El Cronista Comercial

De qué modo viven la pandemia los expatriados argentinos

El coronavirus les dio a quienes están a cargo de empresas en otros países un plus de exigencia. Cómo es conectarse con otras culturas y cuáles son los mayores aprendizajes de esta experiencia 

De qué modo viven la pandemia los expatriados argentinos

Las expatriaciones siempre tuvieron dos caras: la felicidad de ir a probarse a un nuevo destino, por un lado, y la inquietud que plantea estar lejos de los seres queridos, por el otro. Hoy, frente al escenario que nos presenta esta pandemia, los directivos argentinos que trabajan en otros países se muestran adaptados a sus realidades, pero también con cierto grado de preocupación sobre lo que acontece en la Argentina.

Los expatriados lo repiten casi como un mantra: "Esta es una experiencia que te vuelve independiente". Y, al mismo todo, reconocen que "la familia primaria pasa a ser todo, por ende, se genera un vínculo muy cercano y especial", afirma Mariano Catoggio, CEO de Dafiti Chile.

Sin embargo, también advierten que esto puede ser muy difícil para quien "acompaña" el movimiento. "La pareja del expatriado tiene que hacer todo desde cero: ver cómo reacomoda el trabajo, si estudia, encontrar el colegio de los hijos. La clave es que entre los dos se entiendan y que quien se fue con trabajo le dedique tiempo al otro para contenerlo", aconseja Marcelo Bertolami, CEO de Intel para las Américas, radicado en Miami.

Bertolami tiene la experiencia de haber vivido dos expatriaciones y una repatriación, por eso conoce las dos caras de la moneda. Aunque vive en Miami, Estados Unidos, desde 2011, primero tuvo una estadía en México y volvió a Buenos Aires antes de partir a su destino actual. "La vuelta es difícil, porque volvés a tus cosas pero ya no son tus cosas. Tu casa estuvo alquilada y tiene cambios, o estuvo cerrada; los chicos vuelven al colegio pero no están en el mismo grupo; tus amigos siguieron construyendo códigos entre ellos. Incluso, los hijos también sufren volver", advierte.

Claro que la inquietud por regresar sobrevuela siempre a quien muda su vida a otros destinos. Así lo asume Agustín Aveiro, Country Manager de Assist Card Paraguay. "Si bien estoy muy seguro de mi decisión, y agradecido por esta oportunidad, es una pregunta que aparece con frecuencia. Cuando uno se va a trabajar afuera, la oficina se vuelve una gran fuente de contención. Fuera de este ámbito, hay que hacerse de nuevas aficiones y conocer el lugar. Lleva su tiempo armar nuevos vínculos y eso es lo que más se extraña. En un principio, llegar a un nuevo país es la novedad, te llena estar en una cultura diferente y ver otros modismos; te mantiene entusiasmado. Con el tiempo, te vas acostumbrando, todo lo nuevo se vuelve cotidiano y, entonces, la distancia se hace más pesada. Pero, hoy, gracias a la mediación tecnológica, estoy al tanto de todo lo que sucede con mi familia y estoy cercano a ellos", cuenta el ejecutivo.

ENCONTRAR LA OPORTUNIDAD

También están aquellos que, ante la alternativa de mudarse acompañando a la familia, encuentran su oportunidad. Es el caso de Gigi Gutiérrez, Executive Director de Planta, agencia de publicidad. "En mi caso fue al revés: me mudaba de país por una decisión familiar. Cuando avanzó la situación y empezó a ser más real, lo informé en la agencia en la que trabajaba, que justo estaba en proceso de fusión con otra firma que tenía oficina en Miami. Entonces, me hicieron la propuesta de seguir trabajando para ellos", relata la publicista.

Por el modo en que se dio su desembarco en Miami, no tuvo beneficios, pero eso la habilitó a cumplir su año de contrato con la compañía en la que estaba y, luego de eso, darle rienda a su proyecto, que va de la mano con sus valores. "Planta es una agencia con el propósito de construir marcas y consumidores más conscientes basados en la sustentabilidad, la perspectiva de género y el impacto positivo con un equipo nómade digital", define.

Por su parte, Iván Markman, Chief Business Officer de Verizon Media, llegó a los Estados Unidos buscando una formación sólida. Y la consiguió. "Los principales aprendizajes han sido aspectos únicos de distintas culturas y enfoques de trabajo, innovaciones tecnológicas y cómo operar en una escala y velocidad de mercado significativamente mayores a las de la Argentina", relata el directivo.

SER ARGENTINO

En estos momentos, los argentinos sacan chapa de experimentados a la hora de enfrentar escenarios VUCA (volátil, incierto, complejo y ambiguo). "Estando lejos aprendí a valorar cada una de las crisis que me tocó vivir en mi país, me permite ver el mundo de otra manera y capitalizar oportunidades. También, entender que por más amplitud que tenga, acomodarse en el nuevo país me lleva más de un año. Y ser consciente de que no soy de aquí ni de allá soy, sino de donde me propongo estar bien", resalta Gutiérrez, reconociendo que la unión familiar es más fuerte y sana desde la expatriación.

"Por otro lado, uno aprende a conocer otra cultura, otra forma de hacer las cosas, y eso te da apertura de mente. Se empieza a ver el mundo y a la Argentina desde otra perspectiva", cuenta Catoggio, desde el otro lado de la cordillera. Aunque también reconoce que estar en Chile tiene la ventaja de que se comparte con el país vecino la costumbre de "juntarse, interactuar y sociabilizar, durante y después de la jornada laboral".

"A nivel laboral, aprendí que el hecho de llevar una operación en otro país va más allá de las capacidades y la experiencia de trabajo. Hay que entender la cultura, aprender mucho de las cuestiones más simples del día a día, 'empaparse' del país para desarrollar el negocio de manera correcta. Y a nivel personal, saber encontrarse con uno mismo para empezar una vida nueva", sostiene Pedro Garassino, director de Be Influencers México, quien llegó a esa nación en 2018 con su perro.

SE SUMA COVID-19

Más allá de la incertidumbre que todos estamos viviendo frente al panorama que nos plantea el coronavirus, los expatriados están sintiendo de modo fuerte el estar lejos de su casa natal. Y sobre todo le pasa a quienes están comenzando a transitar esta experiencia. "Por esta razón, la comunicación directa con la gente es tan importante en estos días, con todos, pero con quienes están iniciando su expatriación más. Hay que acompañarlos y estar más consciente de lo que puede necesitar. Y no todos llegan con las mismas condiciones, no es lo mismo quien se mudó solo a quien vino con su familia, por ejemplo", aclara Bertolami.

Esta visión es compartida por Markman. "Tenemos mucha más comunicación con los equipos con respecto a la salud física y mental durante este periodo. Cada día tenemos sesiones con el CEO y liderazgo de Verizon, seguido por una videoconferencia enfocada en Verizon Media, donde cubrimos estos temas, contestamos preguntas y nos mantenemos conectados a todo nivel. Además, con hijos en casa, muchos padres han tenido que ajustar sus rutinas. Por esta razón, nuestros equipos se ayudan entre sí de varias maneras: hay muchos programas de asistencia a padres, incluso que están conducidos por los equipos mismos. También hay eventos virtuales de entrenamiento, entretenimiento y servicio a la comunidad", enumera el directivo.

En América latina las empresas están tomando el mismo camino. Así lo detalla Juan Cruz Alvarez García, Managing Director & General Manager Biopharma en Merck Group, residiendo actualmente en Colombia. "En general lo que les pedí a los equipos son dos cosas: velar por su salud respetando las restricciones implementadas por el gobierno y mantener el foco de los equipos y la continuidad del negocio. En nuestro caso debemos asegurar que todos los pacientes puedan continuar sus tratamientos".

Eric Bas, gerente de la división de Soluciones para la Agricultura de BASF Italia, tuvo una experiencia más cercana al Covid-19. "Con mi familia vivimos en una de las áreas más afectadas por la pandemia, ya que tengo base en la región de Lombardía. Por otro lado, al ser Italia uno de los primeros países en tomar medidas de aislamiento, tuvimos que adaptarnos en muy poco tiempo y sin la experiencia de otros países. Esta realidad que hoy toca vivir hizo que el trato personal y los encuentros informales propios de la idiosincrasia argentina e italiana se hayan suspendido por completo", relata.

Sin embargo, este particular momento mundial no empaña su percepción sobre la expatriación. "La posibilidad es increíble, tanto en el ámbito profesional como para la familia. Un gran valor para toda la familia es aprender nuevos idiomas y tener la posibilidad de generar contacto con personas de diferentes culturas. En cuanto a lo laboral, liderar un equipo en otro país es un gran desafío no solo por el idioma, sino porque cada mercado tiene una dinámica en particular", resume el directivo.

Shopping