El Cronista Comercial

El "agua con olor a aceituna" triplica la demanda de equipos purificadores

Desde que comenzó la cuarentena se dispararon las ventas, pero el pico de consultas llegó cuando empezaron la quejas por la calidad del agua corriente

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Hace unos dos meses empezaron a multiplicarse los reclamos sobre la calidad del agua corriente. Se podía leer a muchos usuarios que reportaban que el líquido que salía de sus canillas tenía "olor a aceituna" o que sabía a aceite de oliva. A la par, las consultas para adquirir purificadores domésticos de agua se multiplicaron y las ventas de este tipo de equipos llegó a triplicarse con respecto a los niveles que tenía antes del inicio de la cuarentena.

"Nuestras ventas vienen creciendo desde el abril. En la primera etapa de la cuarentena, muchos nos decían que querían dejar de comprar agua envasada y evitar así tener que ir al supermercado o el contacto con el repartidor de bidones. Pero cuando empezó lo de AySA llegó el pico, que aún se mantiene. El 90% de los que llegan preocupados por la calidad del agua, terminan comprando", explica Ivanna Djenderedjian, socia de Dvigi, una empresa familiar que fabrica y vende equipos sobre mesada, que arrancan en $ 6999, y jarras purificadoras.

Djenderedjian señala, además, que las consultas abarcan desde si los equipos que venden eliminan el mal olor y sabor, hasta el motivo de ese cambio. 

"Nuestra ingeniera química dice que debe haber algún componente nuevo que está afectando la parte organoléptica del agua. Y, aunque AySA asegura que no hay riesgo para la salud, lo cierto es que el sabor y el olor son importantes para los consumidores", agrega.

Leandro Barrionuevo, cofundador de Pura, dice que el incremento en consultas fue por oleadas. La primera llegó en abril, con el inicio de la cuarentena. La segunda fue en junio, cuando la presidenta de AySA, Malena Galmarini, dijo que al agua potable le agregaban "un poquito más de cloro por las dudas" para combatir el Covid-19.

La empresa, agrega, tiene 12 años en el mercado y ya venían viendo que muchos clientes optaban por adquirir un purificador para dejar comprar agua envasada porque lo consideraban "antieconómico". Sin embargo, el crecimiento de este año los tomór por sorpresa.

"Al poco tiempo vino el Hot Sale y nuestras ventas fueron en unidades 10 veces mayores que el mismo evento año 2019. Pero la ola más grande fue, sin dudas, cuando empezaron a dudar de la calidad del agua que entregaba AySA. Hubo un pico hace dos mes. Ahora cayó un poco, pero estamos en un nivel muy superior a lo que preveíamos", dice.

Hoy Pura está con ventas que superan en un 50% la proyección que tenían para el año. De hecho, a raíz del incremento en la demanda, la compañía tuvo un quiebre de stock, que demoró las entregas de algunos pedidos.

Barrionuevo destaca que el modelo que más venden es el equipo tradicional que se coloca al lado de la canilla de la cocina. Sin embargo, dice que también hay demanda para el modelo que denominan " planta envasadora sin plástico", que se coloca debajo de la mesada y cuesta $ 40.000. Se trata de un aparato que entrega agua purificada, baja en sodio y remineralizada.

"Ahora ya nos estamos preparando para el Cyber Monday. Todo nos indica que tendremos un pico de venas similar del Hot Sale", concluye.

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