El Cronista Comercial

Todos los ladrillos al verde

Con el lanzamiento de Allegra, Hugo Torres y su desarrolladora QE2 Construcciones desembarcan en el segmento de viviendas sustentables. Su historia y los planes de la firma con sello eco smart. 

Litio: una minera canadiense invertirá u$s 440 millones para producir en Salta

El rubro está prácticamente inexplorado. Es que cuando de construcciones sustentables se trata, en general, hay oferta en edificios de oficinas o casas en barrios cerrados. En la Ciudad y los alrededores, sin embargo, la oferta de viviendas ecológicas es casi nula. "En el mundo, está muy avanzado. En cambio, en la Argentina, está muy incipiente. Creo que hasta que no haya 50 productos terminados, la gente no va a tomar conciencia. Después va a querer vivir solo en estos edificios", confía Hugo Torres, director General de QE2 Construcciones. 

Torres trabajaba en el sector inmobiliario e incursionó en el rubro de real estate en 1995, cuando creó Nuevas Propiedades. Con el tiempo, la tarea de comprar y vender propiedades lo hizo encontrar una oportunidad: "No venía de familia del rubro y me fui metiendo de a poco. Me interesó el desarrollo porque como vendedor de departamentos o casas veía los defectos que tenían y pensaba en cómo lo haría yo. También cuando nos metimos en la parte comercial de Estados Unidos no abrió la cabeza", rememora. Así, empezó con QE Construcciones, una sociedad con la que hizo varios desarrollos y luego cerró para dar lugar a QE2 Construcciones, que tiene como fundamento la construcción eco sustentable y smart. 

La idea –cuenta el desarrollador– nació a partir de estudiar los problemas que tiene la construcción actual. La energía es un bien escaso y la producción y funcionamiento de los edificios consume una tercera parte de los recursos. "El consumo es peor o más alto en edificios que en la industria o en el transporte", destaca. Otro dato que preocupa es a futuro: de los 7.000 millones de habitantes que hay en el mundo, en 2030 va a haber unos 8.300 millones, un crecimiento de 20 por ciento. Pero la demanda de energía y las emisiones de CO2 se van a incrementar un 50 por ciento si se sigue con las actuales tasas de crecimiento. "Pensarlo en esos términos, con datos duros, nos muestra un panorama oscuro y no tomamos conciencia. En la Argentina, nos despertamos un poco por las tarifas sinceradas", asegura. 

Con QE2 Construcciones, Torres proyecta desarrollar tres edificios. Allegra es el primero, que estará terminado en 2020. Los otros dos todavía están en fase de desarrollo. Ubicado en Parque Chacabuco, consta de ocho plantas de viviendas, diseñadas en semipisos de tres y cuatro ambientes con palier privado y balcón terraza, proyectados con un cantero de riego automático que se ubica delante de los dormitorios. Estará cubierto por una red verde que genera contención solar, purifica el aire y otorga privacidad en el interior, un sistema de recolección de agua y termotanques solares. El edificio cuenta con un hall de entrada, 23 espacios guardacoches en planta baja y subsuelo, una baulera para cada departamento y grupo electrógeno para servicios generales. 

En cuanto a la ubicación, se encuentra en una zona con acceso al subte y las bicisendas y, además, está a pocos metros del parque. "La ubicación hace a la sustentabilidad", afirma Torres. Además, entre las amenities contará con un SUM, ubicado en el noveno piso, domotizado para la iluminación, la climatización y los black out; con espacio interior, balcón terraza con parrilla, piso de deck de PVC y mobiliario de diseño. El precio de venta final –estima el director General de la firma– rondará los u$s 3.500 el metro cuadrado.

Cambiar la cabeza

Torres explica el desarrollo sustentable implica pasar de un esquema pensado en términos cuantitativos a uno de tipo cualitativo. "Tenés que cambiar la cabeza, porque te va a salir más caro un desarrollo sustentable y es fundamental concebirlo así desde el momento cero", confirma. La etapa de desarrollo, por caso, es un poco más larga que la etapa de los comunes. Allegra demandó más de un año y medio, entre la elección de terreno y desarrollo. Así Torres explica que desde la arquitectura hay que tomar medidas, como encontrar un lote con una calle en pendiente, donde pueda mitigar posible riesgo de inundación; trabajar en las envolventes, la orientación para aprovechar la iluminación y el cuidado del agua. "Allegra es un eco smart. Utiliza todo lo que puede de la tecnología. En las cocheras ya estamos poniendo enchufes para autos eléctricos y tiene mucho de domótica", confirma. 

Para Torres, trabajar en desarrollos sustentables fue un desafío. Tuvo que estudiar sobre certificaciones Leed en Green Building Council y estuvo un año formándose en el tema. "Tenes que tener mucho conocimiento del impacto ambiental, de huella de carbono. Porque el edificio gasta la energía, pero el impacto se genera en Neuquén", asegura, en referencia a la zona de la Argentina donde se produce el gas.

Hasta el momento, las certificaciones Leed que registra el mercado son cada vez más frecuentes en los proyectos de edificios de oficinas, en especial los premium. Todos los emprendimientos lanzados en los últimos años en las zonas más importantes (Catalinas, Corredor Norte) cuentan con distintos grados de certificación de normas ambientales tanto por su construcción como por el uso de tecnología para el ahorro energético.

Los otros desarrollos de Allegra no tienen fecha y tampoco zona definida. Pero Torres asegura que el año que viene verá la luz el próximo proyecto, que también llevará nombre de mujer. "Estamos tras cinco ubicaciones en Caballito y Parque Chacabuco. Queremos seguir en esa zona para implantar la marca de este tipo de productos acá y después expandirnos a otras zonas. Pusimos como meta tres, pero no nos detenemos. Si hay una oportunidad la pensaremos", confirma.

Según los brokers, Caballito es una de las zonas que posee mayor cantidad de permisos de obra solicitados. Cada vez hay menos terrenos disponibles y su cotización en las zonas más codiciadas se asemeja a barrios como Belgrano y Palermo. Pedro Goyena es lo más demandado y su incidencia -que en el mercado calculan en u$s 1.000 por metro cuadrado- está cabeza a cabeza con los barrios citados. Las zonas lindantes a los parques son también cotizadas, siguiendo de cerca a la anterior. Diferentes son las zonas comerciales donde el valor de la tierra para hacer un desarrollo residencial no es tan elevado, no así los locales que se construyen en las plantas bajas de los desarrollos. 

Para Torres, pensar en sustentabilidad es también una forma de diferenciarse: "Seremos uno de los primeros y creo que en cinco años va a haber más. En vivienda no hay oferta y es donde más se necesita", asegura. En cuanto al perfil de los compradores, destaca que se trata de familias de nivel ABC1 y cuya edad ronda los 40 años. "Quieren vivir de otra manera", añade. 

Torres proyecta a futuro y cuenta que a largo plazo quiere focalizar en la innovación. "Es lo que nos mueve. Creemos que debe ser simple, es el botón del iphone que maneja todo y lo complejo debe estar detrás. El usuario debe tener soluciones prácticas para mejorar calidad de vida y que colabore con medioambiente. Desde la arquitectura lo podemos lograr", remata.

Comentarios0
No hay comentarios. Se el primero en comentar

Recomendado para tí


Seguí leyendo