Con el calor, vuelve el fantasma de los cortes de luz: hay que pasar el verano

El Gobierno abrió el paraguas y advirtió que, por la pandemia, mucha gente estará en su casa y eso hará que haya interrupciones del servicio eléctrico. Pero la demanda cayó durante la cuarentena y las distribuidoras aseguran que el sistema está mejor que en los últimos años. Qué harán las empresas

Durante el raid de entrevistas con el que se presentó en sociedad, el flamante Secretario de Energía, Darío Martínez, auguró interrupciones en el servicio eléctrico durante este verano. "Va a haber muchos cortes de luz. Si la gente se queda en la casa en el verano por la pandemia, la demanda será muy fuerte", razonó el neuquino.

La frase sorprendió entre las empresas distribuidoras de electricidad. Aseguran que, pese al recorte de inversiones con los que atenuaron los 22 meses de atraso tarifario que sufren sus balances, el sistema está en condiciones de responder a picos de demanda, gracias a los desembolsos hechos desde la revisión tarifaria integral (RTI) de 2016.

Además, refutan la presunción con datos. Por un lado, los índices de calidad de servicio están por encima de lo comprometido en la RTI y, durante la pandemia, el consumo eléctrico se mantuvo estable: el incremento de la demanda residencial se compensó con el desplome de la de los grandes usuarios (industriales y comerciales).

"Para evitar mitos: no tengo idea de dónde algunos funcionarios hablan de cortes. Para que no haya cortes en el verano de 2021, no hay nada que se pueda hacer en diciembre de 2020. De 2014 a hoy, invertimos u$s 1700 millones. Nunca en la historia de la industria de la distribución eléctrica se invirtió esa cantidad de dinero. Con lo cual, no preveo cortes", aseguró Ricardo Torres, presidente de Edenor, pocas semanas atrás, durante un webinar organizado por el sitio especializado Econojournal.

Torres puntualizó que los cortes, hoy, son un tercio de lo que eran hace cinco años. Concesionaria del norte de la Ciudad de Buenos Aires y del GBA, Edenor tiene más de 3 millones de clientes.

"Este año, con la pandemia, nuestra demanda comercial cayó 7% y la residencial subió 10%. Estamos casi iguales que el año pasado. Hay dos momentos picos de consumo energético: el invierno, por el uso de calefacción, y el verano, por los aires acondicionados. En condiciones normales, la red tiene que poder bancar perfectamente el consumo esperado. Está muchísimo mejor que en 2013. Con lo cual, no veo cortes", agregó.

Entre marzo y agosto de 2017, primer semestre en el que el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) revisó el desempeño de las distribuidoras según los compromisos de la RTI, Edenor registró una frecuencia media por usuario de 4,25 cortes, con una duración media de 12,27 horas. Edesur, concesionaria de la zona sur, tuvo 3,13 cortes promedio por usuario, por 14,60 horas.

En la última revisión, correspondiente a septiembre 2019- febrero 2020, esos números habían bajado a 2,77 cortes por 6,9 horas para Edenor, y a 3,03 cortes, por 11,27 horas, para Edesur. En el primer caso, sobrecumplió el umbral de exigencia de la RTI: 3,96 cortes y no más de 12,36 horas. Si bien Edesur estuvo por encima en cortes (su límite era 2,75), la duración estuvo por debajo (13,93 horas de umbral).

En 2012, punto de quiebre del sistema, los usuarios de Edesur sufrieron 82,6 horas de cortes y los de Edenor, 47,5 horas, según informes oficiales.

El 6 de febrero de este año, día en el que la sensación térmica llegó a los 42 grados, Edenor tuvo su record histórico de consumo. A las 15 horas de ese jueves, registró una demanda de 5215 megawatts (Mw), según la Fundación para el Desarrollo Eléctrico (Fundelec).

Ese mes, la demanda eléctrica total sumó 10.841,4 gigawatts-hora (GWh), un 1,3% más que en febrero de 2019 aunque 9,4% por debajo del consumo de enero, que, con 11.964,2 GWh, había sido 2,3% superior al del mes inicial del año pasado. Producto de la recesión, la demanda eléctrica había caído 2,8% en 2019.

Debido a los fuertes calores, en marzo, la demanda creció 2,1% contra febrero y 9,3%, en términos interanuales, a 11.064 GWh. El segmento residencial representó el 45%. Había sido el 46% en enero y el 44% en febrero.

En su informe mensual más reciente, Fundelec recuerda que, según Cammesa, la empresa mixta que administra el mercado mayorista eléctrico, la demanda de comercio y servicios -principalmente, supermercados y otros centros comerciales- cayó 11,9% entre el 20 de marzo y el 22 de octubre. "La caída de la demanda total (residenciales, industriales y comerciales) en la cuarentena es de 5%", precisa. Reconoce que, en el segmento de grandes usuarios, hubo recuperación del consumo a medida que se flexibilizaron actividades. A fines de octubre, ya se había alcanzado el 93% del nivel previo a la pandemia (sin considerar la demanda de Aluar).

"A medida que avanza el día, la demanda es menor en este 2020 frente al año anterior, asociado a una menor actividad establecida desde la cuarentena, especialmente, en el horario comercial, de 8 a 18 horas. Finalmente, a la noche, donde se tiene el pico de consumo, también la demanda es levemente menor en este año", resume Fundelec, en relación al consumo eléctrico general.

En el sector, hay quienes piensan que Martínez abrió el paraguas. Sobre todo, tras los cortes que sufrió Edesur en el invierno, por picos de consumo de artefactos de calefacción en algunas zonas de su concesión.

Julio fue el mes de más consumo eléctrico en lo que va de 2020: 12.178,4 GWh, 1,2% más que un año antes y 13,3% por encima del nivel de junio que, a su vez, había sido 12% más alto que mayo. El 54% de la demanda eléctrica de julio fue residencial, contra 43% promedio del bimestre previo. En los meses siguientes, a medida que se desinfló el consumo, también lo hizo el share de los hogares: para septiembre, con demanda total decreciente, había bajado al 47 por ciento.

La declaración del Secretario de Energía, agregan, tampoco es inocente en un contexto en el que el Gobierno ya confirmó que desconoce las RTI de la Administración Macri.

Para mitigar la posibilidad de un episodio similar al del invierno, Edesur -que llegó a sufrir hasta amenazas de estatización- ya preparó su operativo verano, con sus cuadrillas en alerta y la repotenciación de subestaciones, como la de Glew. Además, en la empresa, controlada por el grupo italiano Enel, destacan las inversiones hechas a lo largo del año en obras de mejora para toda el área de concesión. Incluso, en un escenario en el que los desembolsos debieron ser la variable de ajuste al congelamiento tarifario.

En nueve meses de 2020, Edesur invirtió $ 6216 millones, 44% menos que un año antes. "Sumados a los más de u$s 700 millones invertidos en los últimos cuatro años (2016-2019), han permitido la continua mejora en la reducción de la duración promedio de los cortes en un 26% respecto de 2019", aclaró, en su informe de resultados.

Para Edenor, las inversiones, $ 7066 millones, resultaron 28% menores. Esa "desaceleración" (sic), remarcó en su reporte, fue "siempre observando no afectar el cumplimiento de los indicadores de calidad de servicio, los que, en los últimos años, han resultado mejores que los requeridos regulatoriamente".

"¿Habrá un árbol que se caerá? ¿Una tormenta que cortará un cable? Seguro. Pero la red está mejor que en 2013", insistía Torres, en aquella charla. "Ahora, si vienen cinco días seguidos de 45 grados...", admitía.

Ya lo hubo este jueves. Según Cammesa, el pico de demanda (23.841,84 Mw) se registró a las 14.55, con 34,41 grados de temperatura. Una hora y media después, cuando el calor rozó los 35 grados (su máximo del día), se sostenía en cerca de 23.200 Mw. Algunas zonas del AMBA ya tenían cortes. A las 10.45, de acuerdo con el ENRE, Edenor tuvo su mayor cantidad de usuarios con faltante de servicio (UFS): 13.691. Sólo dos horas antes, eran apenas 1279. Para el mediodía, habían bajado a 3200. No superaron los 4000 en el resto de la jornada.

En tanto, a las 15.35, Edesur registró 17.728 UFS. Una hora antes, fueron 1128. Para las 18.30, los había reducido a 4000.

En enero de 2019, una ola de calor llevó a que hubiera cerca de 500.000 usuarios sin electricidad. En diciembre de 2013, fueron 800.000, con remembranzas de protestas y piquetes. Hay que pasar el verano. Las distribuidoras lo saben.

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