El Cronista Comercial

CEO de Loma Negra: "Después de cortarse por completo, hoy la cadena de pagos es casi normal"

En diálogo con El Cronista para Palabra de CEO, Sergio Faifman, número uno de Loma Negra relata que debió recurrir a préstamos por más de $ 4000 millones (para Loma Negra y Ferrosur) pero que el nivel de deuda de la empresa todavía es bajo.

CEO de Loma Negra, Sergio Faifman:

Sergio Faifman es el CEO de Loma Negra . Hace 26 años ingresó por una pasantía y hoy como número uno le toca comandar a la empresa en plena pandemia, en medio de una mega obra de u$s 350 millones y con todas las dificultades financieras que implica la situación para toda la actividad, que ya llevaba unos 24 meses negativos. Aun así, asegura que la cadena de pagos que se había cortado completamente al comienzo de la cuarentena está prácticamente restaurada y con protocolos, la producción y comercialización vuelve a encaminarse.

En diálogo con El Cronista para Palabra de CEO Faifman relata que debió recurrir a préstamos por más de $ 4000 millones (para Loma Negra y Ferrosur) pero que el nivel de deuda de la empresa todavía es bajo. Aunque asegura que no está proyectado hacer otra emisión en el corto plazo, acaba de actualizar el prospecto local "para ver si se da alguna oportunidad, dependiendo de como evolucione el mercado".

Confía en que el gobierno rehabilite las obras, bajo la propuesta que llevan las grandes constructoras con transporte restringido y propio para sus empleados. "Hoy tenemos el valor más bajo en dólares para construir de los últimos 15 años. El problema es que hay muchas limitaciones y no se aprueban proyectos nuevos", señaló. 

¿Cómo está funcionando Loma Negra desde que empezó la pandemia?

El 20 de marzo cuando empezó la pandemia paramos todas las plantas. Frenamos la producción y la venta. La cadena de pagos se cortó completamente. Nuestros clientes también estaban cerrados así que la poca plata que tenían la usaban para pagar sus sueldos. Perjudicó mucho los bancos cerrados porque los corralones cobran mucho en efectivo y no podían depositar en nuestras cuentas recaudadoras. El 3 o 4 de abril empezamos a producir de a poco molienda y despacho, al poco tiempo 3 turnos en todas las plantas. Solo en L' Amalí (ahora de nuevo frenado por la parada anual) y Zapala a mediados de abril prendimos los hornos.  En Catamarca por ejemplo, se va a arrancar a finales de agosto y principios de septiembre.

¿El protocolo es igual en todas las plantas?

No. Empezamos rápido a trabajar porque entramos por minería y proveedores de obra pública. Pero en cada provincia e intendencia fue distinto el protocolo que armamos, algunos con mucho detalle.

¿Tuvieron infectados?

En Loma Negra no, pero tuvimos un empleado de un contratista del Ferrosur, en Cañuelas, que hace tareas de limpieza. Nosotros separamos los grupos de trabajo en células así que se aisla lo mínimo si se detecta un positivo o sospechoso. Tenemos un test de olfato también. Dentro de los micros que pasan a buscar a los empleados, que los redujimos, antes de subir el transportista les toma la temperatura. Hay tres o cuatro sustancias que reconocer en el test de olfato. Una persona no dio del todo bien y la mandamos de nuevo a la casa. Tenemos un sistema para rotar los empleados para que trabajen los mismos tiempo y cobren lo mismo.

¿Pidieron ingrsar al ATP pero luego salieron?

El primer mes nos presentamos por los problemas financieros, para diferir las cargas sociales. Cuando el ATP avanzó con los salarios, no nos presentamos pero el gobierno nos incluyó directamente. Dos días antes, el gobierno nos avisó que de Loma Negra nos iba a pagar de los 1700 empleados, a 300 en sueldos de abril. Dijimos que no queríamos recibirlos por las restricciones que implican porque al ser una empresa pública no queríamos atarnos.

Hay decisiones que no pasan por el directorio sino por los accionistas (como recompra de acciones o dividendos); y porque si bien la situación de la compañía no era buena, creíamos que la plata estaba mejor destinada a otra empresa con más problemas o al sistema de salud. Como el sistema en ese momento no estaba previsto que se rechace, no se pudo frenar. Nosotros ya habíamos pagado los sueldos así que le comunicamos al personal que iban a tener esa plata en sus cuentas pero que no la use porque se la íbamos a descontar al mes siguiente mientras veíamos con la AFIP como devolverla. Luego salió la normativa para hacerlo y se devolvió la plata. Las cargas que habíamos diferido de marzo, para evitar cualquier duda, también las pagamos. Ya nos dimos de baja completamente.

¿Cuál es la situación actual de la empresa?

La situación cambió. En marzo la caída había sido de 100%, en abril también fue importante la baja, cerca de 60%. La industria viene de 24 meses de caída, por lo que realmente se trata de muy malos resultados.

¿Qué medidas tomaron para sobrellevar los problemas financieros?

Desde el punto de vista financiero salimos muy rápido a tomar medidas para fortalecer nuestra situación de caja y evitar iliquidez. Tomamos líneas de préstamo locales en pesos a 12 y 18 meses, en abril tomamos cerca de $3000 millones  en Loma Negra y en Ferrosur de $1100 millones para refinanciar los pasivos que teníamos de corto plazo y hacer frente a cualquier obligación. A partir de abril que empezaron a reactivarse los negocios, se notó cierto recupero en el volumen y en la cadena de pago. Hoy es prácticamente normal. Mayo mejoró bastante respecto de abril el volumen, 25% debajo de 2019. Se nota un aumento importante aunque los números respecto del año pasado sigue siendo muy bajo.

¿Impacta el freno en la obra publica?

Fue muy marcado ver que la venta de bolsa tuvo una recuperación grande, en niveles parecidos al año pasado, pero el granel (que es fuerte en venta por las obras grandes incluso privadas) en abril cayó 90%. Sacando AMBA donde está todo frenado, en el resto del país las obras empiezan a reactivarse y hay también autoconstrucción. La caída de mayo interanual es 33% en volumen de cemento industria.

¿Cómo quedó el nivel de deuda hoy?

Estamos bien posicionados con un ratio bajo, con un nivel de deuda poco superior a 1, aun estando en medio de un gran proceso de inversión de unos u$s 350 millones. Planeábamos que en los últimos años no pagaríamos dividendos y todos los fondos fueron destinados a inversión. Si bien tomamos algo de deuda para el proyecto, el nivel de deuda es muy bajo.

¿Hubo un avance de la acción en Wall Street?

Depende como se mira. Hicimos una IPO en diciembre de 2017 con un valor que salió en Nueva York a u$s 19. A los cuatro meses estaba u$s 16, hace dos meses estaba u$s 3,20 y hoy está cercano a u$s 5. En los últimos 80 días la acción subió mucho pero estás todavía menos de 50% del valor de hace un año.

¿Proyectan nuevas emisiónes?

No teníamos pensado nuevas emisiones. En cuanto a deuda siempre miramos el mercado a ver si hay nuevas oportunidades. Hace poco actualizamos el prospecto local para ver si hacemos alguna emisión, obviamente dependiendo de como evolucione el mercado. Pero no teníamos previsto porque planificamos avanzar con recursos propios nuestra inversión y hoy estamos un poco arriba del nivel de endeudamiento básicamente por la caída del mercado.

¿La obra en la planta sigue?

Si. No la paramos, solo 50 días cuando el gobierno nos paró la obra hasta que conseguimos la autorización para volver a funcionar a finales de abril. Sigue aunque con menor ritmo porque pasamos de que trabajaran 1500 personas a que trabajen 500, por los protocolos. Pensábamos terminar en junio pero ahora estamos pensando en fin de año.

¿Cuáles son las complicaciones?

El ritmo con que se trabaja dependiendo de como evoluciona la pandemia y que para la etapa final para la puesta en marcha se necesitan técnicos que vienen del exterior para poner en marcha los equipos. Con las fronteras cerradas, hay que esperar.

¿La macroeconomía puede colaborar con una mejor salida de los problemas, por ejemplo con la resolución deuda argentina?

Claramente una resolución es un break even para el país pero por si solo no soluciona los problemas que tenemos. Claramente si no solucionamos la deuda vamos a tener un problema de financiamiento y la refinanciación para adelante se va a complicar, mas allá del impacto que tenga en la economía y en el nivel de actividad. Da mejor perspectiva. No estar en default abre puertas de financiamiento en el exterior que hoy no se tiene. También es diferente para cada empresa. Hay que ver si alguien quiere hoy endeudarse en dólares. Loma Negra por lo general se endeuda en pesos, excepto por obras a mas largo plazo si el objetivo es pagar con el flujo de la inversión. Solucionando la deuda y una vez que pase el Covid-19 ingresaremos en una etapa de crecimiento.

¿La brecha cambiaria beneficia las ventas de insumos para la construcción?

Lo mismo que pasó después de 2004 o 2005, cuando se tiene una devaluación muy grande o una brecha cambiaria entre el dólar oficial y el paralelo, la gente busca la construcción como un refugio de valor. Para el que tiene dólares ahorrados, hoy construir te sale muy barato porque los costos van a un dólar oficial. Tanto el cemento como la mano de obra y otros insumos están muy baratos. Hoy tenemos el valor más bajo en dólares para construir de los últimos 15 años. El problema es que hay muchas limitaciones para construir y no se aprueban proyectos nuevos. Los que estaban por empezar están todos parados.

Por la caída en la actividad ¿tienen proyectado despidos o cierres de plantas?

No podemos tener ese tipo de impacto social aunque sobre gente en las plantas porque el nivel de actividad sea menor. No planeamos despidos ni cierres de fábricas. Regulamos la marcha de la fábrica, sí. Catamarca por ejemplo, volverá en septiembre.

¿Están apoyando algún pedido al gobierno?

Se está llevando la idea de que sería bueno que se habilite a obras de a poco, con seguridad, no usando transporte público. Las constructoras grandes quieren ocuparse ellas mismas de llevar a la gente porque les conviene trabajar así, incluso con ese costo adicional. El gobierno todavía está muy duro con esto. Sobre todo en provincia de Buenos Aires pero esto impacta mucho en el sector, se está perdiendo mucho empleo. Y teniendo en cuenta que es informal sabemos que no cobran ningún ingreso.

¿Alguna buena noticia en medio de esta situación?

En los últimos meses fuimos la empresa no generadora que más energía renovable consumió, detrás de YPF Luz que genera su propia energía. Arriba del 50% de la energía que consumimos es renovable, tenemos contrato con Geneia y Aluar, con dos parques eólicos.