MIÉRCOLES 19/12/2018
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Unicornios: de dónde vendrán las compañías argentinas de más de u$s 1000 millones

Unicornios: de dónde vendrán las compañías argentinas de más de u$s 1000 millones

Cuatro referentes del ecosistema emprendedor conversaron sobre la temática, en el marco del 4YFN que se realiza en Buenos Aires. Impacto, la palabra clave. 

Tras el éxito de MercadoLibre, Globant, Despegar y OLX, el término “unicornio” dentro del ecosistema emprendedor argentino sigue en boga. Sobre él conversaron algunos referentes del mundo startup en la versión local del evento 4YFN (4 Years From Now o “cuatro años desde ahora”), que se lleva a cabo en el marco del Mobile 360. 

La inversora de venture capital y Managing Partner de la aceleadora Overboost, Gabriela Ruggeri, comenzó el panel –titulado “¿Dónde está el siguiente unicornio?”– explicando que se habla mucho de esos animales imaginarios, para luego correrse de ese mote, al que caracterizó como trillado. “Prefiero hablar de empresas de éxito”, deslizó. Luego, dejó a disposición de los invitados dos incógnitas: qué características tienen y cómo llegan a ese lugar esas empresas. 

Patricio D’Amato, líder de Mobile de Despegar, explicó que uno de los factores primordiales fue siempre apostar por la tecnología y la innovación. “Obviamente, tener éxito en América latina es quizás más complicado que en otras regiones del mundo. Cada país aquí es un mundo diferente. Hay dificultades en la legislación, en los medios de pago”, opinó. Y añadió que mirar a futuro fue clave. “La visión de invertir pese a no tener los rendimientos”, dijo.

El ejecutivo de Despegar destacó que la historia de esa empresa no es tan diferente a las del resto de los unicornios en la región. “Se replicó bastante la misma forma”, afirmó, aunque aclaró: “Probablemente, hoy sea mucho mas difícil crear las mismas compañías, porque las situaciones son distintas”. Estar en el lugar justo, en el momento justo, dijo, fue clave para alcanzar un tamaño superior a lo u$s 1000 millones. 

Daniel Tricarico, director Ejecutivo de ASEA –Asociación de Emprendedores de Argentina–, hizo un recorrido breve por las iniciativas que aparecieron en el ecosistema emprendedor local y reconoció que hoy éstas abundan. “En los últimos cinco años ha habido una búsqueda mayor de crear más emprendimientos”, explicó, y luego tamizó: “Quizás, el desafío es ir hacia otro enfoque, como Israel, donde hacen dos tipos de emprendimientos: de algoritmos y de modelos matemáticos. Allí quedó clara la matriz productiva y el enfoque que tienen”. En la Argentina, contrastó, “por temas coyunturales, de diversidad, está el desafío de enfocarnos en dos o tres sectores que determinen nuestro salto de productividad”. Y, también, citó un país vecino, Chile, que, según él, lo hizo exitosamente con productos como el cobre y el salmón. 

De todas maneras, dijo que es un buen momento para emprender en la Argentina: “Nunca ha habido todo lo que hay”. Aconsejo, también, que aquellos que están comenzando un negocio busquen nutrirse de todas esas facilidades y traten de ser relevantes. “Otro marketplace quizá no sea lo que necesitamos, porque hay muchísimos”, recomendó. 

Leonardo Valente, cofundador de LivePanel –una compañía dedicada a la investigación de mercado en tiempo real– fue otro de los participantes del panel. Se refirió, primero, a la palabra impacto como "mágica". Y agregó: “Estamos en épocas muy volátiles. Una persona definida por su valuación hace un año como billonaria, porque tenía 500.000 bitocins, hoy es una que tiene un cuarto de su capital”, ejemplificó, para continuar con su argumento: “La valuación económica tiene un valor, pero no es determinante. Hoy tenemos que medir el impacto. Tenemos que pensar a cuántas personas les cambia la vida para mejor, cuánto vidas facilita. Y si impacta la vida de sus fundadores y del equipo". Además, relativizó la importancia de los balances. “Se pueden escribir para que den o para que no”. Mientras que “el impacto es claro, contundente”, expresó. 

Ante esa observación, Ruggeri afirmó que la industria del venture capital se está enfocando en emprendimientos con impacto. “La capacidad que tengan de impactar más y mejor en la sociedad hace que sean más sostenibles en el tiempo. Hay que medir el éxito desde varias aristas, varias líneas”, afirmó. Seguidamente, consultó si los unicornios tienen un efecto positivo en la creación de más empleos y de una mayor actividad comercial. 

D’Amato, de Despegar, dio un dato: 17 millones son los clientes de esa empresa en América. “Cambiamos la forma en que la gente compra y mira el turismo. Creo que pasa lo mismo con los otros unicornios: democratizan el acceso tecnológico a la gente. En la generación de empleo, ocurre lo mismo. Generan un impacto enorme en el día a día de la región”, opinó. En esa misma línea, Ruggeri acotó que “hay una mirada aceptada entre varios inversores de que este tipo de compañías son uno de los mayores motores en la generación de nuevos emprendimientos, de negocios”

Tricarico, de ASEA, indicó que lo que aún falta es una mayor cantidad de devolución a la sociedad por parte de estas empresas. “No es filantropía, sino financiamiento de emprendedores, mentorías. Es lo que se espera en los ecosistemas más desarrollados”, observó, antes de destacar algunos casos, como el fondo de inversión de MercadoLibre, llamado MELI Fund. Una frase que ha dicho a empresarios en alguna ocasión resume, a lo mejor, su postura: “Dejen de poner la plata en ladrillos. Inviertan en las empresas que van a sacar adelante al país”. Reconoció que falta un “paso más” en todos los territorios del país, aunque fue optimista: “Se va a ir dando orgánicamente con el tiempo". 

La existencia de los unicornios, para Valente, tiene un lado positivo. “Negarlo sería tratar de tapar el sol con la mano", graficó. Lo malo, contrastó, es el desplazamiento de capital humano que se genera en pequeñas empresas locales cuando los unicornios llegan a plazas del Interior. “Se genera una perdida en cascada de esas Pymes, hasta que el mercado se estabiliza”, reconoció, y agregó: “En el balance, gana lo positivo y el cambio cultural que le imprimen al país”. Aunque, sincero, pidió: “Tenemos que dejar de contar historias a medias y ser más genuinos”. 

Proyectó, luego, tres sectores en los que, cree, aparecerá más de un unicornio. “Agtech (agro), fintech y greentech. Ahora, que esos tres sean verticales en los cuales la Argentina esté bien preparada no significa necesariamente que se vayan a crear empresas de potencial de unicornios”. Para el emprendedor, la Argentina, por ejemplo, no aprovecha en el sector de agtech la marca país que tiene en el campo. 

Para Ruggeri, hay unicornios en fintech en otros país porque allí se innova más y, en consecuencia, las firmas alcanzan otro tamaño. “Acá, tenemos una fricción local que tenemos que resolver antes de llegar a eso y de que se logre ese atractivo”, opinó. Aún, en América latina, informó, el 60% de la población no está bancarizada, lo que para ella genera posibilidades en el sector mobile. “Los celulares en estas regiones son más importantes que en otros lados. Hay cosas que pueden ser muy interesantes y que pueden cambiar la realidad. Todas las personas, con excepción de algunas, tienen un celular en la mano aquí. 

D’Amato, enfocado en la estrategia Mobile de Despegar, no tuvo en poco que los últimos dos unicornios de Brasil estén enfocados en celulares y aplicaciones. “Viendo de cara al futuro, machine learning es una tecnología que va a cambiar la forma en que se ve el mundo”, auguró.

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