Análisis

El sello Werthein: comprar cuando muchos se quieren ir y vender cuando se pelean por entrar

Los W acordaron con AT&T quedarse con los activos de DirecTV en 11 países de América latina. Con el deal, el grupo local ostentó sus dos grandes capitales para hacer negocios: conexiones internacionales y timing. Los exhibieron en las últimas tres décadas

Años atrás, en el último piso del edificio de La Caja, en Villa Crespo, había más fotos de la familia Werthein con presidentes de los Estados Unidos y grandes líderes mundiales que los que cualquier político argentino podía soñar. Las conexiones internacionales son uno de los grandes capitales de los W -como se identifica al linaje que inició hace más de 100 años el patriarca, León- para hacer negocios. El otro, su timing. Una incuestionable habilidad para entrar cuando todos hacen cola para huir... y vender, cuando hay gente que quiere entrar.

La compra de los activos de DirecTV en América latina, anunciada el miércoles, es otra emblemática muestra de ese talento, ostentado ya hace una década, cuando empezaron a levantar las grandes apuestas que hicieron en la poscrisis de 2002. Esta semana, mientras el país todavía digería que el laboratorio Eli Lilly se había sumado a la veintena de empresas que se fueron de la Argentina en el último año y medio, los actuales referentes del clan estaban en Nueva York, firmando un acuerdo cuya envergadura los consagra, ahora, como jugadores de liga internacional.

La adquisición, cuyo cierre está previsto para principios de 2022, implicará el traspaso de Vrio, unidad de AT&T que ofrecía servicios de contenido en vivo y on demand a através de DirecTV Latin America, Sky Brasil y DirecTV GO. Una cartera de 10,3 millones de suscriptores en 11 países de la región. Incluye infraestructura como satélites y centros de transmisión de última generación (4K) y participaciones en Torneos y Competencias y la colombiana Win Sports.

No fueron pocos quienes evocaron 2003, cuando los Werthein desembarcaron en Telecom. Le pagaron a France Telecom u$s 125 millones por el 50% de Sofora, la controlante de la empresa. La telefónica había protagonizado en 2002 el mayor default de una empresa argentina: más de u$s 3000 millones. Los W reestructuraron esa deuda. 

En 2011, tras una cruenta guerra legal con sus socios, Telecom Italia -que había sido comprada por Telefónica de España-, firmaron un pacto de paz por el cual sólo el 10% de Sofora ya valía u$s 145 millones. En 2014, el mexicano David Martínez, del fondo Fintech, le pagó u$s 960 millones a los italianos por la otra mitad de la controlante. A lo largo de 2017, en varias operaciones, Fintech compró el 38% que los Werthein conservaban en Sofora, de la que salieron ese año.

Para entonces, los W ya le habían vendido a los chinos de ICBC su parte en el ex BankBoston -luego, Standard Bank- al que habían ingresado en 2005. Se habló de u$s 187,5 millones por el 25% que compartían con los Sielecki. Poco después, en 2014, se fueron de La Caja.

La familia entró en la poscrisis de 2002 con la billetera cargada por las ventas que habían hecho en los '90, periodo en el cual no dudaron en venderle o asociarse con multinacionales ansiosas por entrar a la nueva tierra prometida que predicaban las privatizaciones, la desregulación económica y la convertibilidad.

En 2016, los Werthein entraron -también con los Sielecki- en Ciesa, la controlante de TGS. Pusieron u$s 240 millones. El año pasado, le vendieron a PCT, firma del magnate brasileño Edmond Safra. Pero fue una operación más vinculada a reacomodamientos en la familia: Safra es muy cercano a Gerardo Werthein, quien sido la cara pública del grupo en la década previa.

Pero, a contramano del declive de la economía argentina, los W ya habían salido de posición vendedora. Volvieron a pisar fuerte en seguros a través de Experta, ART potenciada con la adquisición de la división de riesgos de trabajo de la australiana QBE y a la que expandieron hacia las pólizas generales -en especial, el ramo automotor-, tras comprar Confiar Seguros en 2019.

Hacía tiempo que se hablaba en la City del poder de fuego -y el apetito- de los Werthein por algún gran ticket. La oportunidad apareció medio año atrás. La negociación por los activos de DirecTV llevó unos seis meses. Las encabezó Darío, uno de los tres Werthein que se embarcaron en esta aventura de magnitud regional. Los otros son Adrián, presidente del Concejo Interamericano de Comercio y Producción (Cicyp), y Daniel.

La compra de DirecTV necesita aprobaciones regulatorias en todos los países. No se informó el monto. Sí se precisó que, en sus últimos estados contables, AT&T asentó una pérdida de u$s 4600 millones por esos activos, cifra que incluye u$s 2100 millones relacionados con ajustes de tipo de cambio.

"Seré muy breve: con el anuncio de ayer sobre Vrio, buscamos optimizar nuestra ejecución y desempeño en el negocio", le dijo John Stankey, CEO de AT&T, a sus inversores. Ya encontró quién le alivie esa carga. El desafío, ahora, es reconstruir el valor de esos activos. Algo en lo que los nuevos dueños tienen experiencia y pericia.


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Comentarios

  • IM

    Ivan Moncalier

    23/07/21

    La basura de DirectvGo, no la quieren ni regalada

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