El Cronista Comercial

El diciembre otoñal enfrió la apuesta de las heladerías por un verano caliente

Con enero, es uno de los meses más fuertes para el sector. Las cadenas esperan que la temporada, que dura hasta abril, compense un año marcado por el menor consumo

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Diciembre no comenzó como los empresarios heladeros esperaban. El último mes del año inició con una de sus semanas más frías en décadas. Eso puso en alerta al sector porque creen que, de no iniciar la época de constante calor en breve, podría afectar las ventas de la temporada más caliente para este negocio. Hasta octubre, el sector estaba 4% abajo en rentabilidad, con ventas 10% menores a las de 2017. Por eso, había fuerte expectativa para este verano.

“El año pasado, habíamos tenido días muy agradables a partir de octubre. El tema climático no es menor porque hizo que la temporada, aún, no haya arrancado del todo”, asegura Gabriel Famá, presidente de la Asociación de Fabricantes Artesanales de Helados y Afines (Afadhya).

“Se siente ese retraso del inicio de la temporada. Diciembre y enero son los meses más fuertes del año”, coincide Ricardo Cortés, gerente de Marketing de Helacor, la firma que controla la cadena de heladerías Grido. La compañía cordobesa inaugurará su local número 1600 y planea sumar alrededor de 130 franquicias más hasta el final de la temporada, previsto en abril. “Estamos haciendo foco en Buenos Aires y Santa Fe”, detalla Cortés.

Por su parte, Chungo apunta a abrirse camino a nivel nacional. “Recientemente, abrimos un local en el DoHo (el nombre con el que se bautizó a la zona Donado-Holmberg) y, ahora, estamos con dos o tres oportunidades en el interior”, revela Ariel Davalli, presidente de la empresa. Actualmente, la cadena opera en Capital, Gran Buenos Aires, Rosario y Pinamar.

A pesar del retroceso en las ventas de los últimos cuatro meses, que, según Davalli, fue de aproximadamente 4%, el ejecutivo afirma que el buen volumen generado durante el comienzo de 2018 le permitirá no cerrar el año en baja.

“Ahora estamos trabajando con un sabor de chocolate picante. También, lanzamos nuevos smoothies y cafés fríos para el verano. Además, ofreceremos ensaladas como una opción más fresca”, cuenta Davalli. Según el empresario, de continuar la demora en los días calurosos, ganarán terreno los gustos relacionados al chocolate y dulce de leche por sobre los frutales, que suelen protagonizar durante la temporada caliente.

Mientras algunos jugadores esperarán a ver cómo se desarrolla el verano 2018/2019 para anunciar las inversiones del próximo año, Ice Cream ya confirmó un desembolso de $ 25 millones en su planta productiva, ubicada en El Talar. “Servirá para automatizar una línea de producción y comprar 1000 conservadoras para nuestros puntos de venta. A esto, se le suma la apertura de cuatro locales franquiciados en la Costa”, detalla Daniel Frascarelli, socio gerente de la firma.

Este año, Ice Cream apunta a cerrar con una producción de más de 20 millones de litros de helado. “La tendencia de la recesión se acentuó. En 2017, las ventas se habían mantenido en base a innovación y promociones. Este año no fue así. Si no empieza el calor constante, terminaremos la temporada en abril 2019 con una caída interanual del 15% en las ventas”, pronostica.

Para Famá, la combinación entre el aumento de los costos y el desplome del consumo ocasionarán que no aparezcan nuevos jugadores en el mercado local, al menos, a corto plazo.

“Hoy, una fabricadora de helados cuesta, aproximadamente, 40.000 euros y el rubro está sufriendo mucho la rentabilidad. La mercadería aumentó un promedio de 80% y, todavía, pagamos algunas de las materias primas con un dólar a $ 42”, describió el empresario.

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