El Cronista Comercial

Una de las dueñas de Musimundo inició negociación con los bancos para reestructurar su deuda

Carsa se volverá a sentar a negociar con las entidades financieras para modificar las condiciones del acuerdo suscripto a principios de año. "Nunca llegó a normalizarse la situación del país", señalan.

Una de las dueñas de Musimundo inició negociación con los bancos para reestructurar su deuda

La chaqueña Carsa, una de las dueñas de Musimundo, volverá a negociar su acuerdo de reestructuración de deuda producto del agravamiento de la situación económica del país. A pesar de haber normalizado su aprovisionamiento tras  cancelar casi toda la deuda que mantenía con sus proveedores, la devaluación y suba de tasas complicó el cumplimiento del arreglo alcanzado a principios de año, señalan fuentes cercanas a la compañía.

“El acuerdo estaba hecho en un marco de país preocupante, pero no tan grave como lo es el actual”, apuntan desde la firma que maneja el 50% de la cadena de electrodomésticos.

Ayer, Musimundo anunció que bajó la persiana de 11 sucursales ubicadas en la provincia de Buenos Aires. Con estos cierres, ya alcanzan los 40, entre los que figuran los de las ciudades de Santa Fe, San Juan y Bariloche, además de su flagship ubicado en avenida Cabildo, en el barrio porteño de Belgrano. “Varios de esos cierres no estaban previstos porque eran locales que estaban en un rango de rentabilidad esperado, sin embargo, se deterioraron las variables”, detallan.

A fines de 2018, Carsa presentó y acordó su propuesta para refinanciar sus Obligaciones Negociables en cuatro cuotas. Previamente, había alcanzado un preacuerdo privado con el 90% de las ON emitidas lo que le permitió salir de la situación de concurso preventivo a la que había ingresado en junio. No obstante, en lo que va del año, la firma no pudo pagar intereses en dos ocasiones, mayo y agosto.

La explicación de la empresa para estos incumplimientos era que se encontraba en un estado de desabastecimiento por parte de proveedores clave que habían causado un faltante de caja de $ 706 millones. “La situación con proveedores se normalizó, lo que no se normalizó es el contexto país”, señalan. Además, aseveran desde Carsa, no hubo ningún reclamo de las entidades bancarias, con las cuales no especificaron cuándo se sentarían a negociar.

“Se había llegado a un acuerdo en el que había un par de condiciones que eran necesarias que ocurrieran para que la operación de la empresa tuviera el flujo para poder cumplir con ese compromiso. A eso se le sumó la devaluación y que se dispararon las tasas, por lo que es necesario establecer nuevas condiciones en un contexto diferente”, afirman fuentes cercanas a la compañía.  

El 13 de septiembre, el Directorio de la firma instó a la Gerencia a que, justamente, iniciara un proceso de negociación con los bancos para normalizar su situación de incumplimiento de los últimos meses. “Somos optimistas, aún dentro de este contexto, en que se logre construir un acuerdo diferente”, manifiestan.

A julio, Carsa acumula deudas bancarias por $ 1489 millones, de acuerdo a la información publicada por el Banco Central de la República Argentina (BCRA). Una de ellas, por $ 151 millones con el ICBC, está calificada como ‘irrecuperable’ o nivel 5 por la entidad. Asimismo, también tiene $ 827 millones repartidos entre 18 acreedores, en situación de ‘riesgo medio’ o nivel 3.

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