El Cronista Comercial

Keglevich: “A Argentina no le exijo mucho para 2019, que es año electoral”

Alexia Keglevich conoce el sector de los servicios turísticos como pocos. Hija del co-fundador de Assist Card, y viajera experta, con mas de 5 millones de millas recorridas, fue la encargada de negociar con compradores de distintos países la venta de la compañía familiar. En 2011, la adquirió el ‘Donald Trump’ de los seguros, Maurice Greenberg, ex CEO de AIG. Luego de la operación, la empresaria quedó como CEO global de la firma.

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Como hija del fundador de una empresa con 46 años de trayectoria, Alexia Keglevich conoce los vaivenes de la economía argentina. A días de terminar un año complicado, ya tiene un balance detallado de un 2018 que tuvo siete primeros meses “muy buenos”, según sus mismas palabras, que no pudieron salvar, aunque sí aplacar, los tres meses que le siguieron en los que se sintió con fuerza el efecto de la devaluación.

Con el desafío de que la gente viaje cada vez protegida, en la Argentina este año tuvieron que bajar un 30% los precios con promociones. A pesar de ello, al firma busca diversificar su propuesta. En estos días lanzará "Find my bag", un servicio que garantiza la localización del equipaje.

-¿Qué balance hace de este año?

–Este año, como para la mayoría de las empresas con una sucursal en la Argentina, los primeros seis, siete meses fueron muy bueno. Mi industria, particularmente, viene de varios años con índices de crecimiento de doble dígito, un 15, 20 interanual. Y a partir de agosto claramente se sintió el efecto de la devaluación, el dólar que se fue a $ 40.

Los argentinos estamos acostumbrados a estas crisis que viene con ajustes bruscos. Y la realidad es que el argentino es un cliente viajero, la industria es pujante. Y, si bien es una de las primeras que se ve afectada por las crisis, ya que viajar es lo primero que se resigna, también es la primera que se recupera.

Y no digo que ahora se reactivó, pero sí que en noviembre y diciembre, acercándose la temporada alta, dejó de caer. Terminamos el año quebrando la tendencia en baja que tuvimos el último cuatrimestre.

Era cierto que nosotros visualizábamos ese dólar tan barato que era insostenible. La parte buen de toda crisis que genera oportunidades, y yo soy muy consciente de eso, es que la devaluación en dólares en empresas globales hace que los costos bajen. Y eso hay que decirlo. Yo como CEO de compañía lo tengo que decir. Por suerte tenemos otros 36 países. Y, a nivel mundial, terminamos el mejor año de la historia de la empresa.

–¿A qué se debió?

–América latina creció muchísimo. Perú, Chile, Colombia. Incluso Brasil, con los problemas políticos que tuvo, fueron países que crecieron a dos dígitos. Otro dato, el crecimiento de latinoamericanos viajando a otros países de América latina creció entre un 10 y un 15% aún en los últimos meses. Antes, lo que podían viajar se iban a Europa o Estados Unidos. Hoy, con la mayor posibilidad de acceder a un viaje, con el boom de las low cost hace que el turismo intra regional haya crecido.

–¿Y fue por más viajes o por más conciencia de viajar asegurados?

–Es la combinación de mucho trabajo de difusión para que sea un producto masivo y lo más accesible posible. Este producto históricamente estaba posicionado como un producto caro, inaccesible. Hoy eso cambió, hay cuotas, buenas promociones. Eso hace que el awareness del producto sea mucho mayor. Una simple consulta médica en el exterior puede salir u$s 500. En época de crisis más que nunca hay que salir protegido.

–¿De la cantidad de gente que viaja qué porcentaje lo hace asegurada?

–Es un dato que todavía nos frustra. Todavía hay mucha gente que todavía no tiene la conciencia de viajar protegido.
Sin embargo, la Argentina es el país que más conciencia de protección tiene, donde el 70% de los viajeros viaja asegurado. México es el otro extremo, sólo el 10% contrata algún servicio de asistencia. En el medio, Colombia, con un 50% de la gente que viaja protegida y Chile fue el país que más creció este año pero que aún tenemos mucho por aún sólo el 30% de los chilenos viaja protegido.

–¿Cómo cierra el año la Argentina?

–Al final de 2018 el país cierre un 10% del presupuesto que se hizo con una agresividad bastante importante.

–¿Y qué expectativas tiene para 2019, año electoral?

–A la Argentina la estoy presupuestando con el mismo número que en 2018. Eso es lo que estoy esperando de la Argentina. No le estoy exigiendo mucho, justamente por que es un año electoral. Pero mi estimación es que podríamos a llegar a mejorar ese número. Para la compañía global espero un crecimiento del 20%.

–¿Cómo afecta el año electoral al sector, especialmente a los viajes corporativos?

–Como todos los años electorales, no sólo en la Argentina, son años de expectativa, de no jugarse mucho, especialmente con lo que está pasando en el mundo, donde últimamente todas las estadísticas fallaron.
Este año en la Argentina yo tengo fe que podamos continuar con el camino que estamos recorriendo, durísimo, pero que hay que continuar.

–¿Qué análisis hace del papel del empresariado después de los cuadernos?

–Como empresaria argentina me da vergüenza ajena. Los líderes tenemos que ser muy coherentes con nuestros mensajes y el empresariado tiene que saber que las reglas cambiaron. No vamos a salir a flote si seguimos jugando al Monopoly, donde todos están en bancarrota y uno sólo se queda con el premio.

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