El Cronista Comercial

El cierre de la agencia de viajes más antigua del país augura más persianas bajas en el sector

EVES había sido fundada en 1928. Pionera en la industria, no pudo con la pandemia, aclaró en un comunicado publicado en su página web. Ya antes de la cuarentena, las más de 5600 firmas de la actividad estaban en una situación crítica

El cierre de la agencia de viajes más antigua del país augura más persianas bajas en el sector

Sobrevivió a 92 años de la convulsionada historia económica argentina, escrita con una decena de crisis, defaults, hiperinflaciones, devaluaciones y controles de cambios. Se sobrepuso hasta a una guerra mundial y al colapso de 2001, el mayor descalabro institucional, financiero y social de la nación. Sin embargo, no pudo con la pandemia y la cuarentena.

EVES, la agencia turística más antigua del país, anunció el cierre de sus operaciones a partir de hoy. Persiana baja que augura una masacre de empresas en este sector: la semana pasada, Aldo Elías, presidente de la Cámara Argentina de Turismo (CAT), advirtió que, hoy por hoy, todas las empresas vinculadas a esta industria están en riesgo, “no hay ninguna que se salve”.

Fundada en 1928 por José Ventura Pérez, Entidades de Viajes Educativos y Sociales (EVES) ostenta el legajo número 2 en el registro nacional, precisó el portal especializado Hosteltur. Era la decana, entre las agencias con actividad.

“El impacto que ha tenido en EVES, el escenario en extremo complejo, originado a partir de la pandemia Covid-19 y sus consecuencias, no permite visualizar alternativas para sostener las operaciones a corto, mediano y largo plazo, de manera sustentable”, anunció la empresa, a través de un comunicado citado en el portal y publicado en el sitio web de la agencia, hoy llamada EVES Viajes y Turismo.

“Se trata de una decisión muy difícil pero, lamentablemente inevitable, contra la cual la compañía ha realizado todos los esfuerzos posibles, y los mismos no alcanzaron. Por lo tanto, EVES dejará de brindar sus servicios en el mercado turístico nacional e internacional, a partir del 30 de junio de 2020”, explicó.

Ubicada en la esquina de Tucumán y Maipú, EVES se describe como pionera de “viajes inéditos”. Por ejemplo, los de egresados, los fluviales a las Cataratas del Iguazú y los cruceros al Carnaval de Rio de Janeiro. También, fue precursora en Ski Weeks a Bariloche, vueltas al mundo, lunas de miel, tours de gente joven a Europa, a las 500 Millas de Indianápolis y, a mediados del siglo pasado, a las carreras en las que Juan Manuel Fangio se consagró quíntuple campeón de Fórmula Uno.

“Ligados de esta forma a la historia del turismo, nos enorgullece haber sido casa-escuela de cientos de grandes profesionales que han llegado a alcanzar cargos de gran importancia a nivel nacional e internacional, tanto en el ámbito público como el privado”, completó el comunicado.

EVES aclaró que, pese a su cierre, garantiza el cumplimiento de todos sus compromisos, para lo cual solicitó a quienes tienen servicios pendientes a comunicarse por vía telefónica u online para reprogramaciones.

Justo el viernes, el presidente de la Federación Argentina de Asociaciones de Empresas de Viajes y Turismo (Faevyt), Gustavo Hani, mantuvo una reunión online con el ministro del área, Matías Lammens, debido a la crítica situación que atraviesa el sector. “Volvimos a plantear la necesidad de avanzar con apoyo económico y beneficios impositivos para las agencias”, declaró el directivo, tras la videoconferencia. “Tenemos que generar las condiciones para dejar atrás esta tormenta de la mejor manera”, agregó.

Desde el inicio, el turismo fue una de las actividades golpeadas al mentón por la pandemia de coronavirus, que paralizó la industria aerocomercial en todo el mundo. Ya en abril, a días de que Alberto Fernández decretara la cuarentena, el 75% de las empresas del sector ya preveía que su facturación caería, por lo menos, 50% este año. Un cuarto hablaba de más del 75 por ciento, según se relevó en el encuentro virtual InverTur.

En las últimas semanas, hubo un resurgimiento de ventas de viajes a Europa y destinos de playa, por consumidores que desean sacar ventaja de la brecha cambiaria. Sin embargo, conocedores del sector, lo circunscriben a un fenómeno que se da, particularmente, en las grandes agencias (como las virtuales Despegar, AlMundo y Avantrip), cuando más del 80% de las firmas del sector son pymes o micropymes.

El Gobierno tuvo identificado al turismo como uno de los primeros sectores a auxiliar cuando empezaron las restricciones y, luego, se pasó a la emergencia sanitaria. De hecho, a inicios de mayo, Lammens anunció un paquete de ayuda cuyo costo fiscal está calculado de $ 6000 millones.

Sin embargo, la crisis de las agencias ya era previa. A mediados de marzo, apenas una semana antes de que comenzara la cuarentena, Faevyt ya le había pedido a la Nación que declarara la emergencia económica, productiva y fiscal del sector. Entre 2017 y 2019, en dólares, las ventas de las agencias se habían derruido un 80 por ciento.

“La situación de las agencias es muy delicada. No se está vendiendo nada. Sólo es estaba moviendo algo de turismo doméstico. Pero es cuestión de horas”, advertía Hani en esos días. Para entonces, se calculaba que, por el doble efecto del impuesto PAIS y los primeros brotes de coronavirus en Europa y Asia, las 5642 agencias que había en el país ya estaban paradas. “Venimos de dos meses con pocas ventas y el panorama no es alentador. Si la crisis dura hasta julio o agosto, muchas no van a sobrevivir”, vaticinó Hani. Profético: julio ya arrancó sin la más antigua –y una de las más emblemáticas- agencias del mercado local.

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