Emprendedores

Vio el negocio en el "modelo sueco", lo trajo al país, y ya factura $6M con botellas reutilizables

Buscaron emprender con impacto y encontraron en las botellas un símbolo para un cambio de vida.

 Martin Valese viajó a Suecia por amor. Allí, además de conocer la tierra de su mujer, conoció un país donde las prácticas de sustentabilidad estaban no solo muy arraigadas sino también muy desarrolladas y con mucha innovación encima. Valese, que tenía la inquietud de emprender con impacto ambiental, comenzó a investigar hasta que dio con un producto que sería su caballito de batalla: la botella reutilizable. 

"Vi en ellas un símbolo. La llevas a todos lados y muestran cómo uno ve el mundo. Es un rasgo de identidad, un icono muy lindo para empezar a transmitir este mensaje", explica este licenciado en Comunicación con más de 10 años de experiencia en marketing y una maestría en Management, Gestión y Administración de Empresas hecha en Suecia. 

Liveslow nació de la mano de su mujer Emelie Hakansson, que es abogada, en 2017, año que dieron con el prototipo. En 2018, se sumaron Eugenia Vilariño -licenciada en Comunicación- y Mario Valese -Ingeniero Industrial- y entre los cuatro invirtieron US$ 50.000 en maquinaria y matricería, y sumaron $1 millón que vinieron de varios concursos que ganaron en 2018 como el Fondo Semilla del Ministerio de Producción de la Nación, un premio de la Fundación Itaú y otro de Ideame junto con la provincia de Buenos Aires. 

Sus botellas se venden en tiendas vinculadas a la sustentabilidad, en su e-commerce o en su tienda de Mercado Libre. Pero también tienen muchos clientes corporativos que los buscan para hacer regalos empresariales. Su cartera de productos se completa con kits de sorbetes reutilizables que vienen con su propio cepillo limpiador y bolsas de algodón reutilizables. La idea es seguir creciendo en esta  línea: los próximos en llegar serán las demandadas tazas para café.

 Hoy, las botellas de 450 ml se consiguen por $ 1680 y las de 650 ml por $ 1890. La firma, que está en proceso de obtener su certificación B de triple impacto, espera llegar el año que viene a países limítrofes. 

"Hoy la categoría de productos sustentables está creciendo mucho. A nivel global la de botellas reutilizables tiene un crecimiento interanual de más del 4% y en otros países tiene una penetración de más de 40%, cuando acá tiene una penetración inferior al 10, con lo cual hay mucho espacio para crecer", proyecta Valese. 

 Martín Valese, Mario Valese, Emelie Hakansson y Eugenia Vilariño, detrás de Liveslow. Foto: Juan Manuel Repetto.

¿Qué materiales usan y por qué los eligieron? 

"Nuestro espíritu es que lo compres una vez y no lo tengas que comprar más. Queremos terminar con el single use y la obsolescencia programada, por eso buscamos materiales durables, compatibles e higiénicos. El vidrio es muy durable y la silicona lo mismo y es muy higiénica. Para garantizar que ningún material termine en un residuo sanitario tenemos un programa de garantía", explica el fundador y agrega que la silicona, además, sirve para amortiguar el impacto, pero en caso de romperse está pensada para que pueda repararse. 

¿Cuál es su diferencial? 

"Aún estamos terminando de desarrollar algunas matrices pero hoy el 80% de los insumos son hechos en la Argentina. Por ejemplo, se hace artesanalmente la botella de vidrio soplado en una cooperativa. Es la impronta que queremos dar al proyecto", comenta Valese. Además, las botellas están hechas con un hasta 40% de vidrio reciclado y hasta la fecha llevan casi una tonelada de vidrio recuperado. "Una persona en la Argentina consume 110 botellas descartables al año. Más de 1 millón de botellas descartables fueron evitadas gracias a Liveslow", comenta. Además, hace un año se aliaron con Fundación Aguas, una ONG que trabaja por el derecho al acceso al agua potable, para donar un 10 por ciento de las ganancias para proyectos de potabilización de agua en escuelas rurales. 

¿Cuánto puede durar? 

"Si la cuidas, la botella te puede durar toda la vida", concluye Valese.

En cifras

  •  Fundación: 2017 
  • Inversión inicial: US$ 50.000 
  • Facturación 2020: $ 6 millones
  • www.liveslow.com.ar 


La versión original de esta nota se publicó en el número 324 de Revista Apertura.

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