El Cronista Comercial

IRSA vendió los últimos pisos que le quedaban en la torre Boston

La empresa obtuvo u$s 19,1 millones y solo mantiene un espacio en el subsuelo del edificio. La semana pasada, Fiat había pagado u$s 22,9 millones por cuatro pisos en la misma propiedad

IRSA vendió los últimos pisos que le quedaban en la torre Boston

IRSA vendió tres pisos en la torre Boston por u$s 19,1 millones, según informó la compañía a la Comisión Nacional de Valores. De esta manera, se desprendió de los últimos metros rentables que le quedaban en el edificio diseñado por Cesar Pelli.

"En el día de la fecha la Sociedad ha vendido y transferido 3 pisos de oficinas de aproximadamente 3266 m2 de área bruta locativa, un local comercial de aproximadamente 225 m2 ubicado en la planta baja y 15 cocheras de la torre Boston ubicada en la calle Della Paolera 265", indica la nota enviada por la empresa a la CNV.

La semana pasada, Fiat había pagado u$s 22,9 millones a IRSA Propiedades Comerciales por cuatro pisos de oficinas el mismo edificio. La automotriz –que no tiene planeada una mudanza por el momento– había realizado la operación como una manera de cubrirse ante el exceso de liquidez y ante la imposibilidad de acceder al mercado cambiario.

"La de Fiat fue una operación de cobertura. Tenían más o menos u$s 30 millones para comprar, así que es posible que sume algunos metros más en el futuro", indicaron fuentes del mercado. Consultada la empresa sobre este tema, declinó hacer hacer comentarios.

En lo que va del año, son varias las empresas que recurrieron al mercado inmobiliario, acostumbrado más a los alquileres que a las operaciones de compraventa.

En junio, el Banco Industrial había comprado dos pisos en el edificio 200 Della Paolera. Un mes más tarde, un inversor privado con varias operaciones inmobiliarias adquirió un piso en la torre Boston y poco tiempo después la petroquímica Dow adquirió la torre Bouchard 710 y otros cinco pisos en la torre Boston.

En todos los casos, el vendedor fue el mismo: IRSA PC, la empresa del holding comandado por Eduardo Elsztain que opera shopping centers y oficinas. La compañía está en un proceso de renovación de su parque de espacios corporativos, explican.

La única operación que no concuerda con la estrategia de modernización es la de los dos pisos adquiridos por el BIND, que están en su torre más nueva.

El interés por la compra de metros de oficinas era una posibilidad que se anticipaba desde que se instauró el cepo tras las PASO de 2019. Sin posibilidad de acceder a la compra de divisas ni de girar dividendos, las compañías buscan la manera de dolarizar su excedente de liquidez.

Efecto cuarentena

Sin embargo, la pandemia demoró la concreción de que lo que se preveía el año pasado. Con la caída de la actividad y, en muchos casos, el desplome en los ingresos producidos por la cuarentena, las empresas buscaron, ante todo, cuidar la caja.

Con el correr de los meses y a medida que se fueron relejando el aislamiento, los planes volvieron a tomar forma.

"Hoy vemos muchas empresas que están empezando a averiguar y tienen serias intenciones de concretar las operaciones. Estas son operaciones que se cierran muy rápido. Para dar una idea, Fiat estuvo solo 15 días en el mercado antes de cerrar la transacción", explican desde una de las inmobiliarias corporativas más grandes del país.

La sensación que tienen los operadores inmobiliarios es que el mercado de compraventa corporativa sigue activo. Y, también, que puede haber novedades antes de fin de año.