Exportaciones de carne: el negocio que siguió creciendo pese a la crisis

La actividad de los frigoríficos no se detuvo con la pandemia y la demanda de China y Estados Unidos empuja los embarques locales. Los planes de los principales players. Qué está ocurriendo con los precios.

La pandemia no deprimió al negocio de los frigoríficos. Desde hace ya cinco años que el ritmo de exportaciones de la carne vacuna está en ascenso, y la primera mitad de 2020 no fue la excepción. Pese al coronavirus, los envíos de carne bovina continúan con un buen desempeño: se está cerca de cumplir el 100 % de la cuota a los Estados Unidos, el embarque del contingente Hilton a Europa continúa firme y los negocios con China siguen dinámicos.

Aun con valores promedio por debajo de lo esperado, el volumen de toneladas exportado durante los primeros siete meses de 2020 nunca perdió ritmo, señalan en los frigoríficos. La reactivación de mercados de alto poder adquisitivo, como los Estados Unidos, abre un panorama favorable que será necesario aprovechar, indican.

En el país conviven desde grandes empresas exportadoras con capacidad de faenar alrededor de 2000 animales por día –como Swift Argentina, Frigolar y Frigorífico Gorina- hasta medianas y pequeñas que procesan entre 500 y 700 cabezas diarias. Los envíos que realiza la Argentina representan casi el 30 % de la producción de carne bovina del país.

“Nuestro frigorífico está a full y tenemos un 30 % de crecimiento anual , asevera Pablo Ray, CEO del frigorífico Black Bamboo, que hace cuatro años fue comprado por capitales de Hong Kong y está ubicado en el sur de Santa Fe. La empresa, que exporta el 80 % de su producción, comenzó con los negocios internacionales en 1997, con embarques a Alemania y Brasil.

“Estamos trabajando al tope, con 750 cabezas diarias y estamos viendo la posibilidad de abrir otra planta más , amplía el empresario, quien cuenta que el 50 % de sus transacciones son a China, aunque también tienen presencia en Europa, con la cuota Hilton, y en Israel. Desde el frigorífico abarcan tanto los mercados de calidad como los de volumen. “También estamos interesados en trabajar con los Estados Unidos y Chile , agrega en referencia a las expectativas que hay con el sector. “Tenemos un potencial grande, porque el otro frigorífico puede aportar entre 500 y 700 cabezas más , confía.

Para dar respuesta a la fuerte demanda de carne argentina en el mundo, Ray cuenta que vienen trabajando desde 2016 para poner en operatividad la planta. “Ahora estamos invirtiendo en carton freezer , afirma y agrega: “Es un sector que durante mucho tiempo fue muy golpeado, pero que desde hace unos años viene creciendo mucho. Se consolidó en una buena posición y hay que trabajar para fomentar más el volumen de envíos, porque es un sector que genera mucha divisa , sostiene.

A pesar de la rápida respuesta que da el sector a la demanda internacional, la rentabilidad es menor a la esperada. “Exportamos más volumen a menor precio valor promedio por tonelada , sintetiza Daniel Urcía, presidente Fifra (Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas) y consejero del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA). De acuerdo al último informe de la entidad, en julio se exportaron 78.111 toneladas res con hueso, lo que permitió un ingreso de divisas por un valor cercano a los u$s 226,1 millones. En comparación al mismo mes del año pasado, hubo una expansión del 20,9% en los volúmenes, pero también hubo una fuerte baja en el precio interanual, con una caída del 23%. El dato positivo es que, si se comparan los valores de julio con los de junio 2020, hubo un leve aumento del 0,4%.

A su vez, entre enero y julio pasado ya se colocaron en el mundo 327.804 toneladas peso producto -un 22% más que en igual lapso de 2019- o 480.683 toneladas si se toman equivalentes res con hueso. En valor, la carne bovina aportó u$s 1509 millones entre enero y julio, solo un 6,2% más versus igual período del año pasado.

Vale la pena recordar que 2019 fue un año récord para el negocio. El año pasado se lograron exportar 843.646 toneladas res con hueso, lo que significó un hito histórico con un ingreso de divisas de más de u$s 3097 millones.

Las expectativas eran altas para 2020. Pero la pandemia afectó significativamente al sector, hubo restricción en el comercio internacional y este año se observó una caída de valores a nivel internacional. “China redujo bastante los precios y, a contramano, a partir de junio en Europa mejoraron un poco , detalla Urcía quien, a pesar de la baja en los ingresos, se muestra optimista. “Creo que sostener este volumen de exportaciones y de actividad es importante para la industria frigorífica, porque le permite sostener los costos , explica.

En este sentido advierte que cada planta tiene costos operativos de equipo, instalación y personal que son fijos, por lo que un aumento en la producción permite llegar a un mejor equilibrio. “Una vez que lo superás, entrás a trabajar con costos marginales y a tener rentabilidad , aclara. A su vez, considera que es un negocio posible para todos. “Si se mantiene la actividad, hay posibilidad de que nuevos frigoríficos accedan a esos mercados. De todos, de los mataderos que informan faena, que son alrededor de 400, ni siquiera el 20% llega a exportar , grafica.

Las promesas

China es, sin lugar a dudas, el gigante detrás de este récord que vive el sector cárnico. Sucede que en agosto de 2018 el país asiático tuvo su primer brote de fiebre porcina africana, una enfermedad hemorrágica que causa gran mortandad en los animales y que impactó directamente en su demanda de proteína animal.

En la actualidad, China es el principal destino de la carne bovina. Durante los primeros siete meses del año, casi el 75% de las transacciones fueron hacia allí (244.935 toneladas peso producto). China no solo acapara la mayor parte de los embarques, sino que además, durante los primeros siete meses del año incrementó su volumen de toneladas exportadas en un 24,2 % interanual. Estos envíos permitieron el ingreso de divisas por un monto de u$s 967 millones en lo que va del año.

En volumen le sigue muy por debajo Chile, que se lleva el 5 % de la torta, mientras que Israel se mantiene en un 4,6 %. Cuarto aparece Estados Unidos, que si bien solo centraliza el 4,2 % de las transacciones, su presencia marca un cambio que genera fuertes expectativas, dado que, si se compara el mismo período de siete meses en forma interanual, el país norteamericano aumentó su adquisición de carnes argentinas en un 5906,5 %.

Por otro lado, durante el ciclo 2019/20 se embarcó más del 94 % del tonelaje asignado de la Cuota Hilton, un cupo de beneficios arancelarios de 29.500 toneladas de cortes de carne de alto valor comercial que el país envía a Europa anualmente en un período comprendido entre el 1° de julio de un año y el 30 de junio del siguiente. Durante el ciclo 2018-2019, la Argentina había vuelto a cumplir con el 100% de la cuota por primera vez en 10 años. Si bien el periodo que acaba de terminar parecía que se iba a completar, quedaron algunas toneladas pendientes. Es que los embarques al viejo continente de cortes enfriados vacunos sin hueso de alta calidad también se vieron afectados por la pandemia.

De esta forma, el mercado que más se expandió fue Estados Unidos, donde se reanudó la operatividad del contingente arancelario anual de 20.000 toneladas de carne vacuna deshuesada, enfriada o congelada asignado a la Argentina.

La industria frigorífica estadounidense quedó fuertemente golpeada debido a los contagios de Covid-19 y hubo cese de actividades en los frigoríficos de la nación liderada por Donald Trump. De esta forma, debieron recurrir a la importación de carne para satisfacer la demanda interna, lo que permitió introducir cortes argentinos en territorio estadounidense.

“El año pasado no llegamos a ejecutar todas las toneladas de ese beneficio arancelario a Estados Unidos y este año ya estamos próximos a terminar el cupo con bajos aranceles. Esto es muy importante, porque significa recuperar un mercado , subraya Urcía.

Sin embargo, la mayoría de los embarques fueron cortes del cuarto delantero, trimmings y carne certificada kosher. Para los especialistas, lo ideal con este mercado es trabajar con alto valor de calidad para explotar la cuota de u$s 44 por tonelada. “Cumplimos con la cuota en volumen, pero no en valor. En vez de aprovecharlo con productos premium de alto valor, enviamos productos de volumen. Diciéndolo mal y pronto, malgastamos la cuota , analiza Mario Ravettino, presidente del Consorcio de Exportadores de Carnes ABC, para quien Estados Unidos presenta grandes oportunidades. “El mercado internacional está muy volátil por la pandemia y los negocios estructurales y contratos permanentes no existen en la actualidad. Los mercados varían quincenal y hasta semanalmente , observa.

Para Ravettino, a pesar del aumento en la producción, el contexto generalizado mundial hace difícil considerar que se está en un momento positivo. “Con todos estos problemas y la situación de pandemia, se podría decir que no estamos trabajando bien. Sin embargo, si nos comparamos con otros sectores del país que están paralizados, nosotros tuvimos la oportunidad de continuar produciendo tanto para el mercado doméstico como para el internacional , evalúa. Asimismo, reflexiona sobre el futuro y afirma que es necesario incentivar la competitividad y rever los derechos y las retenciones para hacer frente a los próximos desafíos. “La industria frigorífica es el sector agroindustrial que de manera inmediata va a conseguir más ingreso de divisas en el país , anticipa el experto, quien indica que se está a la espera de anuncios oficiales para favorecer al sector y plantea que los cortes congelados de alto valor tengan mayores beneficios para las transacciones internacionales.

Respuesta a la demanda

"Nuestro sector es un generador genuino de divisas , describe Carlos Riusech, CEO y dueño de Frigorífico Gorina y vicepresidente del Consorcio ABC. Según explica, la empresa es un frigorífico de capitales nacionales, representa el 11 % del negocio con 90.000 toneladas anuales y es uno de los grandes jugadores dentro del sector. La compañía logró estar en el podio de exportadores gracias a las inversiones de largo aliento que comenzaron a desembolsar en 2012 y terminaron de plasmar en 2016.

Desde 2017 comenzamos un círculo virtuoso que hay que tratar de no abandonar , resume en referencia al incremento de volúmenes de envíos. Riusech destaca el rol de las inversiones en este proceso de dar respuestas dinámicas a la demanda internacional. “Las inversiones son un eslabón lógico que genera más ingresos de dólares. A medida que crecieron las exportaciones, se fueron recuperando los márgenes industriales que estaban perdidos. Todo esto desemboca en mejoras para el país, más empleo, más inversiones y más divisas .

El empresario se muestra positivo: “Aunque estamos sujetos a lo que pase en los mercados, esperamos que este círculo virtuoso no se corte . Además, aspira a avanzar en aperturas en mercados como Japón, Corea y otros países del sudeste asiático.

 

Respecto de las expectativas de este año, remarca: “Partimos del año pasado que fue excepcional y récord absoluto en la historia , compara e insiste en que la pandemia del coronavirus cambió el panorama. “Antes de la aparición del Covid-19 éramos más optimistas, pero pese a los efectos, los números son buenos , asegura. Riusech mantiene la esperanza de que este año se supere el récord y las toneladas enviadas lleguen al millón.

A su vez, cuenta que desde el sector pronostican potenciar los embarques. “Como industria nos fijamos este rumbo, tenemos un programa y, de continuar en esta senda, podríamos estar mandando entre 1,2 millones y 1,5 millones de toneladas, que equivaldrían a u$s 7000 millones anuales .

Para alcanzar estos números, Riusech expone su propuesta. “No es una proyección en el aire , indica. En este sentido, propone aumentar el kilo de faena. “Somos uno de los países que tenemos animales más livianos del planeta. Si pasáramos de 222 kilos a 252, habría 30 kilos de más que nos aportarían 400.000 toneladas anuales, que es la mitad de lo que exportamos , ejemplifica. A su vez, sugiere un estímulo para la conservación de vacas para madre que llevaría al nacimiento de más terneros. “Cada 100 vacas hay 61 terneros al final del camino, si mejoramos ese índice en un 74 por ciento, conseguimos 350.000 toneladas más , completa. 

La versión original de esta nota se publicó en el número 322 de Revista Apertura.

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