El Cronista Comercial

Reef se sube a la ola de reestructuraciones

La empresa tiene dos emisiones de obligaciones negociables, en dólares. Después de un 2019 en rojo, esperaba crecimiento moderado y mejoras operativas para este año. Pero la pandemia de coronavirus "magnificó en forma sideral" el contexto económico adverso, explicó

Cuarentena: la licenciataria de Reef busca refinanciar su deuda

New Arrecife, la licenciataria de la marca de calzado e indumentaria Reef en el país, anunció que buscará refinanciar sus próximos vencimientos de obligaciones negociables (ON), que deberá pagar este mes (Serie II, el 24) y en septiembre (Serie I, el 5).

Nacida hace una década y media, esta empresa no es la primera que, desde el inicio de la cuarentena, planteó renegociar con sus acreedores financieros. Es un camino que, desde marzo, transitaron tanto compañías de consumo masivo (Grimoldi, Longvie, Ribeiro), como de otros sectores que, pese a ser considerados esenciales, también sufrieron un fuerte impacto por la coyuntura local y, además, la internacional. Tal, el caso de la petrolera Roch.

“Las condiciones macroeconómicas (fundamentalmente, elevado costo financiero y devaluación de la moneda), la fuerte contracción del consumo y de las medidas dictadas a partir de la declaración de pandemia, realizada por la Organización Mundial de la Salud, han afectado adversamente los negocios de la compañía”, indicó la empresa, en una nota enviada a la Comisión Nacional de Valores (CNV).

“En efecto, desde esa decisión y a partir del decreto de Necesidad y Urgencia 260/2020, se ordenaron una serie de medidas restrictivas de aplicación inmediata, que también produjeron efectos simultáneos”, continuó. “Esas consecuencias se agravaron, cuando se ordenó el aislamiento social, preventivo y obligatorio (…) prorrogado (…); así como también las normas inferiores que reglamentaron y completaron sus disposiciones”, completó.

“Esas reglas imperativas y las consecuentes decisiones de autoridades locales y nacionales impusieron el cierre (aún vigente) de todos los locales comerciales de la compañía y el aislamiento preventivo y obligatorio de todo el personal, con excepción de las personas afectadas a entregas de operaciones concretadas por comercio electrónico”, aclaró.

“Semejante restricción, en los hechos, produjo la interrupción de los circuitos de venta y cobro, y la consecuente y abrupta caída de las ventas y de los ingresos operativos, tanto de operaciones nuevas como de las cobranzas pendientes de créditos exigibles”, amplió la nota.

“A ello, se agrega que el encierro compulsivo de los consumidores y la prohibición estatal de la alternancia social han operado como un detractor absoluto de la necesidad de consumo de los productos de la compañía”, indicó.

“El escenario hasta aquí descripto no ha hecho más que magnificar en forma sideral unas condiciones económicas completamente adversas, fundamentalmente, a causa del elevado costo financiero y la devaluación de la moneda, cuyo impacto en los resultados operativos de la compañía han sido devastadores”, sentenció.

New Arrecife (Reef) explicó al público inversor que las emisiones de sus ON, hechas en septiembre de 2018 y en enero de 2019, se habían ejecutado “en base a un plan de negocios muy conservador atento la situación del país (proyectada en aquel momento), que combinaba un escenario de alta inflación con recesión. Y, aun así, era un plan que podía razonablemente ser cumplido”.

El mencionado costo financiero causado por la combinación de altas tasas de interés real e inflación, el atraso en la cobranza generado por el excesivo aumento de los precios y la falta de consumo de nuestros principales clientes, aun considerando la aplicación de políticas de descuentos promocionales para activar el consumo y atraer clientes, todo lo cual disminuye los márgenes de rentabilidad del negocio, sumado a la gran volatilidad cambiaria que es de  público conocimiento, han afectado significativamente el ciclo de caja habitual de la compañía y sus resultados operativos”, enfatizó.

“Ante tal escenario adverso, durante los dos últimos ejercicios económicos, los accionistas han inyectado capital en la compañía para intentar revertir la situación causada por el contexto macroeconómico descripto”, reseñó la empresa.

“Sin perjuicio de ello, la crisis económico-sanitaria causada a raíz de la pandemia del Covid-19 han profundizado la crisis”, destacó.

La licenciataria de Reef puntualizó que, por las excepciones hechas durante la cuarentena, procuró intensificar sus ventas a través de e-commerce, adoptando los debidos recaudos sanitarios para las entregas.

“Es de señalar que aún no nos es posible estimar la dimensión del impacto que esta situación de emergencia puede generar en la situación de caja y los resultados de la compañía durante el ejercicio en curso, lo que dependerá de su duración y de las posibilidades y modos de reanudación de las operaciones, así como también del impacto en un sector que, desde hace tiempo, está contraído”, advirtió.

No obstante, anunció que, “para mantener la continuidad del negocio”, New Arrecife “se encuentra analizando diferentes opciones para solucionar su crisis financiera, entre las que se encuentra un eventual canje de las obligaciones negociables, un cambio de sus términos y condiciones (por ejemplo, extendiendo el plazo de su vencimiento) y/o el financiamiento de terceros”.

Ola difícil

El año pasado, New Arrecife registró ventas netas por $ 185,62 millones, una caída del 24% contra 2018. Perdió $ 60,91 millones, 3,63 veces más que el rojo del balance anterior. En volúmenes, de la marca Reef, comercializó 27.340 pares de calzado, 18.504 pares de sandalias y 125.570 unidades de indumentaria y accesorios. En tanto, despachó 11.417 pares de calzado y 2987 prendas de indumentaria de Supra, la otra etiqueta de su porftolio.

El 63% fue a través del canal mayorista. En el 37% del minorista, hubo un fuerte posicionamiento de Reef, marca con trayectoria y locales propios: 4 exclusivos, en los principales shoppings de Capital y el GBA. Supra, por su parte, se vendió a través de “unos pocos clientes mayoristas y con una participación acotada en retail propio”, según consignó la empresa la reseña informativa de su último balance anual.

“Esta situación se debe a un estado de hibernación de la marca, dado que, en 2019, Supra fue vendida y los nuevos dueños dejaron de ofrecer producto, por lo que New Arrecife no fabricó ni importó, sino que se limitó a liquidar stocks preexistentes”, aclaró.

No fue el único factor externo que afectó a la performance local. En 2019, el cambio accionario en la casa matriz de Reef, en los Estados Unidos, derivó en un cambio drástico en la oferta de producto. Se eliminó la categoría indumentaria y se llevó a su mínima expresión la de calzado cerrado. “Esto tuvo un fuerte impacto en las colecciones de New Arrecife, ya que dejamos de recibir diseños para producir localmente y/o producto terminado para comprar”, consignó la firma.

Por otro lado, la empresa renegoció una deuda por producto y regalías con la casa matriz. Obtuvo una condonación de $ 25,93 millones (al 31 de diciembre).

Para este año, la compañía proyectaba recuperar rentabilidad, con una estrategia cuidadosa de gastos y de maximización de recursos. Tenía una perspectiva de crecimiento moderado, ya que el contexto no permitía “un plan más agresivo”. Presupuestó la apertura de una tienda online propia. También, planeó culminar con su reestructuración, iniciada en 2018, continuada en 2019 y que implicó reducción de personal y ahorro de gastos. Para protegerse de la volatilidad cambiaria y las restricciones aduaneras, buscaba llevar al mínimo las compras de producto importado y seguir el desarrollo de proveedores locales para reemplazar esas categorías. Así, esperaba una crecimiento del 37% en su facturación, una mejora del 59% en sus márgenes “y un consistente ajuste de los gastos operativos internos”. El ebitda pasaría del 5%, en 2019, a más del 7%, según lo presupuestado para este año.

En septiembre de 2018, New Arrecife colocó su primera ON: un título garantizado, bajo el régimen Pyme, por u$s 610.000, a un tipo de cambio de $ 37,12, interés del 9,25% y a dos años.

En enero del año pasado, fue el turno de la segunda: u$s 250.000, al 11%, y a 18 meses. El tipo de cambio de esta colocación fue de $ 37,59. El mes pasado, la compañía cumplió con el pago de un interés de u$s 6856,16 de esta emisión. Unos $ 257.700, al dólar calculado entonces y más de $ 500.000, al actual.

Shopping