El Cronista Comercial

Con plan de negocios renovado, Avian busca volar tras el concurso

Efromovich, su accionista, quiere mantener activa la aérea en un intento de volver a levantar vuelo, aseguró Carlos Colunga, al frente de Avian. Presentará un plan de vuelos cortos para aportar pasajeros' a grandes aviones.

Con plan de negocios renovado, Avian busca volar tras el concurso

Avian Argentina, que voló en el país bajo la marca Avianca Argentina entre noviembre de 2017 y junio pasado, apunta a superar su concurso de acreedores para sobrevivir hasta el cambio de Gobierno. Su accionista, el boliviano-colombiano Germán Efromovich, busca mantener activa la compañía, a la espera de ver qué sucederá una vez que asuma el nuevo Gobierno, para intentar volver a levantar vuelo si las condiciones están dadas, según aseguró a El Cronista el gerente general de la compañía, Carlos Colunga.

La firma presentará su nuevo plan de negocios, con el que apunta a ser aportadora de tráfico a grandes aviones, en vuelos de corta distancia, siendo complementaria a compañías como Aerolíneas Argentinas.

El Juzgado 26, Secretaría 52, a cargo de María Cristina O'Reilly, le aprobó esta semana la apertura de la convocatoria de acreedores, presentada por la empresa un mes y medio atrás, por un pasivo de $ 2374,7 millones (ver nota aparte).

La aérea, que había pedido el procedimiento preventivo de crisis en febrero sin obtener respuesta, cuenta con la autorización de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) para no volar por 90 días desde el 9 de junio, plazo que vence la semana próxima, pero se extendería por 90 días más, aseguraron desde ese organismo.

La aérea atraviesa una crisis financiera y su accionista, Efromovich, también vive momentos difíciles en su controlada Avianca Brasil (Oceanair), que está en quiebra en el país vecino, y en la colombiana Avianca Holding, también en dificultades, donde es accionista mayoritario con el 51,5% pero perdió el control y poder de decisión.

"Efromovich quiere seguir en la Argentina; nos dio la orden de mantener activa la compañía y esperar hasta diciembre y enero, para ver qué sucede con el nuevo Gobierno e intentar reflotar la compañía", destacó a El Cronista Carlos Colunga, gerente general de Avian Argentina. "El contexto es muy difícil, hoy ninguna aérea puede pagar sus gastos, que están dolarizados. Vamos a presentar el plan de negocios para poder volver a volar; queremos quedarnos, con reglas de juego más claras que deberá poner el nuevo Gobierno. Aún no sabemos cuáles son", agregó Colunga, quien estuvo al frente, durante muchos años, de MacairJet, la aérea de los Macri que adquirió Avian a principios de 2016, al arribar al país.

La aérea busca negociar con los sindicatos y, una vez que se sortee el síndico, presentará el plan de negocios, con el que apunta a ser proveedora de tráfico para aviones grandes, como los que utiliza Aerolíneas o Latam. "Para pagar el costo de poner en marcha una aeronave, los grandes aviones deben volar un mínimo de una hora y media; nosotros, con nuestros aviones, podemos hacer tramos más cortos, sin competir con ellos, aportarles pasajeros y cubrir rutas domésticas y regionales cercanas, como Montevideo, Punta del Este, Asunción o Porto Alegre. Ese es el plan, el directorio quiere apostar por la Argentina y cree que es viable", comentó Colunga.

Poco tiempo atrás, la empresa también buscaba un nuevo inversor que le diera aire para sanear su deuda y retomar vuelo, pero Colunga admitió que, en el contexto actual de crisis económica en la Argentina, los altos costos para operar y la más que probable llegada de un nuevo Gobierno, "eso es muy difícil", al menos por el momento.

Por ahora, continúa contando con la marca Avianca, si bien Avianca Holding, que le otorgó la licencia, anunció la semana pasada que quitaba el derecho de uso, al igual que a la brasileña Oceanair (Avianca Brasil). Según fuentes cercanas a Avian, la quita de la licencia no es automática y puede demorar dos años, con lo cual podría usarla en caso de volver a volar.

Las aéreas enfrentan altos costos, la mayoría en dólares (combustible, tasas, leasing de aviones), pero venden sus pasajes de cabotaje en pesos, en un contexto donde el ingreso de nuevos competidores low cost llevó a una baja de las tarifas en moneda local.

En Brasil, la empresa está en quiebra y perdió en mayo su certificado para poder operar. En Colombia, United Airlines y el accionista minoritario de Avianca Holding, Kingsland (del salvadoreño Roberto Kriete) quitaron a Efromovich en mayo el poder de decisión, aunque tiene la mayoría accionaria, tras incumplir un acuerdo de cobertura por un préstamo de u$s 456 millones con la aérea de EE.UU. Efromovich demandó a Kingsland y United en un tribunal del estado de Nueva York para evitar que tomen control de su participación.

En el primer semestre, Avianca Holding perdió u$s 475,9 millones, un 1373% más que en igual lapso de 2018. Kingsland comprometió un crédito de u$s 50 millones, que se suma a los u$s 250 millones firmados por esa empresa y United en mayo a largo plazo, una vez que logre extender el vencimiento de sus bonos, de 2020 a 2023, hoy en negociación.

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