 autos por día. No podemos pasar todavía a cinco días porque no tenemos piezas para hacerlo", amplió.

Según el ejecutivo, una gran restricción es la logística. "El sector tuvo una recuperación a tal velocidad que, en una industria como la nuestra, a los proveedores les cuesta acompañar", indicó. Aclaró que es un desafío que enfrentan autopartistas locales y, en especial, los de Brasil. Cronos, el modelo de Fiat que FCA produce en Córdoba, tiene una integración nacional del 48%. Otra causa de la dificultad para pisar el acelerador en producción son las dilaciones aduaneras que, producto de la fuerte restricción cambiaria que enfrenta el Gobierno, existen para la importación. Por ejemplo, la no autorización de licencias.

En noviembre, la producción de autos en la Argentina creció 20,2% interanual, a 32.570 unidades, informó la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa). El volumen también es 13,5% superior al de octubre. Es la tercera vez en el año que la industria automotriz, que se había contraído más de 32% en 2019, registró incrementos de actividad, después de enero (+39,7%) y septiembre (+16,1%).

De esta forma, el sector, que tuvo sus fábricas paralizadas desde el 20 de marzo y las reabrió paulatinamente entre mediados de mayo y fines de junio, acumuló en 11 meses de 2020 una caída del 24,4%, a 227.015 unidades.

El motor de esa recuperación es el mercado interno. Si bien los 31.431 vehículos comercializados a concesionarias en el mes fueron 5,7% inferiores al número de octubre, marcaron un salto del 37,3% contra noviembre del año pasado. Del total, 16.060 correspondieron a unidades de producción nacional, categoría que creció 12,7% contra las entregas de octubre y 133,1% en la comparación con el anteúltimo mes de 2019.

Zuppi espera que FCA termine 2020 con 33.700 vehículos producidos en Córdoba. Incluso con pandemia , habrá significado una mejora contra los 32.000 de 2019, aunque por debajo de los 45.000 que había proyectado para este año. Buena parte se explica por la performance del Cronos en el mercado local: en 11 meses, se patentaron 15.101 unidades del modelo, 42,8% más que un año atrás, según datos de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara). Entre enero y noviembre, las ventas de autos nuevos en la Argentina cayeron 26,7%, a un total de 321.569 unidades.

Para el año próximo, FCA proyecta un piso de producción de 57.000 unidades. Dos tercios se destinarán al mercado doméstico y el resto, a la exportación. Es un cambio significativo desde el 80% destinado al exterior con el que, hace cuatro años, se lanzó el proyecto, que insumió u$s 500 millones de inversión.

Hoy, Brasil es su único comprador. Pero el grupo trabaja para empezar a exportar Cronos a México. Sería a partir del segundo semestre. "Es una intención. Lo estamos trabajando. No como gran volumen, sino como complemento del Argo", aclaró Zuppi, en relación a la versión hatchback (cinco puertas) del modelo, que se produce en Brasil.

"Si hubiera más demanda, nuestro problema no es de capacidad productiva. A un turno, podríamos ir a 70.000 unidades anuales; 85.000, con horas extras", contextualizó el CEO. "Pero, para un volumen mayor a 85.000, ya se necesita ir a un segundo turno. Y, para eso, hace falta estabilidad", aclaró.

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