El Cronista Comercial

El factor lúdico

>En algunas empresas, los equipos participan en actividades simulando situaciones de la vida real para generar mejores procesos de innovación.

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Hoy, utilizar juegos es tendencia, y para ello los procesos de consultoría, selección y formación debieron adaptarse a este nuevo formato y generar los recursos necesarios para seguir captando el interés de los colaboradores y de los jefes. El modelo "escuela" quedó desfasado y ahora los equipos participan en actividades simulando situaciones de la vida real para generar mayores y mejores procesos de innovación.

"En los ‘90, la tecnología fue la aliada para crear situaciones que simularan las tareas de la empresa y fue un auge. Las redes sociales ampliaron esas posibilidades y se convirtieron en una herramienta esencial", señala Laura Gaidulewicz, directora de Binden Group y miembro de Association for Talent Development, y explica: "Conviven formas de juego a la hora de generar propuestas. Pero lo más importante es conocer para qué se usará y como la experiencia se articulará en el día a día dentro de la compañía, así como en en los desafíos de desarrollo de la gente".

Galicia Seguros opta por este tipo de consultorías. Patricia Carrevedo, líder de Capacitación y Desarrollo de la compañía, asegura que "el juego es un recurso que permite alcanzar los objetivos de aprendizaje al crear experiencias significativas para los colaboradores y que generan impacto en la construcción de conocimientos. Los participantes interactúan. Este tipo de espacios abren a una comunicación que enriquece el contenido que se quiere abordar para el trabajo y para los objetivos del negocio".
Para Matías Mackinlay, consultor organizacional, "es un ámbito donde se despliegan tres grandes cuestiones: lo intelectual, emocional y comportamental a través de la acción. Todo se conjuga en una dinámica donde se puede ver la personalidad y los diferentes aspectos del grupo".

El primer approach es con la empresa

La mayoría de las veces, son las mismas compañías las que buscan algo diferente. "En todos los casos, primero hay que comprender qué es lo que realmente se necesita y ver si lo que tenemos para ofrecer puede servir o no", resalta Gaidulewicz y agrega que "es importante para garantizar que la acción no sea aislada, sino que se encuentre vinculada a la estrategia integral de desarrollo e información. Por ejemplo, si es un juego competitivo, hay que definir con la empresa los premios e incentivos para que se acompañe la dinámica de manera positiva".

Carrevedo subraya que es importante tener varios encuentros con la consultora antes de llevar a cabo las actividades. "Los espacios de cocreación tanto de los contenidos como de las actividades que se llevarán a la práctica son esenciales. En nuestro caso, el GPS deben ser los objetivos estratégicos y de negocios donde se acompañe la cultura de la compañía", señala.

Es importante destacar sobre y con qué tipo de negocio se está trabajando. "El juego permite poner en primer plano, de modo sencillo, los preconceptos, los modelos mentales que se encuentran detrás de las decisiones, los diversos puntos de vista y las relaciones de poder entre quienes tienen que construir una estrategia de negocios", indica Gaidulewicz que, además destaca que "es de gran utilidad explicar a las personas qué es una estrategia de negocios, cómo se puede vivenciar y cómo se define".

Mackinlay optó por utilizar el Golf como juego que permite identificar el comportamiento que se ve en el management para saber si se pueden corregir o fortalecer. "Se trabaja el miedo y el comportamiento frente a las amenazas, aplicado a directivos de empresas, se puede conocer cuáles son los aspectos que hacen a las conductas y las habilidades soft del management".

Los resultados

Son positivos cuando lo que se busca es cambiar la manera en qué se hacen las cosas o repensar estrategias. "Los juegos permiten derribar prejuicios, resistencias y realizar un trabajo sobre lo emocional que permite poner en palabras y acciones muchas cuestiones que estaban haciendo que el cambio no suceda o que obstaculizaban los precios o impactaban de manera negativa en el clima laboral", cuenta Gaidulewicz. Mackinlay opina que las reacciones siempre son muy variadas. "Depende de la preparación previa del facilitador para que el grupo pueda desarrollarse en ese ámbito. Hay empresas donde la cultura o el líder no están de acuerdo en la aplicación de la dinámica, y su experiencia es necesaria".

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