El Cronista Comercial
VIERNES 19/07/2019

Efecto dólar: la exportación de vino repunta 9% hasta mayo

Luego de tres años en baja, en mayo creció la venta de vino fraccionado por quinto mes consecutivo, nada menos que un 15,9%. Se recuperan los envíos de tetra-brik a países vecinos y las bodegas cuentan con más margen para realizar acciones con distribuidores en diversos mercados

Efecto dólar: la exportación de vino repunta 9% hasta mayo

El mercado externo vuelve a dar buenas noticias a las bodegas. Finalmente, la devaluación parece haber tenido efecto en las ventas al exterior; los vinos argentinos ganaron competitividad y las empresas cuentan con más margen para promoción y acciones con distribuidores y, también, para volver a vender algunos segmentos que antes no eran rentables.

La exportación de vino fraccionado creció  por quinto mes consecutivo en mayo, nada menos que un 15,9%, a 183.443 hectolitros (hl.), gracias al alza de 10,7% en las ventas en botella (166.806 hl.) y de un 138,6% en tetra-brik (15.104 hl.), desde una base muy baja, productos muy sensibles al tipo de cambio por su precio, , según datos del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV). Estos productos, en general, tienen su demanda concentrada en América latina, especialmente en los países limítrofes, como Paraguay, de ahí el impacto casi directo de la devaluación en la demanda.

Así, entre enero y mayo, los vinos fraccionados acumulan una suba de 9,2%, a 779.149 hl, con una mejora de 8,9% en botella y de 14,5% en tetra-brik. 

En tanto, el vino a granel -un commodity- sigue creciendo a paso firme, un 33,7%, a 54.507 hl. y en lo que va del año acumula un alza de 142%, a 375.823 hl.

 Por último, la venta de mosto concentrado creció también 10,9% en mayo, a 11.317 toneladas y suma desde enero un incremento de 36,4%, a 44.253 toneladas.

 "Es un repunte muy positivo, aunque se compara con una parte del año en la que se vendía poco. Veníamos de años muy malos y vamos hacia un crecimiento en fraccionando a un ritmo de 15%, gracias a un tipo de cambio favorable y a la recuperación de algunos mercados que se habían perdido por la falta de competitividad. Hay un excedente de 300 millones de litros y con la exportación no alcanza, ya que entre el 75% y el 80% del vino se destina al mercado interno, que está muy duro, aunque este año al menos no está cayendo, gracias a que el precio de la materia prima se mantuvo bajo y no ajustó precios por debajo de otras bebidas", comentó Sergio Villanueva, gerente de la Unión Vitivinícola (UVA). 

En tanto, Juan Carlos Pina, gerente de Bodegas de Argentina, destacó la recuperación de la competitividad. "Ojalá se mantenga para seguir avanzando en exportación; el tipo de cambio ayuda muchísimo, pero siguen vigentes otras trabas, como los derechos a las exportaciones, la presión tributaria y los costos de logística, que conspiran en contra la competitividad. Las altas tasas de interés también complican a la hora de comprar insumos para exportar. En este escenario, el aumento de casi 10% en fraccionados en los cinco meses no es poco, más teniendo en cuenta lo difícil que está el mercado interno, que por suerte este año se mantiene, aunque en una base baja del año pasado", destacó Pina. 

"Los vinos argentinos siguen bien posicionados en gama media y alta, algo que es bueno para la imagen, pero nos falta volver al segmento de u$s 25 a u$s 35 FOB la caja, donde está el mayor volumen a nivel mundial, que perdimos por falta de competitividad", agregó Pina.

En 2018, la exportación de vino había caído por tercer año consecutivo, un 2,8% en volumen, a 1,86 millones de hl. En valor, la baja había sido de 1,3%, a u$s 754 millones FOB.

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