El Cronista Comercial

El Expresionismo revalorizado no logra desarrollarse en la Argentina

Después de 80 años sus artistas lograron un interés que no gozaron en vida. El más cotizado es Edvard Munch. Por su obra El Grito se pagó u$s 100 millones

por  IGNACIO GUTIÉRREZ ZALDÍVAR

Especial para El Cronista.

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Cuando a fines del Siglo XIX, Edvard Munch en Noruega y James Ensor en Bélgica, trabajaban su personal arte, no sospechaban que con sus obras motivarían a cientos de artistas que deseaban expresar no lo que veían sus ojos, como lo hacían los impresionistas, sino aquello que pensaban en su psique o en su interior.

Mientras en Francia de 1906 a 1908 se desarrollaban los fauvistas con sus colores puros y audaces, en Austria y Alemania ese colorido se utilizaba no para representar la naturaleza sino para manifestar la experiencia emocional de sus artistas. Podemos calificar de pesimista su visión del mundo y también, en muchos casos, de morboso y hasta obsceno y sin duda profano. Se prioriza manifestar emociones y sentimientos. Fue en 1910 que un crítico checo inventó el término Expresionismo para enfrentarlos a los Impresionistas, pero curiosamente Ernst Kirchner, Franz Marc, Jawlensky y Kandinsky, sus principales representantes, nunca se consideraron expresionistas.

Todos parecían tener premoniciones de desgracias en el mundo, que se concretaron con la primera guerra mundial. También influyó en ellos el psicoanálisis que se desarrollaba en Viena de la mano de Sigmund Freud. El movimiento duró un corto lapso de tiempo. Se puede marca como fecha de su inicio 1912 y su finalización en 1938 con la exposición de arte degenerado en Berlín. En los últimos años sus obras fueron revalorizadas en el mercado de arte y algunos de sus artistas han logrado un interés del cual no gozaron ni en vida ni durante varias décadas.

Egon Schiele (1890-1918) vivió y trabajó poco y todos quieren tener alguna de sus obras o dibujos. Una de sus obra se pagó u$s 40 millones y una decena superaron los u$s 10 millones. En Alemania son muy fanáticos de la obra de Emil Nolde (1867-1956) y hoy sus valores promedian los u$s 3 millones. Ernst Kirchner (1880-1938) también logró que una de sus obras se cotizara en u$s 38 millones y cinco de ellas superaron los u$s 10 millones. El más cotizado es el noruego Edvard Munch ya que por su reconocida obra titulada “El Grito”, en técnica del pastel, se pagó más de u$s100 millones y por uno de sus óleos u$s 55 millones. También otras cinco de sus pinturas superaron los u$s 10 millones.

Es la figura humana, y sus dramas y problemas, el tema preferido de esta escuela que logra interesar a nuevos coleccionistas, pero aún no logra interés en China y en Oriente. Tampoco en nuestra Argentina se desarrolló una corriente expresionista de importancia.

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