El Cronista Comercial

Queja de bodegueros: cae la facturación de la industria del vino por quinto año consecutivo

Según un informe de Bodegas de Argentina, los volúmenes despachados por el sector crecieron un 9,9% en relación a un año atrás. Pero el precio promedio cayó en moneda constante casi un 15%. Esto arrojó una baja de la facturación de la industria en un 5,4% medida en moneda constante en relación al 2019

Queja de bodegueros: cae la facturación de la industria del vino por quinto año consecutivo

Pese a que el consumo de vino en los hogares aumentó durante la cuarentena obligatoria y compensó así la caída en bares y restaurantes, cerrados desde el 20 de marzo, los bodegueros aseguran que el sector no pasa por un buen momento. La factuación total de la industria del vino cae por quinto año consecutivo, según datos del Centro de Estudios Económicos recientemente fundado por Bodegas de Argentina, la cámara vitivinícola de República Argentina con más de 250 bodegas socias. 

Según explicaron en un comunicado, "los volúmenes crecieron en mayor o menor medida pero es más contundente lo que han caído los precios, por ende, la facturación total y el valor agregado también, que es lo que realmente cuenta a la hora de analizar la situación del sector". 

Según el informe, para los doce meses cerrados en mayo de este año se puede observar un importante crecimiento de los despachos de vino desde las bodegas (+4,7%) y un crecimiento de los volúmenes de exportación, en especial de vino granel de bajo precio (+24,3%), lo que generó un aumento del volumen total, según cifras oficiales, del 9,9% en relación al mismo periodo del año anterior. Esta situación ya se había revertido en el 2019 gracias a los fuertes envíos de vinos a granel.  

En cuanto a los precios promedio medidos en moneda constante, se advierte una caída importante. En el mercado interno, medido después de los sustanciales descuentos que se realizan como promoción, el precio promedio ha disminuido en moneda constante casi un 15% en relación a un año atrás que ya había tenido una importante caída en relación a 2018. En el mercado externo, la disminución total (vino fraccionado más granel) fue aún más importante dado que lo que se expandió fue la exportación de vinos a granel de bajo precio. El precio promedio de cada caja equivalente vendida cayó casi un 14% y dejó la cotización en niveles por debajo de 2009. 

En este sentido, Patricia Ortiz, presidente de Bodegas de Argentina afirmó: “Veo con preocupación la caída del precio promedio y por ende de la facturación, la falta de premiumización en los mercados externos y la agresiva promoción en el mercado interno”. 

Las variables macroeconómicas que explican este comportamiento de precios son la tasa de interés, que obligó a las bodegas a liquidar stocks para disminuir la carga financiera de la inmovilización de inventarios, y el tipo de cambio, que permitió vender volúmenes importantes de granel en el mercado externo”, explicó Ramiro Barrios, director del área de Comercio Exterior de la entidad.

El resultado, es un aumento de los volúmenes despachados y una caída muy importante de los precios, que ha dado como consecuencia una caída de la facturación de la industria en un 5,4% medida en moneda constante en relación al año anterior. Se observa que fue el mercado interno el de mayor caída con casi un 11%, mientras que en la exportación, gracias a un mejor tipo de cambio, se observó un aumento suave del 1,2% que no pudo compensar lo sucedido en el mercado nacional.

La ecuación entonces para la vitivinicultura en su conjunto es una caída de facturación y una disminución del margen de contribución de los productos, dado que cayeron los precios promedio y los costos variables aumentaron a la par del aumento de volumen.

En resumen, hasta mayo de este año se verificó el quinto año consecutivo de caída de la facturación de la industria.