El Cronista Comercial

Cuarentena total para la industria electrónica de Tierra del Fuego, parada por el coronavirus

La industria de la isla trabajaba con una capacidad ociosa del 57%, tras reducir hasta 45% su producción el año pasado, por la menor demanda local. Tras el decreto de cuarentena fijado por el Gobierno de la provincia, debieron cerrar directamente las plantas 

Coronavirus: cuarentena total para las electrónicas fueguinas que están ahora paradas

La industria electrónica fueguina vive momentos más que complejos. A la fuerte caída en la producción vivida en los últimos años, como consecuencia de la baja demanda por la pérdida de poder adquisitivo local, se suman ahora las medidas de prevención ante el avance del coronavirus.

El lunes 16 a la noche, el Gobierno de Tierra del Fuego, a cargo de Gustavo Melella, decretó una cuarentena a toda la isla, para evitar la expansión del Covid-19. Hasta el momento, hay dos casos de coronavirus, pero que estaban cumpliendo aislamiento y fueron contenidos. La medida fueguina determinó la suspensión de toda actividad industrial, en principio hasta el 31 de marzo, con lo cual las fábricas electrónicas debieron suspender sus actividades en Río Grande y en Ushuaia. En ambas ciudades, operan 29 empresas que dan empleo a 8.000 trabajadores.

“El impacto económico es muy grande. Venimos de 20 meses de caída en el consumo y en la producción, con capacidad ociosa en las plantas del 57%. En 2019, registramos el nivel de producción más bajo de la década”, comentó a El Cronista Federico Hellemeyer, presidente de Afarte (Asociación de Fábricas Argentinas de Terminales de Electrónica).

“Estábamos muy mal, con números muy negativos; los últimos años fueron muy duros y ahora estamos ante esta crisis global, con empresas sin mucho margen de acción, y con la incertidumbre sobre su duración. Estamos esperando ver cómo se aplican las medidas anunciadas el martes por el Gobierno, en cuanto a contribuciones patronales, REPRO y créditos blandos”, agregó.

El año pasado, la producción de celulares se redujo un 7% en la isla, a 7 millones de unidades con respecto a 2018. La fabricación de televisores, un 45%, a 1,8 millones, en tanto que la de equipos acondicionadores de aire retrocedió 32%, a 800.000 unidades, según datos de Afarte.

Un año antes, en 2018, la industria ya había registrado una caída de la producción durante el segundo semestre del año, tras la fuerte devaluación. En teléfonos celulares, la baja había sido del 23,8% con respecto a 2017; en equipos de aire, el retroceso fue de sólo 6,5%, mientras que en televisores, en cambio, había crecido, un 9,4%, en virtud del aumento en la primera parte del año, previo a la Copa Mundial de Rusia.

La caída en la producción acompañó, así, a la demanda, golpeada por la fuerte pérdida de poder adquisitivo durante 2018 y 2019, tras la devaluación, y por el aumento de las tasas financieras a niveles siderales, que limitó el crédito en cuotas al consumidor. En 2019, las ventas se redujeron un 25% en unidades, según GfK, aunque en televisores se derrumbaron un 40%. En 2018, el sector cerró también en caída, de un 12%.