El Cronista Comercial

Al servicio del triple impacto: cómo las tecnologías revolucionan la forma de hacer negocios

Las empresas revelan cómo estas nuevas tecnologías, que ya están revolucionando la manera de hacer negocios, pueden colaborar a disminuir el impacto ambiental y ayudar a alcanzar las metas de sustentabilidad.

Al servicio del triple impacto: cómo las tecnologías revolucionan la forma de hacer negocios

"La creación de datos se está acelerando. El 90% de los datos en el mundo de hoy se crearon en los últimos dos años, y los datos seguirán duplicándose cada dos años", advierte Mario Cuniberti, director de Arquitectura de Oracle. Las organizaciones están luchando para lidiar con esa vasta cantidad de datos (Big Data), porque la tecnología disponible hasta ahora no daba abasto para hacerlo. En este escenario, uno de los mayores desafíos que enfrentan las empresas en el mundo conectado de hoy, es encontrar la forma de lidiar con esta explosión que está invadiendo los negocios, transformándola en valor y monetizándola.

Específicamente vinculado a la sustentabilidad, Cuniberti explica que, la mayor relevancia del Big Data pasa por definir qué se puede hacer con los datos disponibles y cómo se los puede analizar para obtener insights asertivos y sacarles así el mayor provecho posible. Y esto aplica tanto para objetivos de negocios como para cuestiones sociales o de impacto en la comunidad. "La tecnología hoy ya está lista para ayudarnos a incorporar mayor justicia en nuestras sociedades y generar mayor valor para las personas, adaptándose tanto a los distintos niveles de maduración y necesidades de cada organización como al respeto de los derechos", detalla el experto.

En el caso de Oracle, colaboran a nivel mundial en la Red Mundial de Inteligencia Artificial de Colmenas Inteligentes, -una asociación entre la startup World Bee Project (WBP) y la Escuela de Agricultura, Política y Desarrollo (SAPD) de la Universidad de Reading, de Inglaterra, con el apoyo del gobierno de Reino Unido-. Se trata de una iniciativa que combina el uso de sensores y dispositivos en el hábitat de las abejas para recopilar una gran cantidad de datos, tales como la humedad del ambiente, la temperatura y el sonido de los insectos. Toda esta información se transmite de forma inalámbrica a los centros de almacenamiento remoto y se procesan mediante diversas soluciones de software de Big Data e inteligencia artificial en la nube, con el objetivo de encontrar una solución al alarmante problema de la desaparición de las abejas.

"Big Data refiere a un nuevo paradigma de cómo extraer y obtener datos", comienza explicando Francisco Lonardi, líder de Consultoría Basada en Datos para HSA de Accenture. Ampliando la información, el Big Data está compuesto por dos ejes: el gran volumen de información y la variedad de la misma. "Ya no son más datos estructurados, pueden ser imágenes, mapas, redes, y eso demanda una manera de pensar y procesarla muy diferentes, instalando la revolución del Big Data". En este contexto está trabajando Accenture. "Los datos son fundamentales para cualquier tipo de organización, es una fuente de información para poder tomar decisiones". Además del volumen, la complejidad reside también en la variedad de datos, proveniente de diferentes fuentes.

Luego de la medición, se ubica la segunda etapa del Big Data, la explotación de la información. Lonardi, asegura que este proceso -análisis de datos- se puede aplicar a cuál sistema, sector, tanto en aspectos sociales como ambientales. "Se puede realizar análisis, por ejemplo, de derramamiento de petróleo, eficiencia de cultivos, monitoreo de la calidad de aire, monitoreo del impacto ambiental". En el caso de Accenture, están colaborando con el diseño conceptual de una plataforma que reúna información de todas las partes que intervienen en el ecosistema del reciclaje de América latina. En este punto, detalla que, en un ecosistema tan complejo donde existen diversas partes involucradas, -desde empresas productoras de envases, gobiernos nacionales impulsando leyes, gobiernos municipales, empleados para la recolección de residuos hasta cooperativas de recicladores-, apuntan a buscar un mecanismo para que se comuniquen al mismo nivel y lograr eficiencia en las decisiones. "Buscamos que se pueda visibilizar los indicadores y encontrar rápidamente cuáles son los focos de trabajo, para avanzar e involucrar a todos los actores y a través de esta plataforma, estamos buscando el mecanismo más adecuado para que todos hablen el mismo idioma".

Con respecto a las posibles variables a analizar se encuentra la oferta y demanda del material reciclado. Esto se vincula con la capacidad instalada de la industria de reciclaje de material, buscan estudiar si existe la capacidad de recuperar cierto material o si falta la generación de demanda. "Hoy en día falta la visión general, de entender con los datos concretos, cuál es la capacidad instalada y qué impacto se está generando". Actualmente, junto con el gobierno y organizaciones están avanzado y diseñando cómo medir y cómo apoyar a todo el ecosistema. "Estamos estableciendo las bases para medir lo que es importante". En este punto, se pueden realizar desde análisis más descriptivos como dónde están los materiales, un mapa de calor, los materiales de mayor recuperación, dónde se recuperar el aluminio en la Argentina, por ejemplo, y dónde se demanda.

La data del agro

A nivel local, un sector fundamental para el país, que incorpora Big Data es la agricultura. En el caso de Adecoagreo, la utilización de Big Data está orientada a los cultivos de arroz, particularmente al riego. "Contamos con cuatro unidades de producción de arroz, ubicadas en lugares geográficos distanciados y con características agronómicas diferentes. El 50% del rendimiento del cultivo depende de que el terreno esté correctamente irrigado, lo cual requiere tener en cuenta la disponibilidad de agua, el caudal del riego, la altura del agua y el tiempo en que permanece en el cultivo", especifica Alejandro López Moriena, director de Sustentabilidad de Adecoagro. Para ello, desarrollaron una aplicación denominada 'El Agrónomo', que tiene una interfaz web y otra para dispositivos móviles. A partir de esta tecnología pueden acceder a información sobre la cantidad de bombas de agua que están encendidas y su caudal, el consumo de energía y la altura del agua en una superficie determinada. "Contamos con sensores distribuidos cada 1500 hectáreas e interconectados, mediante los cuales podemos conocer con precisión y en tiempo real el nivel de la lámina de agua que cubre la planta en una zona específica. Esto lo complementamos con información que surge del monitoreo de riego con drones y con la aplicación de Big Data para analizar los mapas de cosecha". De este modo, pueden conocer si un lote se está regando en tiempo y forma. El análisis de la información que brinda la tecnología aplicada permite ser más eficientes en el uso del agua y de la energía. "Podemos planificar con mayor exactitud la cantidad de bombas que necesitamos en funcionamiento, por cuánto tiempo y en qué áreas, de acuerdo con el ciclo del cultivo. Esto supone, además, un menor consumo de combustibles fósiles y, como consecuencia, reducimos las emisiones de gases efecto invernadero", afirma López Moriena.

También les brinda la posibilidad de proyectar la cantidad de agua que necesitarán a partir de un plan de siembra, por ejemplo, en uno de los campos, donde el agua de riego se obtiene fundamentalmente por el acopio de precipitaciones mediante un sistema de represas, el agua pasa a ser un recurso crítico. Por ello, han implementado un sistema de riego por mangas, que logra su máxima eficiencia gracias a la implementación de Big Data. Esto permite tener parámetros precisos y actualizados para no utilizar más agua que la necesaria.

"En nuestro caso, el Big Data es una implementación complementaria tanto para el sistema de mangas como para el de Nivel Cero en los cultivos de arroz. Estas técnicas nos permiten reducir el consumo de agua entre un 20 y 30%, como así también el uso de energía en la misma proporción", puntualiza Moriena. Además, pueden saber con exactitud en qué momento cortar el riego y, de esta forma, cosechar con el suelo seco. A partir de este manejo, el trabajo de preparación de suelo para la próxima campaña es menor.

Por último, López Moriena informa que: "La combinación de herramientas tecnológicas con técnicas modernas de cultivo resulta en la reducción del uso de insumos y de recursos por tonelada producida, con lo cual mitigamos el impacto en el medio ambiente".

"Para abordar los problemas de salud de hoy y del futuro, es importante trabajar bajo un modelo de gestión sustentable que impacte positivamente en los entornos donde operamos", afirma Lucas Valentino, gerente de EHS & SSO, Pfizer. En este contexto, dentro de su planta de manufactura local, cuentan con un sistema con tecnología de vanguardia denominado Energy Management PME (Power Monitoring Expert), que permite analizar los impactos generados en cada uno de los ambientes productivos. Se trata de un panel de control que mide en tiempo real el consumo de aire comprimido, electricidad y agua potable, así como también el nivel de agua residual. "Esto nos brinda un esquema visual para medir el cumplimiento de los estándares de sustentabilidad a los que apuntamos, permitiendo observar la demanda por tipo de consumo, separándola en iluminación, fuerza motriz y servicios, dando la posibilidad de realizar análisis de tendencias personalizados y establecer alertas para interponer acciones tendientes a controlar desvíos prematuramente".

Un ejemplo de su uso está vinculado con las proyecciones de consumo de acuerdo con los índices de operación. Esto significa que, previo a iniciar un proceso productivo, pueden calcular el promedio de consumo en base a las cantidades estimadas de producción, ayudando a definir cómo avanzar en ese proyecto reduciendo al máximo su impacto.

Por otro lado, recientemente han implementado un nuevo software, llamado Suite Refrigerant Compliance Management, para la administración y monitoreo de consumo de los gases que se usan en los sistemas de refrigeración de la planta. Así pueden tener bajo control el consumo de este tipo de gases. Los datos recolectados por este sistema permitirán confeccionar reportes y analizar tendencias en pos de una gestión más sustentable.

"El uso de estas herramientas nos aporta datos concretos, ayudando a analizar las estadísticas y tendencias de cada sector. Nos permite a entender dónde estamos parados con respecto a donde queremos llegar y cuáles son los avances de las medidas que vamos implementando", detalla el gerente del laboratorio.

Asimismo, destacan el consumo de energía eléctrica. El sistema mide los parámetros y comportamientos de consumo de energía. En base a esa información, actualizan los equipos de energía eléctrica utilizando esquemas automáticos, los cuales fueron programados con los índices de utilidad registrados, garantizando una mayor eficiencia y rendimiento del consumo en luminarias, sistemas de calefacción y sistemas de refrigeración. A partir de esta serie de implementaciones, en los últimos 4 años se concretaron proyectos de conservación de la energía equivalentes a 3050 MWh, lo que representa un 15,8% menos del gasto promedio de ese periodo.

En cuanto al consumo de aire comprimido, el sistema PME facilitó la detección de fugas y consumos y se logró pasar de un esquema de dos compresores de 70 HP en pleno funcionamiento a sólo un compresor.

Consultado, sobre el Big Data ya los ODS, Valentino, responde que el Big Data facilita el almacenamiento, procesamiento y análisis de una cantidad infinita de datos, agilizando procesos y colaborando con el desarrollo más preciso de iniciativas que pueden ayudar al cuidado del medioambiente y la sustentabilidad a todo nivel. "El desafío reside en trabajar colaborativamente en su correcta ejecución".

Una empresa que recientemente aterrizó en el país, es Lime, de alquiler de monopatines eléctricos. Felipe Daud, director de Relaciones Gubernamentales de Lime Latam, detalló que utilizan Big Data, en varios procesos, desde datos para mejorar donde despliegan los monopatines, los hábitos de uso de los usuarios, mejoras para el monopatín y la aplicación, hasta datos de ahorro CO2 y viajes en auto evitados. "A través del uso de Big Data podemos tornar nuestra operación aún más eficiente, haciendo que nuestros vehículos de operaciones y distribución circulen para desplegar y rebalancear nuestros monopatines de forma más económica y precisa". También ayuda a comprender mejor qué piezas de los monopatines son más durables y cuáles no lo son, mejorando así la eficiencia de la operación. Asegura que el Big Data ya es un fuerte aliado en los objetivos de sustentabilidad. "Alrededor del mundo, ya ahorramos más de 9.000 toneladas de CO2, al prevenir más de 25 millones de viajes en auto, que fueron sustituidos por viajes en monopatines. Sin duda, no lo alcanzaríamos sin el uso inteligente de los datos que recolectamos para mejorar nuestras operaciones". Finalizando, Daud, detalla que el papel del Big Data va a seguir creciendo, especialmente para analizar cada vez mejor los datos, conocer más de los procesos y lograr una mejora continua del servicio.

A modo de cierre, Francisco Lonardi, asegura que la Argentina tiene potencial para crecer y a nivel técnico hay un gran avance, pero el problema es el miedo que se tiene al implementar este tipo de tecnologías, por lo tanto, es necesario, primero, superar las barreras del miedo. "Tenemos excelentes profesionales en la Argentina, excelentes mecanismos de formación, solo falta superar las barreras del miedo e ir adelante. Los datos nos empoderan para tomar mejores decisiones". Además, agrega, hay mucho espacio para desarrollar el tema, aún más, en el marco de la sustentabilidad.

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