Di Lucca: "La aceleración digital intensificó los ciberataques"

El CEO de Aon analiza los riesgos a los que están expuestas las empresas y cuenta cómo impactó la pandemia en la gestión

Este no fue un año más. A la pandemia se le sumó la crisis económica local y los número uno debieron aprender a lidiar, también, con el factor emocional que requiere liderar a distancia. Franco Di Lucca comanda la filial local de Aon, una compañía que brinda servicios en administración de riesgos, seguros, reaseguros y consultoría en recursos humanos, emplea a 50.000 personas y tiene presencia en 120 países. En un mano a mano, el CEO frente de un equipo de 500 colaboradores en la Argentina, analiza los desafíos que debió enfrentar y alerta sobre los riesgos cibernéticos.

¿Qué retos le presentó 2020 en términos de liderazgo?

El más grande fue estar cerca de clientes y colegas en un ambiente virtual. Se logra buscando propósito común, trabajo en equipo, equipos interdisciplinarios; mindset digital, predictibilidad con uso de data; agilidad, velocidad; relaciones interpersonales, empatía, comunicación y diversidad. El liderazgo adaptativo debe ser una cualidad de nuestros líderes para prosperar en circunstancias desafiantes. En los momentos difíciles se muestra el temple de los grupos.

¿Cómo acompañó a los equipos este año?

Implementamos trabajo remoto y la salud fue prioridad. Acompañamos y motivamos con otras decisiones: tenemos reuniones frecuentes de toda la firma para conocer resultados, compartir definiciones y escucharnos. Se trabajó para que los líderes dirigieran a sus equipos del mismo modo. Se hicieron encuestas para conocer la situación de cada uno en su hogar. Se dio acceso a recursos como sillas o dispositivos. Además, continuamos ofreciendo clases de yoga y formalizando el programa de diversidad e inclusión.

¿Hay más preocupación por la ciberseguridad?

Creció la preocupación porque crecieron los ataques. Esta aceleración digital que se vio intensificada con la pandemia fue el gran disparador. Se trata de un riesgo que se superpone a la complejidad de un mundo y una economía volátil.

¿Qué tener en cuenta?

La apropiación indebida y las infracciones contra la propiedad intelectual son un riesgo, que podría traducirse en pérdidas de hasta u$s 1 billón al año a nivel global. Las amenazas se concentran en actores del ecosistema empresarial, incluyendo empleados y exempleados, cadena de suministro, proveedores y hackers, entre otros. La junta directiva es cada vez más responsable de la ciberseguridad. Las empresas se arriesgan a enfrentar demandas colectivas, multas y costos asociados con las investigaciones en respuesta a las filtraciones cibernéticas. Las firmas deciden qué rol tener: responsable o cómplice de una crónica anunciada.

¿Cuán grande es en el país el riesgo cibernético?

Es tan real como fáctico. Es más común de lo que creemos. La pandemia incrementa estos eventos por estar más expuestos a redes domésticas con menor protección que las corporativas.

¿Dónde estarán puestas las fichas de cara a 2021?

El objetivo es concretar la combinación con Willis Towers Watson del mejor modo. Tienen un equipo muy bueno y grande. Una organización mejor, con más inversión, nos va a permitir ser más útiles en el anticipo y mitigación de los riesgos nuevos.

Tags relacionados

Compartí tus comentarios