El Cronista Comercial

Quién paga y cuánto el papel higiénico del home office: en Europa ya tienen respuesta

Un estudio calcula el gasto diario por el teletrabajo en u$s 2,40 por día. Incluye café, papel higiénico, azúcar, amortización de la silla, electricidad y otros detalles. ¿Gobierno, empresas o los propios trabajadores deben pagarlos?

Teletrabajo: quién paga el papel higiénico es la gran pregunta en la era del home office

Mientras el mundo se convulsiona en crisis, y decenas de millones de personas se atrincheran en la era del teletrabajo, una pregunta se repite: ¿quién paga el té y el papel higiénico? el debate está abierto en todas partes pero algunos países ya tienen la respuesta: los jefes.

Al menos eso dicen los holandeses, que además le ponen un precio: u$s 2,4 por día en promedio, lo que sería un equivalente a unos $360 solo tomando en cuenta la cotización y no lo que representa el monto en cuanto a poder adquisitivo en la Argentina.

Los informes en la Argentina revelan que más del 50% de los empleados quiere seguir trabajando desde su casa pero que, como informó Adecco en uno de sus estudios, sólo el 4% de los trabajadores recibió una ayuda económica de su empresa por los gastos extra generados. Y algunas compañías ni siquiera estudian incluir ese costo.

Según explica una investigación reproducida por la Agenica Reuters, ese monto no sólo cubre el café, el té y el papel higiénico usado en las horas de trabajo, sino también el gas, la electricidad y el agua extra, más los costos de depreciación de un escritorio y una silla, "todos esenciales que ni soñarían con pagar en la oficina".

"Hemos calculado literalmente hasta cuántas cucharaditas hay en un hogar promedio, así que a partir de ahí no es tan difícil establecer los costos", dijo Gabrielle Bettonville de la institución de finanzas familiares NIBUD, financiada principalmente por el gobierno y que investigó los costos adicionales del trabajo a distancia.

Como analizan los expertos, la cuenta puede parecer algo trivial en un momento en que el mundo está abrumado por una pandemia que ocurre una vez en el siglo. Sin embargo, es oportuna porque todos los pronósticos indican que una profunda disminución del trabajo en las oficinas podría ser una huella permanente de la crisis.

En Holanda, la investigación del NIBUD ya comenzó a aplicarse. A los empleados públicos se les paga un "bono" de 363 euros COVID-19 este año, a partir de marzo cuando comenzó una cuarentena.

Por supuesto, los u$s 2,40 diarios son para un trabajador medio con costos medios, pero pueden ser ajustados dependiendo de medidas como los costos de calefacción y agua de la casa, o la calidad del aislamiento.

No cubre los muebles nuevos, computadoras, teléfonos u otros equipos que el NIBUD dice que los empleados deben recibir de sus empleadores si es necesario para su trabajo.

Otros países también se están adaptando a la nueva realidad del trabajo desde casa, conscientes de que muchos empleados tienen pocas ganas de volver a la oficina a tiempo completo incluso una vez pasada la pandemia.

España obligó a los empleadores a pagar por el mantenimiento y el equipo de la oficina en el hogar; Alemania está debatiendo un proyecto de ley que consagra los derechos de los trabajadores a distancia; Francia ha aprobado una ley que los protege del correo electrónico fuera del horario de trabajo; mientras que Gran Bretaña ha insinuado que puede flexibilizar las normas sobre las deducciones fiscales por el equipo relacionado con el trabajo adquirido durante la pandemia.

Pero pocas naciones han profundizado tanto en los detalles como los holandeses.

"El gobierno ha dado un buen ejemplo aquí", dijo José Kager de FNV, el mayor sindicato del país, que quiere que todos los trabajadores a domicilio reciban una compensación según lo establecido por NIBUD. "Estamos hablando de los costos estructurales y continuos de trabajar desde casa", añadió.

Muchos de los miembros de FNV todavía tienen que presentarse físicamente a trabajar, como los de las fábricas de pintura de AkzoNobel y las cervecerías de Heineken. Pero la mayoría de los trabajadores de los bancos, de las compañías de seguros, de los centros de llamadas y muchos otros han estado trabajando desde casa desde marzo. Alrededor del 80% de los trabajadores holandeses están cubiertos por convenios colectivos.

El banco ABN Amro paga a los trabajadores para que equipen sus oficinas, pero los gastos rutinarios siguen siendo una cuestión abierta. El portavoz Jarco de Swart dijo que el banco no creía que los trabajadores trabajaran en la oficina más de tres días a la semana.

Sin embargo, como siempre, hay dos lados de la historia. Y los jefes argumentan que los pagos extras tienen poco sentido en un momento en el que la crisis del coronavirus ha derribado la economía.

El portavoz de la asociación de empleadores holandesa AWVN, Jannes van der Velde, dijo que los cálculos del NIBUD no reflejaban todos los beneficios de los trabajadores a domicilio.

"Este llamamiento de los sindicatos para que todo el mundo reciba una compensación porque ahora la gente está haciendo su propio café en casa - se puede observar que los trabajadores también están recibiendo mucho tiempo libre a cambio", dijo, citando el ahorro de tiempo medio de una hora en los desplazamientos diarios.

Si bien los trabajadores deben ser compensados por los costos de la oficina en el hogar, eso se verá compensado por los recortes en su compensación por el alquiler de coches y otros beneficios de viaje, añadió. "No se dará el caso de que la gente, en cualquier lugar, vaya a recibir un "bono" extra además de su salario - definitivamente no durante una recesión económica".

Y, por supuesto, hay límites.

Seguramente tiene sentido que un jefe pague por una máquina de capuchinos que aumenta la productividad. Aparentemente no, según Jeroen van Velzen del Ministerio del Interior holandés, que está cubriendo los costos adicionales caso por caso.

"No, por supuesto esto se limita a las cosas que se necesitan para poder realizar su trabajo", dijo.

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