El Cronista Comercial

Este fondo de Silicon Valley ya invirtió en 2200 startups: qué busca en Argentina

De visita en la Argentina, Marvin Liao, el socio del fondo 500StartUps de venture capital analiza el ecosistema local y comparte su experiencia luego de haber ayudado a crecer a 470 startups.  

Con el tiempo, el nombre 500 Startups quedó chico. Este fondo de venture capital con sede en Silicon Valley muestra números superadores: desde su creación, en 2010, ya invirtió en más de 2200 compañías de base tecnológica de 74 países. Con más de US$ 390 millones en activos bajo gestión, tiene presencia con oficinas en 20 países y, cada año, unas 8000 startups de todo el mundo compiten por quedarse con uno de los 200 lugares disponibles en sus programas de aceleración. Solo en la Argentina, el fondo invirtió en más de 20 startups como Zolvers, Bandtrack, Mural, Good People o Inclúyeme

Marvin Liao, socio, entró a la firma en 2014 y desde ese momento ayudó a 470 startups a crecer, no solo como mentor, sino invirtiendo a título personal. Este ex Yahoo! con un título en Historia y oriundo de Canadá llegó hace 20 años a Silicon Valley y se enamoró del ecosistema, aunque hoy admite que en “el valle”, como le dice, las cosas no son color de rosa. “Si podés lograrlo ahí, podés lograrlo en cualquier lugar”, dice citando la famosa frase de New York, New York, para hablar de lo dura que es la competencia en Silicon Valley. Pero, a la vez, asegura que todavía es el mejor lugar para un emprendedor.

De visita en Buenos Aires para subirse al escenario de la Experiencia Endeavor –el evento emprendedor más grande del año que en esta edición reunió a más de 4000 personas en el Centro de Convenciones de Buenos Aires–, charló con APERTURA sobre las oportunidades de la región y las lecciones aprendidas a lo largo de su agitada historia como inversor. Con fuerte foco en la diversidad, el VC asegura que tiene el ojo puesto en América latina y no cierra la puerta a nuevas inversiones en la Argentina: “Hay muchos sectores interesantes y creo que por eso hoy es un gran momento para ser emprendedor pero, sobre todo, es un gran momento para ser inversor”. 

¿Cómo ve el ecosistema emprendedor argentino?

Estoy muy entusiasmado con el ecosistema argentino, creció mucho en los últimos años. Yo personalmente he invertido aquí y 500 Startups invirtió en más de 20 compañías. No es solo un mercado grande, también los startups argentinos son muy sofisticados, piensan más regional o globalmente que otros emprendedores de la región y, además, tienen a MercadoLibre, que es una compañía que funcionó como academia para la región y eso ayudó mucho. Por eso estoy aquí. 

¿Planean nuevas inversiones en startups argentinos?

Sí, invertimos en todo el mundo. 500 Startups es uno de los pocos fondos de VC de Silicon Valley que invierte globalmente, en unas 2200 compañías del mundo, y de esas el 50 por ciento están fuera de los Estados Unidos. 

¿Por qué están interesados en América latina?

Es un gran mercado. Y, aunque el ecosistema tech no es tan sofisticado como el estadounidense o el europeo, vemos las tendencias macroeconómicas y las demográficas y cómo se está expandiendo la infraestructura. Vemos también que muchos emprendedores de América latina son más resilientes y están más acostumbrados a lidiar con más problemas, y eso los hace más fuertes. Es un gran mercado y, si ves a América latina como un todo, incluso sin contar Brasil, y ves los datos demográficos de juventud y de nativos digitales, es muy interesantes. Entonces, puede no ser un mercado para ahora, pero de verdad pienso que es un mercado para los próximos 10 años. 

«América latina es un mercado para los próximos 10 años»

¿La oportunidad es más grande cuanto más grande sea el mercado?

Sí. Cuando tenés mucha gente joven, eso es importante. Eso puede ser algo que asuste o algo bueno. Yo creo que es algo bueno. Porque también pienso que como el mundo está cambiando tan rápido, vamos a ver más gente joven tentada con emprender en lugar de trabajar en grandes compañías o en el Estado. Y estoy muy entusiasmado con esta región porque, si ves en dónde está el mayor crecimiento económico, es donde está la juventud y América latina en general está muy bien posicionada para eso. 

Trabaja con muchos emprendedores, sabe que las chances de fracaso son altas. ¿Tiene alguna estrategia para bajar el riesgo? ¿Es posible?

Sí, es posible. En la aceleradora pasamos mucho tiempo trayendo a las compañías a Silicon Valley al menos por tres o cuatro meses, enseñándoles mejores prácticas, particularmente en adquisición de clientes y en general sobre cómo manejar la compañía, cómo desarrollar experimentos, cómo pensar en quiénes son los clientes adecuados a los que apuntar y cómo adquirirlos con buenas tácticas de ventas y marketing. Y pensamos que el riesgo baja sustancialmente. Pero la realidad es que la mayoría de las empresas van a morir. La tasa de mortalidad está cerca del 78 por ciento en los primeros dos años y eso es algo que sabemos, por eso tenemos un portfolio tan amplio. Y podemos disminuir el riesgo un poco pero, en mi visión, al final del día mi misión es básicamente invertir en fundadores y en el arco de su carrera. Si su primera compañía no tiene éxito, pero lo hacen bien y mueren con honor, invertiré en la segunda. 

¿Cuáles son los errores más comunes en los inicios?

Hay muchos. Uno muy grande es que muchos startups copian cosas que ven que están funcionando en Silicon Valley y tratan de adaptarlo a su región. No es siempre el mejor approach y es muy común en esta región. Lo segundo es crear startups porque piensan que es sexy o porque piensan que van a hacer mucho dinero y es una manera equivocada de pensar. Tenés que trabajar con problemas que te interesen o que realmente te preocupen, porque si ves al típico startup exitoso les lleva entre nueve y 12 años llegar al exit. Si estás trabajando en algo que pensás que solo te va a traer dinero, cuando las cosas se ponen difíciles no te quedás. Otro error es no elegir bien a tu cofundador o a tus inversores. No solo tenés que conocer bien a la persona sino compartir los mismos objetivos y la visión sobre el tipo de compañía que querés construir. 

Dijo que es un error copiar fórmulas de Silicon Valley. Pero aquí tenemos a MercadoLibre, como nombró antes, que imita el modelo de eBay, por ejemplo. ¿Cuál es la diferencia entre copiar y traerlo y ser exitoso?

Lo que está pasando es que mucha gente copia sin pensar. Esa estrategia funcionó muy bien hace 20 años, pero ahora es muy diferente, hay mucha copia rápida y, a menos que tengas una visión muy clara sobre cómo vas a adoptar ese modelo y además entender el problema que ese modelo de negocios soluciona y si eso es lo correcto para el mercado local, hay mucho en lo que tenés que pensar para que eso funcione. Muchos fundadores no lo hacen, sino que copian sin cuidado y no lo adaptan bien. No creo que haya nada malo en copiar, pero tenés que pensarlo muy bien. 

«Muchos emprendedores de América latina son más resilientes y están más acostumbrados a lidiar con problemas. Eso los hace más fuertes»

Silicon Valley puede ser un lugar muy competitivo y tenemos muchos argentinos yendo para allá. ¿Qué características tienen que tener para destacarse allá? 

Sí, es un lugar competitivo y aterrador. Para cualquier emprendedor de cualquier país, Silicon Valley es como Nueva York: si podés lograrlo ahí, podés lograrlo en cualquier lugar. Es muy competitivo, muy caro y tenés que estar preparado para pelear, para hacer el trabajo. Nosotros bromeamos y decimos que Silicon Valley es el Las Vegas del trabajo. Si no estás preparado para hacer de 80 a 100 horas de trabajo por semana solo para empezar, probablemente no lo consigas. Hay que cambiar la mentalidad y la ética de trabajo, estar preparado para hacer network y hablar con muchas personas. Cuando me mudé, pasé los primeros nueve meses yendo a cada uno de los eventos, hablándole a la mayor cantidad de gente posible. 

¿Para eso hay que tener un pitch preparado?

Sí, pero eso es solo una pequeña parte. Hay que ir y tratar de conocer gente, aprender y tratar de encontrar tu grupo de gente de alta performance. Para mí, como inversor, Silicon Valley es el mejor lugar para estar, aunque también el más difícil. Pero allí aprendí más que en ningún otro lugar porque tenés que competir con otros grandes inversores, mentorearte con otros. No es tan simple como tener solo un buen pitch, hay que aprender los códigos: formas para que te presenten a alguien, para pedir ayuda. 

En 500 startups hablan mucho de diversidad. ¿Es la diversidad la clave del éxito?

Es muy útil. En mi equipo tengo gente joven, adulta, de Estados Unidos, de afuera, gays, heterosexuales, mujeres, hombres...y eso ayuda porque, como inversor, tener muchas perspectivas sobre ideas y negocios es increíblemente útil para entender. Y, como emprendedor, es útil tener diversidad sobre la mesa. Yo busco equipos balanceados, que tienen a alguien fuerte en la pata de negocios, alguien fuerte en lo técnico y alguien fuerte en diseño. Es una desventaja que un equipo cuente con gente buena solo en un área.

Es difícil en la Argentina encontrar mujeres en los equipos fundadores. ¿Lo ve en startups de otros países también?

Es un problema en varios países. Es un gran problema, por ejemplo en Japón o Corea, pero en los Estados Unidos estamos empezando a ver muchas más emprendedoras mujeres y grandes entrepreneurs en los últimos años. Se necesitan buenos referentes porque, una vez que los tenés, las cosas cambian muy rápido. En los Estados Unidos ahora las tenemos, aunque muchos países están atrasados. Pero estoy empezando a ver un cambio.

3 libros recomendados para emprendedores

- El método Lean Startup, de Eric Ries

- La semana laboral de 4 horas, de Tim Ferrss

- Posicionamiento, de Al Ries

¿Qué se puede hacer para que las mujeres se involucren más, en especial en tecnología?

Hay que alentar a las mujeres a que atiendan a clases STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas). También creo que depende de los espacios: en pure tech no ves tantas mujeres, pero en ecommerce o fashion tech sí. Depende mucho de la industria. También hay muchas acciones que hacen organizaciones como Endeavor, hay que mostrar más ejemplos y estar más abiertos. Me encantaría ver más mujeres en la Argentina porque las fundadoras son simplemente mejores. Estoy generalizando, pero mis mejores founders tienden a ser mujeres, porque están más dispuestas a pedir ayuda cuando las cosas están mal o son desafiantes. Son mejores en el armado de equipos, en contrapartida con los hombres para quienes eso suele ser desafiante. A veces los hombres tratan de que nadie se entere cuando las cosas van mal por miedo a verse débiles, y en realidad sos débil cuando no pedís ayuda. Cuando algo va mal, quiero escuchar que piden ayuda. ¿Cuál es el punto de invertir si no sabemos cuando estás en problemas? 

Leí que es adicto a los libros. ¿Puede recomendar uno para un emprendedor?

Hay muchos buenos. Uno básico es El modelo Lean Startup de Eric Ries, viejo pero que todavía hay mucha gente que no lo leyó. Posicionamiento, de Al Ries, es muy bueno. Los lectores son los líderes y, si no estás leyendo todo el tiempo, entonces estás en desventaja. Yo leo ferozmente y tenés que hacerlo para estar al día con todo lo que está pasando. Otro que recomiendo es La semana laboral de 4 horas, de Tim Ferriss, con muchos principios sobre cómo trabajar inteligentemente. 

(Publicada en la edición número 306 de la revista Apertura; junio de 2019)

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