ENERGÍA

Alto voltaje

La Agencia Internacional de la Energía pronostica una rápida recuperación del mercado eléctrico global. Pero a una velocidad que presenta desafíos y amenazas, tanto operativas como climáticas y financieras. Qué proyecta para la Argentina

La demanda global de electricidad está creciendo más rápido que las fuentes de generación renovables, alerta el reciente informe del mercado eléctrico de la Agencia Internacional de la Energía (AIE). Esto, advierte, conduce a un fuerte crecimiento de la generación de combustibles fósiles. En particular, el carbón, lo que amenaza con impulsar las emisiones de dióxido de carbono del sector a niveles récord en 2022.

"Las energías renovables están creciendo impresionantemente en muchas partes del mundo. Pero, todavía, no están donde se las necesita para ponernos en un camino de alcanzar las emisiones netas cero a mitad de siglo", observó Keisuke Sadamori, director de Mercados Energéticos y Seguridad de la AIE. "A medida que las economías del mundo se recuperaron, vimos un surgimiento de la generación de energía a partir de combustibles fósiles. Para dar el salto a una trayectoria sustentable, necesitamos elevar masivamente la inversión en tecnologías de energías limpias. Especialmente, en renovables y eficiencia energética", agregó.

La demanda global de electricidad rebotará fuertemente en 2021 y 2022, anticipa el informe. Después de caer en cerca del 1% en 2020, crecerá cerca del 5% este año y 4% el próximo.

La mayoría de ese incremento, explica el paper, será en la región de Asia-Pacífico. De hecho, más de la mitad del crecimiento global de 2022 ocurrirá en China, el mayor mercado eléctrico del mundo por cantidad de usuarios. La India, el tercer más grande consumidor mundial, contabilizará un 9% del incremento global.

A continuación, las principales tendencias que se describen en el informe:

1 LA GENERACIÓN RENOVABLE CONTINUARÁ AVANZANDO CON FUERZA PERO NO PODRÁ SEGUIR EL PASO DE LA DEMANDA

Después de expandirse un 7% en 2020, la generación renovable subirá 8% en 2021 y más del 6% en 2022. A pesar de esto, se espera que esté en condiciones de abastecer sólo a la mitad del crecimiento global proyectado para los próximos dos años. La electricidad basada en combustibles fósiles cubrirá el 45% de la demanda adicional de 2021 y el 40% de la de 2022. Tras haber caído 4,6% el año pasado, las centrales a carbón crecerán 5% en el corriente y superarán los niveles pre-pandemia. Avanzarán otro 3% en 2022, con lo que podría alcanzar un pico nunca antes visto. El gas, que cayó 2% en 2020, recuperará 1% en 2021 y 2% al año siguiente. Su crecimiento va a la zaga del carbón, ya que su peso es menor en la región de mayor incremento (Asia Pacífico). Además, enfrenta competencia de las renocables en los Estados Unidos y Europa.

2 LAS EMISIONES DE DIÓXIDO DE CARBONO (CO2) DEL SECTOR ELÉCTRICO SUBIRÁN EN LOS PRÓXIMOS DOS AÑOS

Habían caído un 1% en 2019 y 3,5% en 2020. La proyección, ahora, es que crezcan un 3,5% en 2021 y un 2,5% en 2022, lo que podría llevarlas a un máximo histórico. Acciones políticas más duras son necesarias para alcanzar metas climáticas. Según la AIE, tres cuartos de la reducción de emisiones entre 2020 y 2025 tendrá lugar en el sector energético, donde las emisiones declinan a un promedio anual del 4,4%. Para alcanzar ese ritmo, la generación a carbón debería caer en más del 6% cada año, y ser parcialmente reemplazada por el gas, que crece al 5% anual.

3 LOS PRECIOS MAYORISTAS DE LA ELECTRICIDAD SE RECUPERARON

Los valores fueron 54% mayores en la primera mitad de 2021, contra el mismo período de 2020. Esto es después de precios promedio que, a lo largo del año pasado, cayeron un 25%. Las razones de estos cambios son las fuertes variaciones en los precios de los combustibles fósiles, causadas por la crisis del Covid-19, así como las alteraciones relacionadas con la demanda de electricidad.

4 RECIENTES FENÓMENOS METEOROLÓGICOS AMENAZARON LA SEGURIDAD DEL SUMINISTRO ELÉCTRICO

La primera mitad del año registró escasez de abastecimiento en muchas regiones, causadas por el frío extremo, el calor y la sequía. Con el fin de categorizar las interrupciones, la AIE introdujo un nuevo concepto: Evento de Escala de Seguridad Eléctrica. Lo utiliza para calificar la gravedad de los eventos, en función de la proporción de clientes afectados y la duración del corte. A la crisis energética de Texas de febrero, durante la cual los usuarios estuvieron sin energía hasta por cuatro días, se le asignó la calificación más alta en esta escala.

5 LA MAYOR PROPORCIÓN DE ENERGÍAS RENOVABLES VARIABLES ESTÁ TENIENDO UN IMPACTO MENSURABLE EN LOS SISTEMAS ELÉCTRICOS

Están aumentando los cambios horarios en la demanda y deben ir acompañados de una generación y un consumo flexibles. Adicionalmente, la brecha entre los niveles máximos y mínimos de generación flexible requerida a diario es cada vez mayor. Esto hace que aumente la importancia de que los sistemas eléctricos sean más flexibles para complementar la generación a partir de energías renovables variables, como la eólica y la solar fotovoltaica.

Foco regional

En la descripción por región geográfica, la AIE observa que, en las Américas, la demanda cayó significativamente por la pandemia y las medidas tomadas por los gobiernos, en particular, las cuarentenas de la primera mitad de 2020. Se recuperó en la segunda mitad del año pero permaneció por debajo de los niveles pre-pandemia, lo que resultó en un decrecimiento anual de casi el 3% en 2020.

En Canadá, México y los Estados Unidos, la demanda cayó al 3%. En América del Sur, declinó en la mayoría de los países. En Brasil, lo hizo al 3,6%. La agencia observó que, en Chile, "excepcionalmente", creció un 1,2 por ciento.

A medida que las economías se recuperan de la pandemia, la demanda de electricidad seguirá una trayectoria similar que las economías. La AIE espera que crezca 2,7%. Esto dejaría a la región ligeramente por debajo de los niveles de 2019. En los Estados Unidos, la demanda será 0,7% menor este año a la de 48 meses antes. Se espera que, en Brasil, Canadá y México vuelva aproximadamente a los parámetros de entonces.

Para la Argentina, espera un crecimiento del 2,7% en 2021 sobre los niveles de 2019.

Las renovables continúa su crecimiento en la región, tanto en términos absolutos como relativos. La generación total de fuentes verdes (eólica, solar e hidroeléctrica) alcanzó los 2200 Terawatts-hora (TWh) en 2020, un crecimiento del 38% desde 2010. El ritmo de avance se acelera, casi duplicándose, a un promedio de 42 TWh por año entre 2016 y 2020. "Proyectamos que la generación renovable anual subirá por encima del 6% en 2021 y del 7% en 2022, con una proporción bastante uniforme de aportes de energía solar y fotovoltaica", indica.

Se proyecta una caída de la generación hidroeléctrica en Canadá y los Estados Unidos en 2021, debido a que las fuentes de agua están menguando. A largo plazo, hay un declive declive en los volúmenes para las usinas hidroeléctricas.

Por su parte, la generación de gas natural declinará en más del 3% este año en la región, tras un firme crecimiento en la producción total y en la participación del recurso desde 2021. Esto es por una mayor competencia entre la generación de electricidad y otros usos para el gas natural, a medida que la actividad económica rebota. Estos otros destinos, por ejemplo, son las "lucrativas exportaciones", según la AIE, de gas natural licuado (LNG, por su sigla en inglés). En los Estados Unidos, la capacidad de exportación de LNG creció fuertemente en los pasados cinco años, hasta alcanzar un 10% de la producción diaria promedio para fines de 2020. Mayor capacidad está en construcción y se espera que esté operativa antes de 2025.

Esa competencia del uso para otras actividades, una tensión que crece a medida que sube la actividad económica, se refleja en los precios del gas natural. De un promedio de u$s 2,67 por millón de unidades termales británicas (BTU) en 2019, el Henry Hub, precio benchmark para el gas natural, cayó a u$s 1,70 por millón de BTU en septiembre de 2020, debido a débiles demandas doméstica y externa. Desde entonces, rebotó a u$s 2,77 por millón de BTU en abril de 2021. Los precios de los contratos futuros indican que continuará el reforzamiento en 2021, a u$s 3,34 por millón de BTU en diciembre. Al cierre de esta edición, ya rozaba los u$s 5.

No obstante, la AIE espera que la electricidad generada con gas natural se mantenga estable en las Américas durante 2022, con algunas ganancias en los Estados Unidos, a expensas del carbón y de una declinación en América Central y América del Sur, provocada por un incremento en los renovables.

Para la agencia, el carbón será el mayor beneficiario de la suba de los precios del gas natural, con un crecimiento de producción regional proyectado en 12% para 2021, tras una caída del 19% en 2020. Esto lo evidencian los datos de los primeros cinco meses del año en los Estados Unidos, donde la generación de energía con carbón está 36% arriba. Se espera que el rebote sea efímero, dado que 2,7 gigawatts (GW) de capacidad debe ser retirada en ese país a lo largo de este año.

En Canadá, se proyecta que la capacidad total se reduzca de 8,4 GW a fines de 2020 a 2,8 GW en 2023, luego de que las empresas de servicios públicos de la provincia de Alberta anunciaron planes para retirar sus plantas de carbón para reconvertirlas a gas natural.

Por último, la energía nuclear caerá cerca del 2% este año en la región. Cinco unidades fueron retiradas en tres plantas de los Estados Unidos, lo que redujo capacidad en 5,1 GW. En adición, cortes por la restauración de dos unidades de Ontario reducirán la producción de Canadá. La central Indian Point 3 (Nueva York), cerrada en abril, y dos plantas nucleares en Illinois (Byron y Dresden) dejarán de operar en este semestre. Esto contribuirá a un 2% adicional en el declive regional de 2022.

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