El Cronista Comercial

Kimberly-Clark cerró una fábrica de papel en Bernal

Decidieron ocupar el predio tras el anuncio del cierre de la fábrica productora de papel. La compañía pidió la apertura del procedimiento preventivo de crisis. La Secretaría de Trabajo convocó a una audiencia para el martes

Kimberly-Clark cerró una fábrica de papel en Bernal

La compañía estadounidense de consumo masivo Kimberly-Clark cerró su planta de papel situada en la localidad bonaerense de Bernal. En la fábrica, trabajaban alrededor de 200 personas.

La decisión se tomó, explicó la empresa mediante un comunicado, en respuesta la estrategia global de enfocarse en segmentos de mayor valor agregado.

"La compañía cumplirá con la totalidad de las indemnizaciones y beneficios que contempla la normativa laboral vigente en la Argentina. Asimismo, inició negociaciones con las partes con el fin de acordar un paquete que contemple beneficios adicionales", indicaron voceros a El Cronista.

Según indicó el Sindicato del Papel de Bernal, la empresa comunicó el cierre de la planta a los empleados del turno mañana durante su horario laboral. A los demás turnos se les avisó por teléfono que no fueran al trabajo hasta el próximo lunes.


>

El Palomar: comienzan a regir hoy las restricciones horarias a los vuelos

A partir de hoy, El Palomar ya no estará activo las 24 horas: no podrán aterrizar ni despegar aviones entre las 10 de la noche y las 7 de la mañana.

Sin embargo, por la tarde un grupo de trabajadores decidió tomar las instalaciones "en defensa de los puestos laborales".

"Convocamos a todos los trabajadores a solidarizarse con nuestra lucha que es de todos. Reclamamos un paro inmediato de todas las fábricas papeleras y un plenario de delegados del Federación Papelera en esta planta que resuelva un plan de lucha para enfrentar los despidos en todo el gremio", indicaron los delegados sindicales mediante un comunicado.

El pedido de apertura del procedimiento preventivo de crisis ingresó en la Secretaría de Trabajo alrededor de las 15 (PPC). Inmediatamente, la cartera laboral citó a las partes a una audiencia para el martes próximo. 

El PPC es un paso obligatorio que tienen que cumplir las empresas cuando se afecta a más del 15% de los trabajadores en empresas de menos de 400 trabajadores; a más del 10% en empresas de entre 400 y 1000 trabajadores; y a más del 5% en empresas de más de 1000 trabajadores.

La planta de Bernal era propiedad de Kimberly-Clark desde 1997. Allí, se producía bajo las marcas Kleenex y Scott, papel higiénico, rollos de cocina, papel para faciales, servilletas, papel para pañales, entre otros.

La Secretaría de Trabajo convocó a una audiencia de conciliación para el martes próximo

Ahora, la compañía quedará con dos plantas operativas en el país. Una en Pilar, donde elabora productos de protección femenina y para adultos. La otra está situada en el parque industrial de la provincia de San Luis y tiene como foco la producción de pañales para niños y adultos.

Kimberly-Clark está en el país desde hace más de 25 años y la producción local se se exporta a cuatro países. Además, la Argentina es la casa matriz para el Cono Sur y, según destacó la empresa, es un "mercado clave".

"La intención es permanecer en todas las categorías en las que está trabajando en Argentina, incluso con la de papel. Pero el objetivo es poner el foco en categorías de mayor valor para el consumidor, como la marca para adultos Plenitud, que tiene mucha expectativa de crecimiento", agregaron las fuentes.

En enero de 2018 la compañía había anunciado un programa de reestructructuración global, que contemplaba el cierre de 10 plantas, así como la expansión de la capacidad de otras.

El plan de reestructuración preveía el cierre de 10 plantas en todo el mundo y una reducción de cerca de 5000 puestos de trabajo

"Esperamos salir o desinvertir en algunos negocios de menor margen que generan aproximadamente el 1% de nuestras ventas netas", había anticipado la compañía en sus estados financieros cerrados el 31 de diciembre del año pasado y estimaba que a nivel global habría una eliminación de entre 5000 y 5500 puestos de trabajo.

En ese sentido, Kimberly-Clark estimaba que la reestructuración concluyera a fines del año próximo. El costo en efectivo previsto para la ejecución del plan de entre u$s 900 millones y u$s 1000 millones, principalmente relacionado con reducciones de personal

Dentro de este plan, ya en 2018 la firma había anunciado el cese de operación de dos fábricas en los Estados Unidos. En tanto, a principios de este año cerró una planta cercana a la ciudad brasileña de Porto Alegre.

Comentarios0
No hay comentarios. Se el primero en comentar

Recomendado para tí


Seguí leyendo