Efecto pandemia: los argentinos quieren cambio de casa y de trabajo el próximo año

El 55% buscará otro empleo y el 63% tiene ganas de mudarse, según encuestas privadas. Para los expertos, la cuarentena intensificó estas necesidades

Fin de año es siempre momento de balances y de plantearse objetivos. Pero este 2020, en el que la pandemia cambió de manera radical la vida de todas las personas, los deseos de cambio se intensificaron. Prueba de ello es una encuesta realizada por el sitio de búsqueda de empleo Bumeran: indicó que el 54,7% de los argentinos buscará cambiar de trabajo en 2021. Pero los deseos de cambio no son solo laborales, sino también personales: otro relevamiento realizado por Zonaprop indica que, tras la cuarentena, el 62,1% de los consultados dijo que tenía ganas de mudarse.

"Más allá de la pandemia, es normal que en esta época uno mire hacia atrás, piense en todo lo que pasó y, en función de eso, haga planes a futuro. Las Fiestas son fechas simbólicas que marcan un antes y un después, al igual que algunos aniversarios o los cumpleaños. Sin embargo, hay que tener cuidado porque, muchas veces, se desea mucho y, cuando eso no se logra, llegan las frustraciones", dice Eduardo Press, médico psiquiatra especializado en psicología organizacional.

La pandemia, agrega, intensificó los deseos de cambio que, habitualmente, surgen en diciembre. Las restricciones a la movilidad y a la socialización, y el confinamiento generaron una sensación de presión. Y una vez que se empezó la liberar la tensión, llega el movimiento contrario, que, en este caso, es el de la expansión.

En ese sentido, la necesidad de mudarse aparece como una consecuencia lógica de haber pasado más tiempo que nunca dentro del hogar. O la de cambiar de trabajo llega luego de haber perdido el contacto físico con los compañeros de empresa.

"El problema es que el lunes 4 de enero va a ser muy parecido al miércoles 30 de diciembre. Y, si se quiere lograr un cambio verdadero, hay que trabajar para que así sea. Hay que trazar una hoja de ruta que lo posibilite y, de esa manera, evitar la frustración de no alcanzar las metas propuestas", agrega Press.

Alejandro Melamed, director general de la consultora Humaniza Consulting, dice hay que diferenciar el cambio de la transformación. El primero, explica, está dado más que nada por factores externos. El segundo, en cambio, tiene que ver con algo que surge desde el interior de las personas y constituye, ante todo, una aspiración personal.

"Más allá de los cambios intempestivos que tuvimos que realizar en 2020 por la cuarentena y la crisis económica, hubo mucha gente que tuvo tiempo de reflexionar y replantearse prioridades. Muchos se dieron cuenta de no eran felices con lo que estaban haciendo y optaron por cambiar el rumbo", señala.

En este contexto, muchas personas van a tener como propósito de año nuevo impulsar proactivamente una transformación. La clave será cómo se trabaja para generar esos movimientos que permiten conectar las aspiraciones con la realidad.

"Hay un pasaje de la victimización al protagonismo, a tomar las riendas. Eso no implica que se vaya a lograr todo lo que uno se proponga, pero cuando uno está en control de su propia vida, es más fácil conseguirlo", concluye.

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