El Cronista Comercial

CEO de Plaza Logística: "La pandemia nos obligó a potenciar las inversiones"

Eduardo Bastitta, gerente General de Plaza Logística, cuenta que el coronavirus aceleró los planes de la empresa para adaptarse al boom del e-commerce en cuarentena. La compañía pedirá financiamiento para sus proyectos 

CEO de Plaza Logística:

Eduardo Bastitta es uno de los emprendedores más jóvenes e innovadores del sector logístico del país. En 2006, renunció a su puesto en la cervecería Quilmes (AB InBev) para dedicarse de lleno a Capone, el primer servicio de entrega a domicilio local de bebidas y snacks, un proyecto que no sobrevivió.

Pero el graduado de Economía Empresarial en la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT) obtuvo revancha al año: en 2007 y a sus 26 años, fundó Plaza Logística junto con Benjamin Griswond, un amigo estadounidense que lo impulsó a crear una empresa disruptiva en una industria tan tradicional como aún lo es esta en la Argentina. 

La compañía apunta a revolucionar el Supply Chain a través del desarrollo de parques logísticos, varios de ellos multi-cliente, reduciendo costos al generar sinergias. En 2019, invirtió u$s 60 millones para ampliar cuatro de sus seis parques ubicados en la provincia de Buenos Aires. Creó el fulfillment center de MercadoLibre en el predio del Mercado Central y un centro de distribución para DHL.

El plan Paladini para evitar intermediarios y llegar directo de la fábrica a la mesa

Los cambios que provocó la cuarentena en el consumo generaron también oportunidades para que las empresas renueven el contacto con los consumidores y, de paso, revisen la cadena logística y comercial también afectada por la pandemia. En Paladini , la consigna #QuedateEnCasa marcó el comienzo de una nueva modalidad para transitar la ruta entre la fábrica y los consumidores.

Ante el boom del e-commerce en los últimos años, la compañía se preparaba para potenciar las operaciones logísticas en los próximos meses. Sin embargo, la llegada de la pandemia obligó a Plaza Logística a acelerar sus proyectos para adaptarse a la demanda creciente por parte de los consumidores y las empresas, y a rever sus planes a futuro. 

-¿Cómo se comportaba el sector antes del Covid-19?

Antes del aislamiento obligatorio, los consumidores compraban cada vez más de forma online, pero pocos hacían uso de los servicios de entrega que ofrecen las plataformas. Estamos muy retrasados respecto de otros países. Mientras que a nivel global casi el 100% de los compradores las utilizaban, en la Argentina el porcentaje era de apenas el 15% hasta antes de la cuarentena. Algo que es insólito, ya que una de las ventajas del comercio electrónico es recibir la compra a domicilio. Muchos usuarios consideran que los servicios son deficientes y entonces no los contratan.

-¿Las falencias en las operaciones logísticas siguen siendo el talón de aquiles? 

La logística fue el principal factor de resistencia al crecimiento del e-commerce todo este tiempoPero el año pasado, el círculo vicioso empezó a convertirse, muy despacio, en un círculo virtuoso. Esto ocurrió a partir de la decisión de MercadoLibre de involucrarse directamente con la logística. Antes, Mercado Envíos actuaba como nexo entre los usuarios y los operadores logísticos como Oca y Andreani. Ahora, con su centro de distribución agrupa el stock de productos de miles de tiendas online, lo que permite optimizar la eficiencia logística y la percepción del servicio. Nosotros somos inversores y dueños de ese centro. Esta iniciativa fue un puntapié para que otras compañías implementen espacios como este. 

-¿Qué cambió con la pandemia?

La pandemia aceleró un proceso que prevíamos que iba a ocurrir, aunque no con la rapidez e intensidad con las cuales se dio. Nos preparábamos para un crecimiento del 50% anual de los volúmenes de la logística vinculados al e-commerce. Pero con la cuarentena, fue del 100%. En apenas dos meses, se aligeró el desarrollo que esperábamos para los próximos tres años.

-¿Siguen en pie los proyectos previstos? 

Estamos analizando cómo agilizar los planes que teníamos pensados para los próximos tres años. El foco va a estar puesto en los depósitos urbanos, una necesidad que se evidencia cada vez más a medida que aumenta la demanda. El consumidor se acostumbra a tiempos de entrega más cortos y requiere una mayor inmediatez. Esto significa un reto para los operadores logísticos en términos de infraestructura, tecnología y mano de obra.

-Pese a la voluntad de continuar con los planes, ¿el contexto macro no le juega en contra?  

Son apuestas desafiantes, de largo plazo, en un país complejo y nos enorgullece seguir haciéndolo. Pero somos conscientes de que pueden surgir complicaciones desde el punto de vista de los recursos, aunque sigue firme la vocación de seguir invirtiendo en la Argentina y creemos que habrá oportunidades. 

-¿La empresa recurrirá a financiamiento para sostener las inversiones?

En 2011 y 2013, recibimos un préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por y del International Development Finance Corporation (DFC) (antes Overseas Private Investment Corporation-OPIC). Después de años de prescindir de la ayuda de entidades financieras, el año pasado recurrimos nuevamente a ella y obtuvimos un crédito por u$s 45 millones del DFC, lo que nos permitió continuar con las inversiones. Tenemos múltiples canales abiertos de potencial financiamiento, como inversores, mercado de capitales, socios, accionistas y bancos. Hay un montón de puertas para tocar, pero la coyuntura en la Argentina y en el mundo es tan cambiante que es un tema que revisamos día a día. No lo tenemos 100% resuelto. Así y todo, soy optimista. De alguna forma, conseguiremos los fondos necesarios para llevar a cabo nuestros proyectos. 

¿Por la demanda, las empresas se vieron saturadas para dar una respuesta satisfactoria en cuanto a los plazos de entrega?

La mayor demanda refleja la mayor intención de compra por parte del consumidor, que aproximadamente se quintuplicó. Pero la curva de oferta, es decir, la capacidad del operador logístico de e-commerce de prestar un servicio acorde a la demanda, está restringida. En la cuarentena, este desacople se profundizó y hubo que hacer malabares para arrimarse de la mejor manera posible a la explosión de la demanda. Es incierto cuánto podría crecer el e-commerce y la actividad logística si la ecuación pudiera acomodarse. 

-¿Les aumentaron, consecuentemente, las consultas para construir centros de distribución en la cuarentena? 

El aumento de la demanda dispara una necesidad inmediata. Pero cualquier decisión que requiera de nuevos proyectos lleva tiempo. La puesta en marcha de un centro de distribución demanda, como mínimo, un año, más el tiempo que lleva trazar el desarrollo. Muchos de nuestros clientes en este momento no se encuentran en condiciones de tomar deuda o definir posibles inversiones futuras, hasta que el panorama no se esclarezca un poco más. No es de un día para otro.

-¿Los depósitos urbanos son la nueva tendencia?

Nosotros aceleramos fuertemente los planes de entrar en depósitos urbanos para complementar la performance del e-commerce. La necesidad de estos espacios va a ser paulatina y los usos van a ser diversos: algunos serán de nicho, enfocados por ejemplo a la distribución de alimentos y congelados; otros funcionarán como dark stores, es decir, como supermercados ocultos donde no entran clientes, sino repartidores; y otros crossdocks, abocados a la transferencia de cargas, como un brazo del fulfillness center, que descansa en ellos con un camión que entra y varias camionetas que salen. Habrá una reconversión de inmuebles, como estacionamientos, galpones e incluso supermercados, que se transformarán en depósitos urbanos. 

-¿Cuál es la ventaja competitiva de Plaza Logística? 

Nacimos para convertirnos en los mejores proveedores de infraestructura logística. Hay una base de alrededor de 500.000 inversores que apuestan a galpones y depósitos, pero es un sector atomizado. Entre los grandes jugadores, la mayoría se dedica a otros negocios y considera a éste como uno adyacente. Y eso es una diferencia grande con respecto a nosotros, ya que nos profesionalizamos y dedicamos a este aspecto. 

-¿Cómo proyecta el crecimiento de la logística?

El hábito de comprar online vino para quedarse, por lo cual el desafío ahora está del lado de la oferta. Hay una inmensidad de emprendedores que están queriendo entrar al sector. Y estamos viendo el principio de lo que vendrá: la configuración del mercado de la nueva logística representa una gran oportunidad para jugadores que quieran sumarse a este ecosistema en auge,  con ideas creativas e innovadoras. 

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