El Cronista Comercial

Kozuszok, CEO de Unilever Argentina: “Las compañías nos fuimos preparando para los sacudones de la economía"

Desde 2007, Miguel Kozuszok se desempeña en el cargo de CEO de Unilever Argentina, pero finalmente decidió retirarse en julio de este año del conglomerado anglo-holandés de consumo masivo. Inició su carrera en Unilever en 1981, donde ocupó diferentes posiciones en la Argentina, Reino Unido, México y Centroamérica. Su reemplazo será Fernando Fernández, quien actualmente dirige las operaciones de Brasil

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Después de una carrera de 38 años en la compañía, Miguel Kozuszok se retirará el 1 de julio. “Ya fue suficiente para ambos”, enfatiza. A partir de este anuncio, en Unilever se van a hacer modificaciones importantes en toda la región. El reemplazo de Kozuszok será un argentino, Fernando Fernández, quien actualmente dirige las operaciones de Brasil; A su vez, Gerardo Rozanski, también argentino y quien preside la filial de México, reemplaza a Fernández; y el brasilero Reginaldo Ecclissato liderará Mexico. Además de CEO local, Kozuszok ocupa la vicepresidencia Ejecutiva de la multinacional de origen anglo holandés para Latinoamérica.

Más allá de la coyuntura interna de la multinacional, el rubro de consumo masivo viene de una seguidilla de años difíciles. Para el ejecutivo noviembre fue un mes malo y diciembre y enero fue disparejo.

¿Cómo se viene preparando la transición?

Los cambios se están llevando de manera ordenada desde principio de año. Son todas personas de muchos años en la compañía. A Fernández lo contrate yo hace como 30 años. Es una transición súper armada y suave. Nos reunimos todos los meses.

¿Qué pensás hacer después de tantos años en el mundo corporativo?

Tengo muchos planes. Le voy a dedicar más tiempo a la música. Quiero empezar nuevos proyectos vinculados con la sustentabilidad. Es muy difícil armar todo lo que va a pasar después, mientras uno está operando.

¿Qué te queda pendiente para estos meses?

Garantizar que todo funcione perfectamente. Es decir, que yo me vaya y nadie se dé cuenta.

¿Cuál es la expectativa del sector para este año?

La industria está muy vinculada con el día a día de las personas. Somos un termómetro social. Dependemos del poder adquisitivo y la generación de empleo. Desde el año pasado y después de la devaluación, la caída se aceleró. El gran motor de crecimiento que tiene enero es la cerveza, una categoría en la que nosotros no operamos. El resto de las categorías, cayeron entre un 5% y un 10% en volumen respecto del año pasado. No veo en el corto plazo algún factor que pueda alterar esta tendencia.
Todas las compañías nos fuimos preparando para los diferentes sacudones de la economía, que repercuten en una pérdida importante de poder adquisitivo y provocan un cambio en el hábito de consumo. Nos obliga a tener un portfolio, que cumpla con diferentes necesidades funcionales. Vimos un corrimiento hacia marcas de menor precio en los últimos periodos.

Muchas empresas están pasando por procesos de reestructuración en este momento ¿Está sucediendo en Unilever?

No en este momento porque no abastecemos solamente al consumo interno. El año pasado hicimos ajustes, que tienen que ver con temas de productividad, pero no fueron significativos.

¿Cuáles son las marcas que están mejor posicionadas y cuáles son las que les está costando mas?

Hay marcas muy sólidas que aguantan varios temporales. Por ejemplo, CIF, Dove o Skip. Pase lo que pase, siempre les va bien. Tiene que ver con su propósito. Rexona está muy fuerte y Sedal tiene muchos seguidores. Tenemos 22 marcas con propósito, que representaron el 70% del crecimiento de la compañía en 2018.

¿Cual es el principal desafió del sector hoy?

No tenemos que perder relevancia en la mente y en el corazón de los consumidores. Tenemos que seguir presentes en los hogares con mejores propuestas. Estamos en una etapa en la que cambió la forma de interacción entre las marcas y los consumidores. Antes la comunicación era por interrupción. Teníamos a las familias frente al televisor por 30 segundos. Como cayó la penetración de la televisión en los hogares, hay que apostar más al marketing personal, que hoy es un desafío muy importante. El diálogo con los millennials cambió mucho en comparación con las generaciones anteriores.

¿Cómo ves la regulación del rótulo frontal?

Hay mucho interés de realmente hacer lo correcto para los consumidores. Eso tiene que ver con dar información para que puedan tomar decisiones. Tenemos que tratar de evitar que en cada geografía haya un rótulo distinto porque los productos viajan por distintos países. Si tengo que generar empaques distintos para cada país al que exporto, se genera un costo adicional, que lo terminaría pagando el consumidor.

El año pasado bajamos más de un 25% de cloruro de sodio en las formulaciones de Knorr. Cuando teníamos Ades, fuimos bajando la cantidad de azúcar. Lo natural y orgánico va ganado preponderancia en todo el mundo.

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