El Cronista Comercial

Balances: qué empresas fueron los ganadores y los perdedores globales del coronavirus

Los resultados trimestrales de las compañías muestran la radiografía de cómo impactó la pandemia en los negocios

Balances: qué empresas fueron los ganadores y los perdedores globales del coronavirus

Los balances globales que las empresas cerraron el 30 de junio empiezan a mostrar quiénes son los grandes perdedores y ganadores -que los hubo- de la pandemia de coronavirus.

Con la explosión del teletrabajo, el comercio electrónico y hasta la interacción social a distancia, las tecnológicas fueron las compañías a las que mejor les fue en el último trimestre. Amazon generó ventas por u$s 88.900 millones, un crecimiento interanual del 40%, en tanto que su beneficio neto se duplicó, a u$s 5200 millones.

La empresa de Jeff Bezos había proyectado una suba interanual cercana al 20%, con ingresos previstos en u$s 75.000 millones. Desde marzo, creó 175.000 nuevos empleos para atender la demanda ante el crecimiento del e-commerce. Para el tercer trimestre, espera que sus ingresos crezcan de un 24% a un 33% frente a 2019, hasta alcanzar entre u$s 87.000 millones y u$s 93.000 millones.

En el caso de Microsoft, con sus servicios en la nube y sus videojuegos, los ingresos aumentaron un 13% en el trimestre, a u$s 38.033 millones. Sin embargo, la compañía fundada por Bill Gates vio disminuir un 15% sus ganancias contra 2019, en virtud de un beneficio extraordinario de u$s 2600 millones en ese año.

Alphabet, dueña de Google, registró una baja del 2% en sus ventas del trimestre, a u$s 38.297 millones, si bien logró una mejora gradual del negocio de anuncios y un fuerte crecimiento de Google Cloud. Ganó u$s 6959 millones, una cifra un 30% menor a la registrada un año atrás.

En el otro platillo de la balanza, se encuentran aerolíneas y hoteles, críticamente derrumbados por el impacto que la cuarentena significa para la industria turística. Con los vuelos paralizados, entre abril y junio, el transporte global de pasajeros cayó más de un 90% interanual. La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) calcula pérdidas por u$s 84.300 millones para el sector sólo durante este año.

International Consolidates Airlines Group (IAG), el dueño de British e Iberia, informó una pérdida antes de impuestos de 2320 millones de euros, frente al beneficio de 921 million euros de un año atrás. Sus ventas cayeron 89%, a 703 millones de euros, desde los 6730 millones de un año atrás. En tanto, Air France-KLM perdió un récord de 2610 millones de euros en el trimestre y pospuso las metas financieras un año. La francesa prevé reducir 7500 empleos y la holandesa, 2000. 

Esa paralización de vuelos también afectó a las fabricantes de aviones, como Airbus y Boeing, ante el derrumbe en el pedido de entregas. Por eso, anunciaron también que recortarán la producción de algunos modelos.  

En el segundo trimestre, la europea Airbus perdió 4400 millones de euros, tras una caída de 55% en sus ingresos (a 8317 millones de euros) y prevé eliminar 15.000 empleos (el 11% de su personal).

En tanto, la estadounidense Boeing registró un rojo de u$s 2400 millones. En igual lapso de 2019, ya había perdido u$s 2940 millones, por un cargo de u$s 5600 millones para cubrir las compensaciones de los Max que quedaron en tierra, tras dos accidentes aéreos fatales con el modelo. Sus ventas se redujeron 25%, a u$s 11.810 millones.

Si bien muchas de las cadenas hoteleras aún no informaron sus resultados a junio, también se esperan anuncios en rojo, en virtud de que gran partes de los establecimientos en el mundo estuvieron cerrados estos meses y, en muchas zonas, como América del Sur, seguirán sin abrir por un tiempo más. Por caso, Wyndham informó una pérdida neta de u$s 174 millones para el segundo trimestre, frente a una ganancia de u$s 26 millones de un año antes, con una caída de 51% en sus ingresos frente a 2019, a u$s 258 millones.

La industria petrolera fue otra de las grandes afectadas por el derrumbe del precio del crudo, en un contexto de fuerte caída de la demanda. Así, cambiaron ganancias por pérdidas. La anglo-holandesa Royal Dutch Shell perdió u$s 18.131 millones sólo en el segundo trimestre, frente a una ganancia de u$s 2998 millones en esos tres meses de 2019.

En tanto, la estadounidense Chevron perdió el récord de u$s 8270 millones entre abril y junio, frente a la ganancia de u$s 4305 millones de 2019 por la caída del crudo. Pero, además, también por reducir a cero sus activos en Venezuela, lo que le implicó un impacto contable de u$s 2600 millones. Su facturación se redujo 65,3%, a u$s 13.494 millones.

En el caso de Exxon Mobil, el rojo fue de u$s 1080 millones en el trimestre, frente al beneficio por u$s 3130 millones de un año antes, con una caída del 53% en las ventas, a u$s 32.605 millones.

Por su parte, los balances de las grandes automotrices reflejaron el choque que representó el Covid-19 para la industria pesada. Además de parar sus fábricas, debieron cerrar concesionarios. La mayoría registró su mayor caída de demanda en América del Sur.

General Motors (GM) perdió u$s 758 millones en el segundo trimestre, frente a los u$s 2.418 millones que había ganado un año antes. Sus ventas sumaron u$s 16.800 millones y 1,46 millón de vehículos, un 24,3% menos que un año atrás. En América del Sur, registró su mayor baja, con una caída de 64,9% en las ventas

En tanto, Ford informó que en el trimestre registró un beneficio neto de u$s 1117 millones, pero gracias a una ganancia extraordinaria de u$s 3500 millones por la inversión de la alemana Volkswagen (VW) en su unidad de conducción autónoma Argo, lo que compensó con creces la pérdida originada por el parate en la producción inducido por el coronavirus.

De hecho, sus ingresos se redujeron a la mitad, a u$s 19.400 millones. Y en América del sur vendió sólo 14.000 vehículos en los tres meses, un 81% menos que un año atrás, con una baja de 75% en los ingresos, a u$s 200 millones.

En tanto, el grupo alemán Volkswagen perdió 1536 millones de euros después de impuestos en el trimestre, frente a una ganancia de 4115 millones de un año antes, y registró una baja en la venta de vehículos de 34% menos en América del Sur.  

Las empresas de comidas rápidas también fueron muy afectadas a nivel global con el cierre de locales, que intentaron compensar con las entregas a domicilio o retiro en las tiendas. Pero la estrategia no alcanzó para mantener la rentabilidad y fueron unas de las más golpeadas. 

McDonald's registró su peor resultado trimestral en 13 años y sus ventas se desplomaron un 23,9%. Obtuvo un beneficio neto de u$s 483,8 millones, sinónimo de una caída interanual del 68% y sus ingresos mermaron un 30,5% respecto del segundo trimestre de 2019, a u$s 3761,5 millones.

De esta manera, en el primer semestre, ganó un 44% menos que en la primera mitad de 2019: contabilizó un beneficio de u$s 1590,7 millones, con ingresos un 18,8% más bajos, por u$s 8475,9 millones. América latina fue el mercado con la mayor cantidad de locales cerrados por el aislamiento.

Por su parte, la cadena de cafeterías Starbucks registró pérdidas por u$s 678,4 millones entre abril y junio, frente a una ganancia de u$s 1372,8 millones de un año antes. Su facturación se redujo un 38%, a u$s 4224 millones.

Alsea, el operador de esta cadena de cafeterías y Burger King en América latina y parte de Europa, sufrió una caída interanual del 64% de sus ingresos, hasta 5151 millones de pesos mexicanos (unos u$s 231,63 millones), con una disminución de las ventas del 64,4%, pese a tener en funcionamiento el 81% de sus restaurantes con delivery y atención por mostrador, de los cuales 66% están situados en la región.

Aunque el holding acordó con los bancos acreedores una dispensa en sus contratos de créditos, redujo un 38% sus gastos e integró las operaciones de la Argentina, Chile y Uruguay para ser más eficiente; no descarta cerrar más de 100 locales por el impacto de la crisis.

Sin receta

A pesar de que su producción no se vio afectada por la crisis sanitaria, los laboratorios sintieron el impacto del Covid-19, aunque en menor medida que otras industrias. No ganaron en este contexto pero tampoco puede decirse que perdieron, ya que las bajas en los ingresos fueron, comparativamente con otros rubros, menores. Y los actuales desarrollos de vacunas para el coronavirus cimentan sus expectativas de crecimiento futuro.

Pfizer, por ejemplo, explicó que, por la menor cantidad de reuniones con profesionales médicos y el menor movimiento de pacientes por las medidas de aislamiento, la prescripción de recetas y la aplicación de vacunas disminuyeron, caída que no fue compensada por la mayor demanda de ciertos medicamentos y drogas para el tratamiento del coronavirus.

En el segundo trimestre, la farmacéutica registró ingresos por u$s 11.800 millones, un 11% menos comparado al mismo período de 2019. Pese a que el balance de los primeros seis meses fue positivo, su ganancia bajó un 24% frente a la primera mitad de 2019, a u$s 6828 millones.

Así y todo, la perspectiva del laboratorio a largo plazo es positiva: confía en que sus negocios se mantendrán "sólidos", se ilusiona con el potencial de la vacuna en desarrollo para combatir el virus y aguarda la unión con el fabricante de medicamentos genéricos Mylan, que espera concretar a fin de año.   

En tanto, Novartis registró una caída de 4% en su beneficio neto, a u$s 1870 millones en el trimestre. Sus ingresos operativos básicos aumentaron un 6% hasta los u$s 3700 millones, por una reducción de gastos y una mejora del margen bruto, según la empresa.

Las ventas netas del trimestre disminuyeron un 1%, a u$s 11.300 millones. La empresa informó que las compras relacionadas a la pandemia ayudaron a compensar la baja en las ventas de varios productos de la compañía. 

Situación análoga experimentaron las empresas de consumo masivo: fabricantes de productos esenciales, el alza en esas categorías mitigó la caída en otras.

En el segundo trimestre, Unilever experimentó una involución del 3% de su facturación, con u$s 13.292 millones de euros (aproximadamente u$s 15.656 millones). Entre abril y junio, las ventas de artículos de belleza alcanzaron los 5320 millones de euros (u$s 6265 millones), un 3,6% menos que el segundo trimestre de 2019, mientras que la unidad de alimentación facturó 5355 millones de euros (u$s 6306 millones), un 2,2% menos.

El fabricante de productos de consumo e higiene obtuvo un beneficio neto de u$s 3284 millones de euros (alrededor de u$s 3868 millones) en los seis primeros meses del año, lo que significa un incremento del 9,3% en comparación con la primera mitad de 2019.

En su informe de resultados, destacó que el stockeo de existencias en los hogares generó un impacto positivo, pero luego el nivel de consumo se normalizó. Los mercados latinoamericanos se vieron afectados también, "exacerbando las difíciles condiciones en la región".

Por caso, Mondelez registró en el segundo trimestre ventas netas por u$s 5911 millones, apenas un 2,5% menos que un año atrás, pero su beneficio neto se redujo un 32,3%, hasta u$s 544 millones. En América latina, las ventas se contrajeron un 30,7% hasta u$s 511 millones. Entre enero y junio, su beneficio neto cayó un 27,5% respecto de los mismos meses de 2019, hasta u$s 1288 millones.

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