El Cronista Comercial
MARTES 23/07/2019

Un viaje de 200 kilómetros para ver a Boca por televisión

Gastón Remy, gerente general en la Argentina de Vista Oil & Gas

Gastón Remy, gerente general en la Argentina de Vista Oil & Gas

Estaba desbordado. El fuego, la bronca, la indignación, la frustración, la angustia, la ansiedad, lo consumía por dentro. Pero no quería -no podía- expresarlo. Verbal ni, mucho menos, físicamente. Estaba en el palco corporativo, como anfitrión de importantes visitantes del exterior. Y él era el CEO de la compañía para todo el Cono Sur. “Miré alrededor, vi a toda esa gente, y me pregunté: ‘¿Qué hago yo acá?”, recuerda. El 14 de mayo de 2015, la fatídica noche del gas mostaza, fue la última vez que Gastón Remy -en ese entonces, número uno de Dow en el país- pisó el palco de la empresa en La Bombonera. Fanático de Boca, desde entonces, decidió retornar a su platea personal, la que tuvo -tiene- de toda la vida.

“Me hace bien ir a la cancha. Es un momento muy mío, muy emocional, en el que me descargo y, a su vez, recargo mucho”, cuenta el actual gerente general en la Argentina de Vista Oil & Gas, la petrolera regional que fundó el exCEO de YPF Miguel Galuccio. Fanático xeneize, su pasión azul y oro hace que se convierta en una especie de Mister Hyde del Doctor Jeckyl que este abogado serio, racional, de modales respetuosos y hablar amable, uno de los CEOs profesionales mejor reputados del ámbito local.

“Quedé muy arriba después de la primera final. Me costó bajar. Fue como haber estado en una montaña rusa”, describe, acerca del 2-2 de la ida, en el que sufrió -“de ese sufrimiento que se disfruta”, apunta- en la cancha de Boca, con su hijo. No fue a Madrid porque tenía, desde hace meses, un plan de amigos: pesca en flota por el río Collón Curá, en Neuquén, la tierra patagónica en la que él se crió.

“Con tres o cuatro, ya arreglamos que nos vamos a ir a una estación de servicio en Piedra del Águila para verlo”, dice. Gorro, camiseta y a manejar 200 kilómetros, para estar frente a un televisor. Disipada la bronca -“Lo que pasó me dio mucha frustración, desgano”-, dice que, ahora, está “como loco” (sic). “Boca, locura”, como canta La 12.

“Hoy, tengo mucha más confianza que hace unas semanas. Boca pudo recuperar fuerzas. Era una locura que se jugara el fin de semana en el que se suspendió”, opina. “River arriesga mucho más. Tiene más presión. Es muy grosso cómo se va a recordar este partido con el tiempo. Tiene mucho más que perder que Boca. Porque va a ser otra mancha muy fuerte en la historia, como haberse ido a la B”, señala. Pasión y, además, razón en su análisis. “Banca” (sic) al Mellizo Guillermo Barros Schelotto. “Me encanta; es re-bostero. Un técnico a la medida de Boca. Si fuera un CEO, en el mundo corporativo, se puso objetivos súper altos. Dos bicampeonatos y una final de Copa Libertadores. Más esa pasión que pone desde el banco”, pondera.

Elogia, también, sus decisiones. “Es un acierto que Wanchope (Ramón Ávila) desgaste de entrada y (Darío) Benedetto, para definir”. También, ve bien que ataje Esteban Andrada. “(Agustín) Rossi anduvo muy bien en el otro partido. Pero Andrada tiene otra presencia, da un plus de seguridad”. Y le pone fichas a Carlos Tévez. “No está para los 90 pero me gustaría verlo varios minutos. En la ida, entró muy bien. Además, está muy entusiasmado con esta copa. Desde su vuelta de China que no lo había visto así”.

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