El Cronista Comercial

Carsa, la licenciataria de Musimundo, incumplió una vez más otro pago de sus ON

La compañía avisó que no podrá abonar sus compromisos asumidos. No es la primera vez que lo hace. Su situación financiera es cada vez más delicada: en la cuarentena, sus ventas sufrieron una caída similar a la de la industria

Carsa, la licenciataria de Musimundo, incumplió una vez más otro pago de sus ON

Carsa, una de las dos licenciatarias de la cadena de venta de electrodomésticos y electrónica Musimundo, avisó ayer a la Comisión Nacional de Valores (CNV) que no pagará las Obligaciones Negociables (ON) Serie VIII y Serie IX Clase B, con vencimiento pautado para el próximo 31 de mayo.

En un comunicado que le envió a la entidad, la compañía chaqueña señaló que "ha finalizado una profunda reestructuración que le permitirá generar los fondos necesarios para honrar sus compromisos financieros”. Sin embargo, la empresa no dio detalles de este proceso ni aclaró como saldará su deuda, ya que aún no estipuló plazos de pago. Al menos, no lo especificó en la nota que giró a la CNV. 

No obstante, la firma se mostró dispuesta a hacerlo cuando logre mejorar su salud financiera. "En cuanto la sociedad cuente con recursos suficientes, realizará el pago del servicio adeudado, más los intereses compensatorios y moratorios previstos en las condiciones de emisión de las obligaciones negociables", aseguró el texto que lleva la firma de la Responsable de las Relaciones con el Mercado Suplente en Carsa, Natalia Canteros.

La ANAC culpó a la fábrica de aviones Petrel de no cumplir con los requisitos para operar

Ayer al mediodía, la fábrica nacional de aviones Proyecto Petrel S.A. anunció que cerrará sus puertas debidoa la crisis económica por el coronavirus. La pyme argentina adjudicó a la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) la imposibilidad de cumplir con sus obligaciones y realizar las exportaciones que tenía previsto para este año.

En su último balance, el directorio de la empresa ya había adelantado que “oportunamente se podrán honrar los compromisos asumidos siempre que se logre normalizar el abastecimiento de productos, lo que permitirá continuar con la habitualidad del negocio, y para lo cual será indispensable el respaldo de proveedores comerciales, bancos e inversores, para el beneficio de todos”.

Fuentes allegadas a Carsa le explicaron a El Cronista que "se está tratando de reencausar los compromisos asumidos para programar una nueva fecha de pago y cumplir con ellos, dado que el contexto actual obligó a la compañía a alterar el esquema planificado". "Se debió reperfilar la propuesta de pago, ya que en esta coyuntura se ralentiza la posibilidad de cumplir a término", subrayaron. 

No es la primera vez que Carsa incumple con sus compromisos asumidos. En febrero de este año y en noviembre de 2019, oficializó ante la CNV que no pudo hacerle frente a pagos de ONs programados para ese entonces. La razón que argumentó en la nota de noviembre de 2019 fue contundente: “Se mantiene a la fecha el contexto de baja de ventas y altas tasas de financiamiento que imposibilitan el cumplimiento”.

La situación financiera de la empresa es delicada. En un contexto signado por la caída de las ventas (desplome que se profundizó con la pandemia del coronavirus) y la devaluación del peso, el panorama se agrava cada vez más, aunque en algunas de las provincias en las que opera, como Misiones y Corrientes, la cuarentena ya se flexibilizó.

"Cada distrito funciona diferente de acuerdo a la habilitación de las autoridades locales. Algunas sucursales cuentan con pick-up para retiros de mercadería, otras solo realizan entregas a domilicio y unas pocas están reabriendo al público, lentamente, en los municipios donde el aislamiento empieza a ser menos rígido", detallaron.

Según señalaron conocedores de la performance de la empresa, las ventas de la compañía sufrieron una caída similar al desplome del sector. Desde que se inició el aislamiento, bajaron entre un 40% y un 50%. "Fueron dos meses de inactividad que cayeron sobre un negocio que ya estaba deprimido", argumentaron. 

En 2019, Carsa puso en marcha un plan de achicamiento como estrategia para hacerle frente a la crisis en la que se encuentra inmersa. A fines de octubre del año pasado, le cedió 37 locales al otro licenciatario de Musimundo, Electrónica Megatone (EMSA), ya que no contaba con los recursos suficientes para sostener su red de sucursales. De los 82 puntos de venta que tenía bajo su control, se quedó con solo 45. En 2019, igualmente, cerró casi 50 locales de la marca.

El traspaso significó un alivio para Carsa, ya que le dio la posibilidad de reducir su estructura en un 43% y ahorrar costos, según le comentaron a El Cronista en ese entonces fuentes allegadas a la compañía.

"Por el momento, la intención es mantener el número de sucursales actual. Ya se hizo el recorte necesario el año pasado", aseguraron en diálogo con este medio. "El plan es abocarse a los mercados que resultan más convenientes (especialmente los del norte del país) y continuar la operación en las plazas donde ya se achicó el volumen de locales", anticiparon.

La empresa había logrado salir del concurso de acreedores en 2018, por un pasivo calculado en $ 3000 millones, pero continúa negociando su acuerdo de reestructuración de deuda, producto del deterioro de la situación macroeconómica del país.

Al 18 de octubre de 2018, Carsa acumula $ 54.032.097,51 por 38 cheques rechazados, según datos publicados en la Central de Deudores del Banco Central. La deuda acumulada con el Banco Itau, uno de sus acreedores bancarios (con préstamos por $ 11.990.000), recibió una calificación de riesgo crediticio 5. Lo mismo ocurre con el pasivo contraido con Credicoop e Industrial and Commercial Bank of China. Para el BCRA, este puntaje corresponde a un estado "irrecuperable".

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