El Cronista Comercial
DOMINGO 16/06/2019

Grimoldi: la devaluación y la caída del consumo, un combo explosivo para su negocio

La compañía inició el proceso preventivo de crisis luego de registrar su primer balance con pérdida desde la crisis de 2001. Por qué Grimoldi registró en 2018 uno de sus peores años.

Grimoldi: la devaluación y la caída del consumo, un combo explosivo para su negocio

Tras 15 años consecutivos exhibiendo números positivos, Grimoldi perdió por primera vez. La compañía dedicada a la fabricación y venta de calzado no mostraba un balance en rojo desde 2002, cuando la crisis económica golpeó significativamente sus cuentas con una pérdida de $ 28,7 millones. En 2018 rompió el círculo virtuoso con un resultado integral total negativo de $ 260,3 millones. El ajuste por inflación no hubiera modificado la foto, ya que, según aclara la compañía en su memoria, calculan que igualmente hubieran tenido una pérdida de $ 105 millones. Todo esto derivó en el inicio del procedimiento preventivo de crisis (PPC) anunciado a fines de mayo con el objetivo de reducir la estructura de costos y recursos humanos.

La centenaria compañía recibió golpes de casi nocaut por parte de dos variables: la caída del consumo desde 2016, que, en el último año, le provocó un aumento del stock de productos terminados del 99% - 218% si tomamos el período 2015-2018 - ; mientras que la crisis cambiaria afectó su deuda en dólares y sus ventas producto del gran protagonismo de bienes importados en su portfolio.

De los 3,62 millones de pares vendidos en 2018, el 80% correspondió a productos que no fueron fabricados en el país – posee una planta industrial en Arroyo Seco, Santa Fe, y otra ubicada en Pilar dedicada a la fabricación de plantillas -. La caída respecto al año anterior fue del 5,2%, en pares, y del 6,9% en pesos.

Olympikus fue la de peor performance. La marca incorporada a fines de 2015, cuya dueña es el grupo brasileño Vulcabras, vendió 292.000 pares menos. En tanto, el resto de las marcas de su cartera, entre las que figuran Vans, The North Face, Timberland y Hush Puppies, crecieron un 3,1%.

Por otro lado, respecto a 2017, Grimoldi también vio como cayeron sus ingresos por venta de indumentaria. Pasó de facturar $ 430 millones a $ 352,4 millones, es decir una baja del 18%. Lo mismo sucedió con los accesorios, que bajaron un 1% - $ 247 millones en 2018 -. A esto se le suma que las exportaciones de la compañía aún son ínfimas, en sintonía con la actualidad del sector, con $ 1 millón reportado. Lo que sí logró compensar las pérdidas en la Argentina fue su negocio en Uruguay, operado a través de su subsidiaria Grimuru, que facturó $ 146,5 millones, un 74% más que en 2016.

“La situación de la industria es preocupante y lo de Grimoldi toma visibilidad por ser una gran empresa. Pero estamos en una época de cierre de fábricas, achique de estructuras y reducción de personal”, aseguró Horacio Moschetto, secretario de la Cámara de la Industria del Calzado (CIC), en diálogo con El Cronista. Y puntualizó: “Ellos se enfocaron mucho hacia la importación y el tema de la suba del dólar los hizo generar grandes deudas”.

En tanto, la deuda en moneda extranjera también aumentó durante el primer trimestre de este año. Entre diciembre de 2018 y marzo de 2019, el pasivo en préstamos bancarios de Grimoldi creció un 156,7% en pesos y, de acuerdo a su último reporte trimestral, fue de $ 219.7 millones - más de u$s 5 millones a un tipo de cambio de $ 43,350 - .

Con respecto a las deudas comerciales a proveedores, la compañía logró reducirla, sin embargo, la misma creció al convertirla a pesos debido a la variación cambiaria. En el balance anual de 2018 era de u$s 12,9 millones con un dólar a $ 37,7 - $ 489,2 millones - y en el informe del período enero-marzo 2019 era de u$s 11,3 millones, pero, medida en pesos, era de $ 491,3 millones. Si a esto le sumamos la deuda en reales,  el monto alcanza los $ 543,3 millones.

Si bien las ganancias de la compañía habían reportado una merma, la misma se aceleró en 2017. Según sus balances, en 2017 ostentaba una ganancia de $ 171,4 millones, la cual bajó a $ 166,4 millones un año más tarde y se redujo en más del 50% durante el ejercicio posterior a $ 76,4 millones. “Se les juntaron dos factores: la devaluación y la falta de ventas. Eso fue un combo peligroso, no creo que estos números de hoy sean por un desmanejo de la empresa”, apuntó una fuente del sector, consultada por este medio.

Con el PPC, el plan de la empresa es “adecuar las estructuras de recursos humanos en algunos sectores”, de acuerdo a un comunicado enviado a la Bolsa. Aunque señalan que, durante 2018, no redujeron la cantidad de locales – 140 según su balance -, el año anterior aseguraban contar con 152 sucursales, entre propias y franquiciadas.

La misma situación de Grimoldi viven la gran mayoría de los players de la industria del calzado. Mientras los grandes sufrieron la crisis cambiaria, las PyMEs se ven aún más impactadas por la caída del consumo producto de la situación económica y pérdida del poder adquisitivo. “En 2015 se compraban entre 4 y 5 pares por persona por año y ahora estamos en 2,6 per cápita”, grafica Moschetto. Según datos de la CIC, la importación creció de 22 millones de pares en 2015 a 37,5 millones en 2018, aunque, apuntan, la misma cayó un 30% a nivel interanual en lo que va del año. A su vez, la producción se redujo de 125 millones de pares a 90 millones en ese trienio.
 

Comentarios3
OscarVarela
OscarVarela 07/06/2019 08:02:48

Les fue mal porque venden productos caros , feos y malos.

Irene Moszoro
Irene Moszoro 07/06/2019 10:31:10

Exacto. El p�blico al que apuntan, viaja y compra afuera productos de marca reconocida por menor precio. O con el servicio puerta a puerta. Grimoldi es caro en d�lares y no hacen liquidaciones reales.

Concuerdo

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