El Cronista Comercial

El número uno de Cresud cree que "la soja no va a volver a subir"

Carlos Blousson, gerente General de la agropecuaria del grupo IRSA, explica por qué los precios de las 'commodities' se mantendrán en los niveles actuales. Qué hizo la empresa para lograr una cosecha récord este año y cómo ve 2020

Cresud:

Será un año récord también para Cresud. La empresa agropecuaria del grupo IRSA cerrará su actual ejercicio el 30 de junio próximo con una cosecha local de 600.000 toneladas –la más grande de su historia– y una “muy buena rentabilidad” impulsada por su estrategia de haber sembrado más y cubrirse de la caída de precios de soja y maíz a través de ventas oportunas a futuro en 2018, cuando la cotización estaba cerca de US$ 280/tonelada. “Sembramos 140.000 hectáreas, 40.000 más que en la campaña anterior”, detalla Carlos Blousson, gerente General de la compañía que posee unas 500.000 hectáreas en el país, incluidos sus negocios de ganadería (tiene 80.000 cabezas) y producción ovina en la Patagonia.  
Con 23 años de trayectoria en la firma, Blousson explica cuál fue la apuesta de Cresud y proyecta qué puede pasar con los precios y con la campaña 2019/2020. “En marzo de 2018, en medio de la sequía y con precios de commodities que todavía eran altos, vimos que era una oportunidad para crecer en campos alquilados, a los que se podía entrar a buenos precios de alquiler. Hasta ahí, Cresud venía sembrando un 60 por ciento en campos propios y un 40 en campos alquilados, pero hicimos por primera vez 50/50. Sembramos 140.000 hectáreas, 70.000 propias y el resto alquiladas”, cuenta. Y agrega: “En el momento en que alquilamos vendimos soja y maíz en contratos a futuro, cuando la soja estaba cerca de los US$ 300 la tonelada. Tenemos una metodología de hedge (cobertura) en la que competimos por los recursos financieros con otros negocios del grupo, como shoppings u oficinas. Por eso cerramos los alquileres de campos y nos aseguramos precio con ventas a futuro”. 

¿Esperan una cosecha récord?
En trigo terminamos un 15 por ciento arriba de presupuesto, nos fue muy bien. Cuando llegó a los US$ 200/tonelada vendimos todo. Sembramos 60.000 hectáreas de soja y 60.000 de maíz. En soja estaremos un 12/13 por ciento arriba del presupuesto, en línea con el resultado general de la cosecha, y en maíz 7/8 por ciento más. Los precios cayeron pero tenemos un 60 por ciento vendido. El resultado final será récord de campaña: cosecharemos 600.000 toneladas, con muy buena rentabilidad por rendimientos, hedge, costos controlados y licuación de fletes por devaluación (en Salta, el flete hasta Rosario cayó de US$ 70 por tonelada a US$ 45). 

Somos un reflejo de lo que está pasando en el país porque estamos desde Necochea a Salta. La cosecha estará en los 56 millones de toneladas de soja y 50 millones de maíz. El productor está embolsando mucho. En un año electoral, la gente embolsa y el precio, además, cayó mucho. Hace un año la soja valía US$ 300 y hoy, US$ 220. 

¿Cómo ve la campaña que viene?
Siempre tenemos tres años en la cabeza: lo que pasó, el que estamos gestionando y el que ya empezamos a proyectar. Desde el punto de vista del negocio, se necesita un dólar estable en los próximos meses para terminar de levantar la cosecha y transportarla. Creo que el productor va a vender el 50 por ciento de su producción hasta el 30 de junio y el otro 50 por ciento en el segundo semestre, porque necesitará plata para la campaña 2020. También será una campaña importante. La gente embolsa porque la Argentina no tiene la capacidad logística de absorber toda la producción. Los puertos no están desarrollados. Además, esta tasa de interés es inviable.

¿Habrá retención de granos?
El flujo de venta de dólares será normal, aunque puede que haya un poco más de retención porque la cosecha fue mejor. Si no se vende más es porque las fábricas y los puertos no pueden recibir todo lo que se cosecha por temas logísticos. Además, cuando el productor embolsó, va a guardar los granos varios meses, porque el costo de la bolsa ya lo pagó.

¿Qué perspectiva observa para los precios? ¿Pueden volver a subir?
No habrá un rebote de precios. El que no vendió hasta ahora va a vender en los próximos meses a precios bajos. El pxq (precio por cantidad) le dará igual: tendrá mayores cantidades pero precios más bajos. ¿Por qué cayeron los precios y no van a subir, por lo menos, hasta fin de año? Por la pelea China-Estados Unidos. Hasta que no se arregle el conflicto, no subirán. La soja es el talón de Aquiles de los estadounidenses. Estados Unidos debería tener un stock de 10 millones de toneladas de soja pero tiene 25 millones, porque hay 15 millones que los chinos no le compraron. Hasta que no se consuma ese stock, los precios no van a subir.

A eso se agrega la fiebre porcina en China. Es un dato que el mercado tomaba como una excusa del país asiático para cerrar un acuerdo pero es real. Hay una epidemia que los llevó a matar el 10 por ciento del stock de cerdos. Por eso, la demanda de harina de soja cae. Por otro lado, Trump empezó a subsidiar a los agricultores y a garantizarles la rentabilidad promedio de los últimos cinco años, debido al conflicto con China. Por eso el farmer no deja de sembrar ni de usar tecnología para mejorar sus rindes. Todo esto indica que los stocks no bajarán. 

"La situación de la infraestructura hace que las 140 millones de toneladas sean lo máximo que se puede cosechar"

¿Y en cuanto al panorama interno? ¿Se puede repetir la cosecha récord en 2020?
Si no afloja la inflación, habrá inflación en dólares. Y si esa situación sigue hasta fin de año, nos encontraremos nuevamente con atraso cambiario y empezarán a subir los fletes y los costos. Si vamos a la historia, pasa siempre. Al agro le va bien el primer año de una devaluación; al siguiente, pierde el 50 por ciento (de la ventaja), y al tercero, el total. Creemos que el año que viene será de precios de commodities bajos y costos que subirán en dólares.  
La situación de la infraestructura hace que las 140 millones de toneladas sean lo máximo que se puede cosechar. Si la campaña crece más el año que viene no sé cómo se hará con los puertos y las rutas. No vemos que se pueda hacer de un año para otro la inversión necesaria. 
Los pronósticos climáticos son buenos para el año que viene, lo cual es un dato bueno. Pero el costo argentino no seguirá bajando. El productor sembrará con este gobierno y cosechará con el próximo. No creo que deje de sembrar pero esa situación genera volatilidad. En resumen, no creo que baje la cosecha pero tampoco que suba.

La crisis cambiaria llevó a una suba de las retenciones. ¿Cree que pueden bajar nuevamente más adelante o no?
Que las retenciones sean iguales en Rojas y en Salta no tiene sentido. Si gana Macri creo que hay posibilidad de que bajen las retenciones. Hoy ya no se puede decir que la soja valga US$ 300, como cuando las aumentaron; vale US$ 220. Los precios están bajos ahora. Algo van a tener que hacer.  

La política de Cresud siempre fue desarrollar tierras en zonas alejadas de la Pampa húmeda y también comprar y vender. ¿Se mantiene esa estrategia?
Sí, en stock tenemos 500.000 hectáreas y 150.000 en producción, 70.000 hectáreas con granos y 80.000 con ganadería, sin contar campos en la Patagonia con producción ovina. Como somos una empresa de real estate, vemos el negocio en función del valor de la tierra. En los últimos 15 años desarrollamos en promedio 20.000 hectáreas por año en la región. No alquilamos en la zona núcleo porque el precio es muy alto. En Salta producimos en campos donde pagamos en su momento US$ 10 la hectárea y hoy sacamos tres toneladas de soja por cada una. En cuanto a la venta de campos, este año no hicimos ninguna hasta ahora. En 2018 vendimos 20.000 hectáreas.

¿Cómo sobrellevan los costos en las zonas alejadas de los puertos?
Del costo argentino, lo más importante es el flete. Creo que el próximo gobierno trabajará mucho sobre ese aspecto. Hace tres años, el Belgrano Cargas demoraba un mes en llevar la carga desde Salta hasta Rosario. El año pasado, se bajó a siete días promedio. Este año, a dos días. El viaje en camión costaba US$ 72 la tonelada. Hoy, entre flete y tren son US$ 43. Bajar US$ 30 por tonelada el transporte es mucho para una zona alejada.

(Publicada en la edición número 305 de la revista APERTURA; mayo de 2019)

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