El Cronista Comercial

Una alimenticia belga invierte u$s 1,5 millón para ampliar su infraestructura en el país

Puratos opera en la Argentina desde hace 40 años fabricando insumos alimenticios. Busca hacer crecer su operación local mediante la diversificación de su 'portfolio' y la expansión de su planta situada en Tigre

Una firma alimenticia belga invierte u$s 1,5 millones para ampliar su infraestructura en el país

En medio de la crisis local que impacta a diversas industrias, entre ellas la alimenticia, una firma belga del sector apuesta por el crecimiento de su negocio en el país: invertirá u$s 1,5 millón en expandir y mejorar su infraestructura y ampliará un 14% su personal en planta.

Se trata de Puratos, un fabricante de materias primas con casa matriz en Bruselas que desde hace 40 años abastece al mundo de la panadería, la pastelería y la chocolatería en la Argentina, uno de los más de 100 países en los que opera.

Aunque los productos llegaban al país a través de un distribuidor desde antes de la llegada formal de la compañía, Puratos montó su fábrica a fines de la década del '70 en Tigre, provincia de Buenos Aires.

"El proyecto tiene como principal objetivo ampliar nuestro establecimiento ubicado en El Talar: pasará de tener 7000 metros cuadrados a una superficie de 15.000", explica Romina Broda, gerente general de la filial local. 

El predio albergará una planta renovada, conformada por dos líneas productivas: una destinada a productos en polvo y otra, a baños de repostería y rellenos. La empresa busca duplicar la productividad en polvos y ampliar el depósito de almacenamiento.

Broda señala que, lejos de detener sus planes debido a la situación macroeconómica, los mismos se intensificaron. "El país atraviesa un contexto complejo, pero hemos decidido apostar por él pese a las complicaciones actuales. Entendemos que la Argentina sufre vaivenes constantes y que nuestro crecimiento no puede estar atado solamente a este factor", sostiene. 

Puratos ve a la Argentina como un mercado con oportunidades para crecer significativamente. En este sentido, la decisión, de acuerdo a Broda, se basa en un intento de reforzar la estrategia comercial y ganar nuevos clientes. "En otros países, Puratos es líder del mercado, pero en la Argentina está lejos de encontrarse en esa posición. Queremos crecer en share y penetrar en nuevas plazas, sobre todo en Buenos Aires, dado que en el interior tenemos ya una fuerte presencia", explica la número uno de la compañía en la Argentina.

Para eso, la empresa se enfocará en ganar terreno en los tres canales en los que ya funciona: pequeñas y medianas firmas que trabajan de forma más artesanal (por ejemplo, panaderías de barrio, y pastelerías y chocolaterías boutique), grandes empresas que tienen un nivel industrial de producción (las principales marcas del rubro), y retailers, donde los supermercados concentran los mayores pedidos (ya sea trabajando con los proveedores que les fabrican sus productos como con las mismas cadenas).

En relación al aumento de los costos y la posibilidad de que se haya registrado una caída en la demanda de sus productos en las últimas semanas, la gerente destaca que ocurre lo contrario. "A priori, uno pensaría que las empresas recortan gastos y bajan la calidad de sus insumos. En nuestro caso, al otorgarles materias primas de calidad, les permitimos ahorrar costos en los demás procesos de la cadena. Por ejemplo, utilizando buenos ingredientes, se extiende el proceso productivo y se mantiene la calidad, logrando sabor, frescura y textura, sin tener que recurrir a otros añadiduras", comenta la ejecutiva.

Asimismo, la empresa se prepara para ampliar su portflio de productos, entre los que se encuentra el lanzamiento de un dulce de leche repostero. "Tenemos un centro de innovación en nuestra planta, donde se desempeñan 20 personas explorando nuevas posibilidades. Este año, el budget destinado a este sector giró en torno al 2,5% de los ingresos netos de la empresa. Y la idea es mantener esa tasa, y aumentarla, a lo largo del tiempo", dice 

Puratos es famosa a nivel internacional por haber inventado, a mediados de los años '50, el T500, el primer mejorador del amasijo de pan y horneo no basado en bromato de potasio, que fue prohibido globalmente. También, es conocido por la calidad de su chocolate belga, Belcolade, basado en la tradición chocolatera de ese país europeo.

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