El Cronista Comercial
MIÉRCOLES 17/07/2019

Dudas sobre la Torre Trump de Punta del Este

Según un informe de The New York Times, la obra no se llegaría a terminar en 2020 y podría demorar cuatro años más. Voceros del proyecto consultados por El Cronista lo desmienten.

Dudas sobre la Torre Trump de Punta del Este

El sueño de ver finalmente inaugurada la Torre Trump en Punta del Este en el futuro cercano vuelve a estar envuelta en un halo de dudas. Según le habían asegurado a El Cronista a comienzos de 2019, el proyecto planeaba entregar sus primeras unidades a fines de este año. No obstante, un reporte del New York Times asegura que no solo no llegaría a estar terminado para 2020, si no que se tardarían otros cuatro años en finalizar su construcción.

La mole de 25 pisos ubicada en el parador 9 y medio de la playa La Brava había sido anunciada en 2012, con una proyección de fin de obra para 2016. Pero los primeros contactos en territorio latinoamericano de la firma del actual presidente de los Estados Unidos comenzaron en 2007. En aquel momento, la Organización Trump analizaba construir un campo de golf en República Dominicana cuando el clan familiar conoció a los argentinos Moisés Yellati y Felipe Yaryura Tobías - fallecido en 2018 -, desarrolladores inmobiliarios y fundadores de YY Development.

En 2011, ambos empresarios, junto a un grupo de inversores, compraron el terreno en la coqueta ciudad uruguaya a cambio de u$s 18 millones, según consigna el medio. Más tarde, convocaron al arquitecto Bernardo Dujovne, padre del actual ministro de Hacienda, Nicolás, para que se encargara del diseño de la torre.  De acuerdo al informe de The New York Times, el funcionario “estuvo involucrado en la compra de las tierras y luego intento vender condominios a sus contactos en Buenos Aires”. A su vez, el titular de la cartera económica está casado con Carolina Yellati, hermana de Moisés.

Sin embargo, el medio apunta que los conflictos comenzaron cuando YY Development tomó dos préstamos, uno de ellos de u$s 5 millones, utilizando el terreno del proyecto como garantía. “Cuando los futuros propietarios se enteraron de que las finanzas de los desarrolladores eran más precarias de lo que creían, algunos cancelaron sus contratos”, describe. A su vez, agrega, el bróker Fortune Realty, encargado de vender los condos desde Miami, demandó en Uruguay a la firma de los argentinos por u$s 3,3 millones en concepto de daños y comisiones no abonadas.

“Claro que no”, respondió Richard Sampallo al New York Times, titular del sindicato que representa al equipo encargado de la construcción de la torre, cuando lo consultaron sobre si llegaría a terminarse para 2020. Y agregó que, de seguir con el ritmo de avance actual, estima podría demorar otros cuatro años. Uno de los principales inconvenientes, señalan, sería que la obra estaría trabajando con solo un cuarto de los obreros necesarios para desarrollar el trabajo.

Desde el entorno del proyecto, cuya construcción está a cargo de Constructora Sudamericana, desmintieron estos comentarios y confirmaron la fecha de entrega. “Están empecinados en pegarle a Trump y, entonces, le pegan a la torre. En principio, los tiempos son los mismos”, expresaron ante la consulta de El Cronista.

En enero de 2019, informaron que ya tenían vendidas el 82% de las propiedades del edificio de residencias. “Quedan las más caras todavía”, detallaron fuentes del proyecto a este medio. El plan inicial contemplaba la construcción de una torre de 125 unidades, aunque el diseño final contará con 156 espacios. Según el reporte de The New York Times, los precios de las propiedades – entre u$s 6500 y u$s 7000 el metro cuadrado – ralentizaron las ventas. En tanto, también recalca que, en los registros de compra, figuran 21 sociedades anónimas situadas en paraísos fiscales, como Panamá y Belice.    

A esto se le sumó una decisión de la desarrolladora, que escindió en tres las dos unidades más grandes en cada uno de los pisos. Alguien cercano al proyecto le aseguró al medio estadounidense que las ventas solo levantaron la mitad de lo que esperaban recaudar.

La Torre Trump en Punta del Este demandó una inversión total superior a los u$s 100 millones y proyectaba obtener u$s 160 millones en ventas brutas. De esta cifra, la compañía familiar del magnate devenido en político se quedaría con unos u$s 2,5 millones en concepto de regalías por prestar su nombre – entre 3% y 5% del total -.
 

Comentarios0
No hay comentarios. Se el primero en comentar

Recomendado para tí


Seguí leyendo