El Cronista Comercial

Güerrín vuelve tras la cuarentena, sus dueños aseguran que hoy no es negocio abrir

La tradicional pizzería porteña permanece cerrada porque según sus dueños no tiene un modelo posible para el delivery o el take away. Esperan el levantamiento de la cuarentena

Güerrín vuelve tras la cuarentena, hoy sus dueños aseguran que no es negocio abrir

A las tímidas aperturas de locales de la Avenida Corrientes durante la cuarentena no se sumó uno de los mayores íconos porteños. La pizzería Güerrín, que hace casi un siglo atiende a más de 1500 clientes diarios, permanece con las persianas bajas. La imagen despertó numerosas versiones sobre su cierre definitivo pero sus dueños aseguran que esperan el levantamiento de la cuarentena para reabrir.

¿Por qué no sumarse al hoy tan popular "take away" si es un clásico hacer cola en Güerrin para llevarse una pizza?, consultó El Cronista a los responsables del local.

"El modelo de Güerrín no está pensado para ese sistema tal como hoy podría hacerse. Es una estructura muy grande y no conviene abrir esa operación solo para hacer retiros o delivery", dijeron. 

De hecho, admiten que las plataformas más populares de delivery les ofrecieron buenas ofertas para sumar a Güerrín entre sus restaurantes atendidos con ese formato pero no es la prioridad hoy. "Preferimos cuidar el producto y mantenerlo así".

Otros tiempos: en Güerrín se atendían hasta 2000 clientes todos los días

"No va a cerrar la pizzería. Cuando pase todo esto reabriremos y seguramente rearmados mejor que antes", concluyeron.

El modelo de Güerrín es casi único entre la variada oferta de pizzerías en la Ciudad de Buenos Aires. Incluso en la calle Corrientes. Tiene un único local, 95 empleados, una rotación de clientes altísima de apenas alrededor de 25 minutos para el salón, no hace delivery.

El take away fue uno de los pedidos que impulsaron los comercios de la Avenida Corrientes para sobrevivir a la pandemia del coronavirus