El Cronista Comercial

Vicentin: el nuevo directorio quiere un socio local para mantener el capital en manos nacionales

Para los flamantes directivos, la "nueva Vicentin" debe estar integrada mayoritariamente por accionistas argentinos. Qué inversores tienen en la mira, cómo se preparan para reconvertir a la compañía concursada y cuál es el plan para sacarla de la crisis

Vicentin: el nuevo directorio quiere un socio local para mantener el capital en manos nacionales

Los nuevos directivos de Vicentin SAIC prefieren dar vuelta la página y no hablar de la anterior gestión. "Nuestra visión es de acá para adelante. No es una forma de esquivar la consulta. Nos focalizamos en la etapa que viene", contestan a la pregunta sobre cómo evalúan los aciertos y los errores del anterior management, en una entrevista concedida a El Cronista.

"La etapa que viene" es la reconversión de la cerealera concursada, que acumula deudas superiores a u$s 1300 millones y una larga lista de acreedores (se calcula que hay más de 2000). 

No será una tarea sencilla, con un concurso de por medio, que lleva nueve meses. Pero si hay algo que tiene en claro la nueva administración es que la "nueva Vicentin" debe ser "privada y de mayoría nacional", aunque no descarta la entrada de capital extranjero.

"La intención del directorio no es extranjerizarla. El modelo inicial que se plantea es conseguir capital local que mantenga la mayoría nacional. Ya hay interesados internacionales, por la importancia productiva de la Argentina y lo que significa para el país Vicentin. Pero falta atraer a inversores nacionales, para cocrear una propuesta y seleccionar a los de mayor potencial".

Con esas palabras resumió el propósito que persigue la nueva cúpula empresarial Diego Guelar, a quien Vicentin contrató como asesor externo hace unos días. El abogado y político fue embajador en China durante el gobierno de Mauricio Macri, luego de ocupar el mismo cargo en los Estados Unidos, Brasil y la Unión Europea. La empresa recurrió a su amplia experiencia como diplomático y su conocimiento sobre el comercio internacional para que la ayude en la búsqueda de nuevos horizontes.

Así, Guelar acompañará a Omar Scarel, quien se desempeña como presidente del nuevo directorio, el primero en 90 años en estar conformado por tres miembros (y no 11 como antes) ajenos a la familia fundadora y los accionistas. El contador con 37 años de trayectoria en la agroexportadora integró su comisión fiscalizadora desde 2012 hasta mediados de octubre, cuando asumió su actual rol. 

Lo secunda como vicepresidente Daniel Foschiati, un ingeniero oriundo de Reconquista que hace 30 años trabaja en el cordón industrial rosarino y hace 21 le presta servicios a la cerealera. Un hombre de confianza de los Vicentin, que conoce de primera mano sus últimos movimientos. 

Completa la tríada Estanislao Bougain, abogado porteño y fundador de Estudio Bougain, que ahora es director de Vicentin. Fue elegido por su expertise en el mundo corporativo y el área de compliance. Su bufete asesora a empresas nacionales e internacionales desde hace 50 años. A lo largo de su desarrollo profesional, el letrado trabajó como consultor. Preside directorios de diversas compañías y tiene un distinguido recorrido académico.

El plan para salir de la crisis

Vicentin es un jugador muy significativo en el mercado granario nacional. La mayoría de sus competidores son extranjeros. Hay pocos nacionales de su talla. Por este motivo, podría incorporarse más de un socio estratégico local al negocio. 

Otra solución es que los principales acreedores cambien deudas por acciones. “Muchos de ellos son de gran envergadura y tienen intereses concretos en la operatoria de Vicentin, que podrían ingresar y quedarse con algunos de sus activos”, apunta Bougain.

Es por eso que la empresa busca restituir la confianza quebrada del mercado. El nuevo management considera que la mejor forma de lograrlo es a través de “un contacto permanente” con los distintos actores involucrados en la causa. 

"Vicentin perdió fuertemente la confianza de sus acreedores. No lo negamos, pero tampoco les pedimos que hagan un cambio mágicamente. Su recuperación dependerá de la calidad de nuestra gestión. En la medida en que se restablezca el diálogo, la confianza debería restablecerse naturalmente", señala Bougain, y confiesa que las primeras conversaciones fueron recriminatorias. “Pero en charlas subsiguientes, el tono fue más suave y racional”, agrega. 

La semana pasada se reunieron con grupos de acreedores comerciales, como la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA), la Bolsa de Comercio de Santa Fe, el Centro de Corredores y el Centro de Acopiadores de Rosario y Santa Fe, y la Sociedad Gremial de Acopiadores de Rosario. En los próximos días, solicitarán reuniones con los acreedores financieros.  

Sobre el Banco Nación, Guelar sostuvo que "tiene un rol fundamental". "Esperamos una actitud proactiva de su parte. Sería ridículo pensar que no impulsará una solución nacional, dejándose guiar por el mero interés de socios extranjeros", puntualizó. Asimismo, anticipó que esperan acompañamiento de la banca internacional.

Mientras avanza la ronda de reuniones con los acreedores, Vicentin cierra acuerdos de fasón para mantener operativas sus plantas. El último ya fue autoriado por el juez del concurso para el período 2021-2022, con Grupo Olio. De esta manera, el establecimiento de San Lorenzo trabaja con una capacidad operativa del 70%, mientras que el de Ricardone lo hace al 50%. En este último, el porcentaje es menor por la sequía del norte, que provocó una baja en la producción de girasol.

Ayer, la Bolsa de Comercio de Rosario aceptó la renuncia de Vicentin, presentada este lunes. "La decisión tiene que ver con focalizar la atención en el avance del concurso y la búsqueda de socios, y no desviarla de esta misión. La salida no afecta el desarrollo de la compañía desde el punto de vista comercial", asegura Scarel.  

Las próximas semanas serán decisivas para el futuro de la empresa, que anticipa aires de cambio.