El Cronista Comercial

Tras iniciar concurso de acreedores, Tía Maruca busca salir de la crisis que atraviesa

Mientras trabaja en la reestructuración de una deuda de casi $ 300 millones, la compañía apunta a incrementar su producción a 2000 toneladas mensuales, desde las 1500 actuales, en un segmento en el que hay demanda insatisfecha.

Tras iniciar concurso de acreedores, Tía Maruca busca salir de la crisis que atraviesa

En julio pasado Tía Maruca, la tradicional fábrica de galletitas ubicada en la localidad sanjuanina de Albardón, se sumó a la extensa lista de empresas golpeadas por la crisis económica que atraviesa el país al conocerse que había atraso en el pago de los salarios a sus 400 empleados

Un mes después, la firma se presentó en los tribunales de la provincia de San Juan la apertura de su concurso preventivo, con el objetivo de reestructurar una deuda de casi $ 300 millones

Se supo, por el informe que difundió el Banco Central, que entre sus acreedores más notables figuraban Banco Galicia, Banco Nación, Acindar Pymes y Fogaba (Fondo de Garantías Buenos Aires).

Hoy, sin embargo, las cosas parecen estar tomando otro color para Tía Maruca ya que logró regularizar sus niveles de producción y aspira, según pudo saber este medio, a incrementarlo en un segmento donde la demanda, pese a la crisis, está en crecimiento.

"La empresa está produciendo y vendiendo 1500 toneladas por mes y hoy tiene ganancia operativa", explicaron fuentes allegadas a la empresa.

Además, confirmaron que, pese a las dificultades para abonar salarios, se mantuvieron todos los puestos de trabajo.

"El concurso está presentado pero no está abierto aún, debería sucediendo a fin de mes. Hubo algunas dilaciones en el pago de alguna quincena en el contexto de esa demora", explicaron esas mismas fuentes que, no obstante, se mostraron "optimistas" a futuro.

"Se estima que se podrá recuperar el capital de trabajo y llegar para fin de año a las 2000 toneladas mensuales. Eso representa un aumento del 30% el nivel de facturación, ya que hay demanda insatisfecha en el segmento de mercado donde opera la compañía", añadieron.

Crecer en un contexto adverso

La emblemática firma nació en el turbulento 2001. Su nombre es en honor a la tía de un amigo del fundador, quien jamás llegó a conocerla. Desde entonces, Tía Maruca experimentó un crecimiento exponencial en segmentos de consumo popular.

En 2017 decidió comprar Dilexis, la planta de producción sanjuanina que vendía la multinacional Pepsico. Tía Maruca mantuvo la fuente laboral de las 400 personas que desarrollaban tareas allí con lo que la plantilla, sumado los trabajadores que ya tenía la compañía, llegó a las 600 personas.

Al mismo tiempo, resolvió tomar deuda para poder ampliar su capacidad de almacenaje y procesamiento. La principal dificultad radica en que parte del endeudamiento que se tomó es en dólares, cuando la empresa factura en pesos en un contexto de contracción económica.

Las sucesivas devaluaciones de 2018 y este año, tras las PASO, agravaron la situación que ahora la firma aspira a revertir.

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